El mantenimiento adecuado de la plomería

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la arquitecta de interiores Raquel Sánchez el 21 abril, 2019
Yamila Papa · 21 abril, 2019
A veces pensamos que si dejamos pasar el tiempo, los problemas de plomería no serán costosos. Sin embargo, es todo lo contrario. Cuando una situación empeora, el gasto aumenta.

Así como prestamos atención a la pintura o la decoración, la plomería también necesita de mantenimiento. Quizás no podemos darnos cuenta si algo no funciona bien porque no somos expertos, pero sí tenemos la posibilidad de prestar atención a ciertas cuestiones, como por ejemplo, fugas u obstrucciones. En este artículo te contaremos más.

Plomería: mantenimiento preventivo

Tuberías de cobre para una piscina.

Es verdad que muchas veces esperamos hasta que la situación no pueda revertirse para llamar a un oficial de plomería (o de cualquier otro oficio). Puede que pensemos que así estamos ahorrando dinero, cuando es todo lo contrario. ¡Las reparaciones pueden costarnos mucho más si el daño es mayor!

Por ello, la prevención es fundamental. Y esto significa no quedarse de brazos cruzados hasta que el grifo ya no cierra o el inodoro pierde agua por debajo. No viene mal que de vez en cuando un plomero examine bien las conexiones e instalaciones, y si algo no funciona correctamente, cambiarlo antes de que la situación empeore.

Los problemas más comunes a nivel plomería son el rebalse de los drenajes (cuando los restos de comida o pelos en el baño tapan las cañerías), los malos olores a pesar de la limpieza exhaustiva, los tubos ruidosos, los grifos que gotean y la disminución en la presión de agua. A todo eso tenemos que prestar atención para reparar en el momento adecuado.

Consejos de plomería para el baño y la cocina

Estos dos ambientes (junto con el lavadero y los exteriores) son los que tienen conexiones de plomería, y también los que más problemas presentan. Presta atención a estos consejos para la prevención de situaciones poco felices en casa:

1. Comprueba peŕdidas en el inodoro, el bidé o el lavabo

Tipos de tuberías.

Es fácil saber en el baño si hay pérdidas, porque podemos encontrar agua en el suelo después de toda la noche (que nadie haya usado el baño) o la superficie del inodoro o lavabo mojada o húmeda.

En la cocina es un poco más difícil porque hay que abrir debajo de la encimera y echar un vistazo. Pero también podemos darnos cuenta si por ejemplo al retirar un objeto allí guardado, está mojado.

2. Evalúa la presión de agua

Mantenimiento de tuberías.

Si de vez en cuando el agua no sale con mucha fuerza de los grifos, puede ser un problema externo. Sin embargo, si esto es habitual, hay que contactar a un experto en plomería.

A veces la baja presión en la bañera o ducha tiene que ver con la acumulación de sarro, otras con la falta de mantenimiento de las tuberías, si son muy antiguas.

3. Busca manchas de humedad

Humedad por capilaridad.

Una de las mejores maneras de identificar problemas de plomería es cuando aparecen manchas de humedad, ya sea en el techo como en las paredes. Por supuesto que si llegamos a ese punto, la situación está bastante avanzada, pero si al primer indicio ya lo reparamos, podemos evitarnos un gasto mayor.

4. Limpia los desagües

Limpiar desagüe.

Uno de los problemas más comunes en los hogares es que los desagües y cañerías se tapen por la acumulación de suciedad. La grasa de los platos, los limpiadores que se usan habitualmente, el producto que usamos en la lavadora, el jabón o el champú cuando nos bañamos, los cabellos que se caen… todo se va acumulando y genera un obstáculo para el agua.

Además, cuando los desagües no están limpios, el mal olor se hace sentir. Una buena manera de evitarlo es colocar rejillas para que no pasen ciertos elementos. Otra opción es de vez en cuando abrir las rejillas y retirar toda la suciedad acumulada (por supuesto usando guantes).

Algunas personas optan por usar ciertos productos que se encargan de quitar la grasa y desobstruir las cañerías. Incluso, hay recetas caseras: bicarbonato de sodio y vinagre, agua caliente o levadura química.

Por último, cuando un grifo gotea, te recomendamos que no cometas el error de cada vez cerrar más fuerte, porque eso empeora la situación. Al primer momento que oigas la gota molesta por las noches cambia el disco de goma, que es el que suele romperse.

Hasta que llames al experto en plomería, puedes colocar un trapo en el lavabo para que las gotas caigan allí y no hagan ruido. O poner una cuerda que vaya del grifo al desagüe, para que el agua se deslice por ahí y no emitan sonido.