El revival del estilo colonial

Sonia Budner · 5 noviembre, 2018
La decoración colonial es muy fácil de llevar a cabo, ya que utiliza principalmente materiales naturales.

Bienvenidos hoy a los interiores coloniales con sus grandes halls de entrada, suelos de madera pulida, neutras paletas de pintura, y su toque ligero de carpintería y revestimientos. En diseño de interiores, el estilo colonial toma prestados los motivos decorativos de los ciudadanos más ricos de las épocas coloniales.

Un estilo decorativo que siempre está de moda. Hay tendencias que van y vienen cada cierto tiempo y otras que siempre están presentes. Una de esas tendencias que nunca pasa de moda es el estilo colonial. Al contrario, vuelve a estar rabiosamente de moda por la calidez que aporta y la serenidad que transmite a espacios grandes y pequeños.

Los orígenes

El estilo colonial tiene ese matiz de mezcla de culturas que lo hace sumamente atractivo. Este estilo se inspira en la decoración de las casas de las antiguas colonias en el siglo XIX, y en los muebles europeos que se encargaban de elaborar de manera artesanal con maderas exóticas los artesanos de lugares remotos.

Maderas como la teca o el caoba son las protagonistas de este estilo, que nos evocan tierras lejanas, tropicales y países asiáticos exóticos. Estos artesanos fabricaban piezas importantes, muebles muy sólidos. Los más habituales son los biombos, las vitrinas, los aparadores y las librerías.

Orígenes de la decoración colonial.

Los textiles

Este es el estilo de la naturalidad. El lino es el tejido favorito del estilo colonial y el que aporta frescura a esta tendencia decorativa. En tapicerías, en las cortinas y en los grandes cojines ubicados tanto en los sofás como en el suelo formando conjuntos magníficos. También el grueso algodón nos sirve para tapizar sofás y butacas.

Todo tipo de fibras naturales que dan sensación de calidez a los espacios, como el ratán o la rafia, que encontramos en muebles. También están presentes en alfombras, cortinas, biombos, marcos de espejos, lámparas y otros complementos decorativos. Siempre combinados con maderas oscuras.

Los colores del estilo colonial

Aquí no hay forma de errar. La paleta de color del estilo colonial es neutra. Desde el blanco, todos los cremas, los tierras y los ocres. Muebles en madera oscura con tapicerías en blanco o beige, suelos en madera oscura también, paredes en tonos neutros muy claros. El toque de color lo ponen el verde de las plantas y los cojines y complementos decorativos siempre que no nos vayamos muy lejos de los tonos ocres y rojizos, los colores de la tierra.

Salón colonial.
Salón colonial / pinterest.es

Para las cortinas mejor tonos claros con importantes soportes en madera oscura. Actualmente podemos encontrar muebles de inspiración colonial en tonos claros también, aunque el estilo puro utiliza las maderas exóticas oscuras del tipo iroko, mindi, teca o wengué. La piedra, el vidrio o la forja aportan carácter también a este estilo, así como el bambú y el mimbre en pequeños elementos decorativos.

Los complementos

Tienen un valor más importante que en otros estilos decorativos. Los grandes baúles, los candelabros, las grandes lámparas de forja o de nácar, las maletas antiguas y los biombos. Importantes también son los enormes lienzos en tonos naturales y grandes piezas de cerámica en la misma paleta de color. Hay multitud de tiendas especializadas en este tipo de decoración donde poder encontrar piezas magníficas.

Hay que tener cuidado a la hora de elegir los complementos. Si se han colocado grandes muebles coloniales debemos decidirnos por pocos pero grandes e importantes complementos. Debemos decidir si la importancia se la damos a las piezas de mobiliario o a los complementos. De otra manera sobrecargamos la habitación.

Dormitorio colonial.
Dormitorio colonial / pinterest.es

Un estilo con el que no te equivocas

El estilo colonial es una mezcla del estilo clásico contemporáneo, pero en versión exótica y natural. El resultado es espectacular en grandes casas ubicadas en plena naturaleza, pero su capacidad de transformar casas y pisos urbanos es increíble. Es una tendencia decorativa difícil de abandonar una vez se ha probado. Crea espacios frescos que invitan a ser habitados fácilmente y tiene un efecto relajante.

Podemos usarlo en cualquier estancia de la casa, incluidas las habitaciones infantiles. El contraste de los tejidos claros con las maderas oscuras y el verde de las plantas, nos transportan a otras épocas y otros lugares sin movernos de casa. Es un estilo con el que nunca se falla. Da igual que se decore completamente la casa en este estilo, o que solamente se añadan algunos elementos para conseguir este efecto de paraíso lejano.