¿Cómo elegir el árbol de Navidad correcto?

Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Sofía Sangrador del Río
· 28 diciembre, 2018
Elegir el árbol de Navidad correcto es algo que nos trae más de un quebradero de cabeza, sobre todo debido a las muchas posibilidades que se nos ofrecen.

Actualmente, elegir el árbol de Navidad nos supone tener que escoger entre cientos de posibilidades. A día de hoy, el mercado está tan repleto de opciones que realmente no es fácil decantarse por uno en concreto.

Además, siempre tenemos en mente los fantásticos árboles que aparecen en todas las películas de Navidad. Realmente, es algo básico en cualquier casa.

Escojas el árbol que escojas, sea artificial o no, siempre es importante intentar conocer su procedencia antes de adquirirlo.

Obviamente, no podemos hablar de un árbol perfecto e ideal para todo el mundo. Para escoger un árbol, hay que tener en cuenta los gustos personales, lo que influirá en el tamaño, acabado más tradicional o innovador, precio…

¿Qué tener en cuenta antes de comprar el árbol de Navidad?

  • Material: en primer lugar, debes elegir si quieres un árbol artificial (sintético) o natural. Así, podrás ir descartando algunas posibilidades.

Cada opción tiene sus pros y contras: lo bueno de los árboles sintéticos es que no dejan restos en el suelo. Por otro lado, los puedes reutilizar todos los años que quieras. De cara al cuidado del medio ambiente, el problema es que están construidos con ciertas resinas procedentes del petróleo. Como consecuencia de esto, hay un aumento de contaminación.

En cuanto a los árboles naturales, destacan por colaborar positivamente con el medio ambiente, ya que absorben dióxido de carbono. Asimismo, desprenden muy buen olor. Su principal inconveniente es que requieren cuidados, hay que regarlos y no pueden ser colocados en cualquier parte.

Árbol de Navidad colocado en la esquina del salón

Es llamativo el hecho de que cada vez surgen más iniciativas para replantar estos árboles tras la Navidad; muchos de ellos, además, antes de su venta han sido cultivados en viveros.

  • Espacio disponible: antes de comprar el árbol, debes pensar en qué espacio vas a ponerlo, cuántos metros tiene, cuál es su altura… Realmente, eso no es un problema, ya que actualmente es posible encontrar árboles de todos los tamaños.

Y no solo eso, tienes que pensar en cómo vas a transportarlo hasta tu casa. En el caso de que no cupiera en tu coche, siempre hay alternativas, como contratar un servicio a domicilio o alquilar otro coche o furgoneta mayor, pero mejor intentar evitar estos pequeños inconvenientes.

  • Presupuesto disponible: los árboles artificiales siempre van a ser más baratos que los naturales. Si tu idea es comprar uno artificial para reutilizarlo en años posteriores, quizás sea conveniente no elegir el más barato de todos, para así ganar en calidad y, por tanto, en perdurabilidad.

Cuando ya has comprado el árbol de Navidad

  • Lugar ideal de colocación: aunque ya has pensado en eso antes de comprarlo, llega el momento de colocarlo y ver si da un resultado convincente. Obviamente, el árbol que escojas debería tener un tamaño proporcional al lugar de ubicación.
Árbol de Navidad natural

Lo ideal sería que fuera colocado en un lugar en el que no entorpezca el paso de las personas, y más aún si hay niños en casa. Normalmente, suelen estar colocados en zonas en esquina. Además, es muy importante tener en cuenta la altura del techo.

Así, la parte superior del árbol siempre debería quedar a varios centímetros de distancia. Hay que contar con que en esa parte superior habrá algún adorno que añada centímetros de altura, como una estrellita.

  • Adecuación del entorno: además de no estorbar ni cortar el paso, debemos tener en cuenta otros aspectos. Por ejemplo: si has optado por un árbol natural, tienes que alejarlo de zonas con alta temperatura, como radiadores.

Si vas a decorar el árbol con luces, independientemente de si el árbol es natural o artificial, tiene que haber un enchufe cercano. Una alternativa posible es comprar guirnaldas con batería a pilas, así puedes dejar la batería en el suelo. Asimismo, es una opción más barata, no gastas nada en electricidad.

Por último, si el árbol es gran tamaño y tiene las ramas largas, debes tener en cuenta que pueden engancharse en muebles, percheros y demás.

  • Resultado final: a la hora de decorar tu árbol, predominarán tus gustos personales. En función de esto, podrás decantarte por un acabado u otro. Ejemplos: árbol artificial blanco (simulando nieve), o una decoración más tradicional, minimalista, basada en el uso de luces… Si hay niños en casa, pueden realizar adornos para colgarlos después en el árbol. Las manualidades nunca fallan con los más pequeños.

Por tanto, baraja todas las opciones, con sus pros y contras. Así conseguirás elegir el árbol de Navidad más adecuado para ti y para tu casa.