La arquitectura del Centro Pompidou

29 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
En la urbanística de París, este centro se ha consolidado dentro de las obras arquitectónicas más innovadoras de los últimos tiempos.

Hay que valorar la importancia histórica y estética de la arquitectura del Centro Pompidou. Su apariencia externa ofrece un sentido estético completamente innovador y vanguardista. En el fondo, se configura como un edificio que rompe la dinámica tradicionalista.

¿Es posible que estemos presenciando desde los años 70 la influencia directa de la tecnología sobre el arte y la decoración? Evidentemente, los tiempos están avanzando y se cambia la forma de trabajar. Por eso, la tecnología tiene mucho que ver en esto.

Dentro del ámbito de la arquitectura, los progresos constructivos y los nuevos planteamientos de diseño han hecho que se desarrollen edificaciones que rompen con los procedimientos conservadores; es decir, se abren otras formulaciones con el fin de innovar y regenerar el arte.

Historia del Centro Pompidou

Historia del Centro Pompidou.

El Centro Pompidou se construye en 1977 en París (Francia), a partir de los diseños de Renzo Piano y Richard Rogers. Trataron de realizar un tipo de arquitectura futurista que se saliese de la línea constructiva que se venía realizando en Europa en aquella época.

Sin duda alguna, toman de referencia las obras modernistas de principios de siglo XX y las infraestructuras realizadas con hierro. Va a ser la revolución industrial la que tenga un gran peso e influencia sobre esta centuria y, por supuesto, sobre el arte.

Se ha querido ver en este centro una utopía arquitectónica hecha realidad. Aquello que no se consideraba viable, tiene lugar en este momento. De esta manera, se ha convertido en un edificio emblemático, siendo la base para que muchos otros arquitectos puedan fijarse e inspirarse.

Una obra que trata de aprovechar el espacio, fomentar la innovación y abrir nuevos rumbos para la arquitectura.

Principales aspectos estéticos

Aspectos estéticos del Centro Pompidou.

Esta obra destaca por utilizar un terreno urbano amplio y por ofrecer hacia el exterior una apariencia realmente curiosa. La estética que muestra es completamente diferente a lo que conocemos comúnmente. A continuación, veremos las principales características que posee:

  • La propia estructura del edificio se conforma por 10 niveles: el principal objetivo es emplear espacios para exposiciones de arte. También tiene dos salas de cine, una sala de espectáculos, otra de conferencias, una biblioteca pública y un centro de documentación e investigación.
  • El hierro va a ser el material dominante y que queda visible al exterior. No importa si las propias partes internas se pueden ver. En realidad, en esta obra se ha perdido la idea de decorativismo y ocultación de las estructuras.
  • Se trata de llevar a cabo la liberación de los planos del espacio de los grandes espacios interiores. El aspecto que se percibe del edificio es como si tuviese andamios por la fachada; por tanto, no hay intención de «maquillar» con decoración exhaustiva.
  • Puede contener cierto carácter industrial, pero tratando de matizar su estética. En el fondo, es como si se transformase la apariencia y se buscase una nueva formulación constructiva. No cabe duda de que es un edificio novedoso para su tiempo.

La función estructural que adquiere el color

Colores del Centro Pompidou.

A nivel cromático, algunos colores aparecen para combinarse con la tonalidad plateada del hierro y, a su vez, trata de hacerse un sitio entre el enjambre de estructuras que rodea al edificio. De esta manera, se muestra un toque más interesante y, por lo menos, se genera mayor vivacidad.

No obstante, los colores tienen una disposición determinada por la superficie y proporcionan también un significado:

  • El azul se ha situado en los conductos del aire. Son tubos pareados y proporcionan apacibilidad por la propia sensación del azul cielo.
  • El verde se emplea para las canalizaciones de agua. No tiene tanta presencia como el anterior, pero sí que juega un papel importante en la fachada.
  • En cuanto al amarillo, se utiliza para los circuitos eléctricos. Ayuda a que se genere el contraste con los colores anteriormente mencionados.
  • Y, por último, el rojo es quizá el más relevante, ya que se utiliza para el tránsito de personas. En este sentido, la calidez que ofrece esta tonalidad ayuda a que no se genere tanta frialdad con el propio color de los hierros.

El Centro Pompidou es sinónimo de arte

Exterior del Centro Pompidou.

La arquitectura del Centro Pompidou se ha convertido en un contenedor donde se trata de exponer todo tipo de producciones artísticas.

Sin embargo, no debemos olvidar que el propio edificio es una obra de arte en sí, de tal manera que el propio continente puede comerse al contenido.

  • Dal Co, Francesco: Centre Pompidou, Milán, Electa, 2014.