Los objetos de colección en la decoración

Maite Córdova · 8 noviembre, 2018
Bien sea que se coloquen en cuidadas vitrinas, alacenas, en estanterías o en varios puntos de la habitación, las colecciones son un conjunto de objetos que llaman mucho la atención. 

En la decoración, los objetos de colección varían tanto como sus historias, de allí que no siempre transmitan el mismo encanto. Según sus características y la forma en que se exponen, potenciarán un determinado aspecto en la decoración.

Es posible que, en más de una ocasión, hayamos entrado en un hogar y hayamos visto un conjunto de objetos que nos generan una gran curiosidad. El orden con que fueron colocados describe un interés particular o bien un valor y, en conjunto, claramente, dejan a la vista parte del reflejo de una personalidad.

El concepto de los objetos de colección

Cuando se imagina una colección, por lo general, el pensamiento las ubica en la sala, en una vitrina o en una alacena. Sin embargo, las colecciones no solo tienen lugar allí. Pueden encontrarse desde el recibidor hasta cualquier rincón de la vivienda; como en los altos de puertas y ventanas.

Tampoco es necesario que estén conformadas por una gran cantidad de cosas. Muchas veces, las composiciones son poco numerosas y, si se quiere, un tanto más sutiles. Por otra parte, hay que aclarar que las colecciones no tienen por qué estar conformadas por objetos iguales. 

Coleccion de llaves.

Una colección de botellas puede tener como punto en común el cristal, mas pueden diferir en cuanto a forma, tamaño, etcétera. Lo mismo pasa con piezas más sencillas, como los cuadros, que aunque pertenezcan a un mismo estilo de arte, no tienen por qué representar la misma escena.

También se pueden encontrar colecciones de piezas, en apariencia, idénticas; como es el caso de las monedas, las llaves, entre otros. Hay variedad para todos los gustos. 

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Aspectos a tener en cuenta al lucir una colección

1. Cantidad y disposición

El número de objetos de colección ayuda a determinar, en gran parte, el sitio para colocarlos. Por ello, es importante prestar atención a este detalle. No es lo mismo organizar una colección pequeña que una grande.

Si la colección está conformada por pocos objetos, estos podrán distribuirse fácilmente en varios puntos de un mismo mueble, como una mesa de centro o una librería. Los ‘espacios en blanco’ permitirán que la vista preste mayor atención a cada una de las piezas y, por supuesto, sus particularidades.

En cambio, cuando la colección es amplia, las piezas no se suelen dispersar. Al contrario, tienden a agruparse en un mismo espacio para así aprovechar al máximo la disponibilidad del mismo.

Colección de tazas.

2. Edad de las piezas

Por lo general, una colección refleja una ‘edad’ en concreto. ¿Y qué quiere decir esto? Que según sea la edad de las piezas, aportarán un valor distinto a la decoración.

En este sentido, un conjunto de llaves antiguas ayudará a reforzar significativamente un estilo vintage o rústico, por ejemplo; mientras que un conjunto conformado por jarras de cristal, lisas y sencillas, puede aportar un toque atemporal.

Las colecciones también pueden ser mixtas; es decir, que pueden mezclar piezas de diferentes tipos y edades. Un ejemplo muy claro de esto vienen a ser las colecciones de libros, souvenirs, objetos heredados, estampillas postales y fotografías familiares.

3. Contraste

A la hora de lucir una colección es fundamental crear un contraste entre las piezas y el material del mueble donde se colocarán para conseguir que se complementen entre sí y aporten armonía a la decoración. De esta manera, el mueble no ocultará u opacará las características de los objetos. Por ejemplo, un conjunto de piezas de porcelana o barro lucirá muy bien en una estantería de madera.

Sin embargo, no siempre es necesario crear contraste. En espacios donde se persigue una alta sofisticación, se suelen colocar las colecciones de figuras de swarovski, cristal y afines, dentro de vitrinas o exhibidores de cristal. De esta manera, tanto la estantería como la colección en sí, se convierte en un punto de atención dentro de la habitación.

Algunas ideas

Colecciones de caracolas.

  • Las cajas de exhibición de madera, con diversos compartimentos y tapa de vidrio, son perfectas para lucir una colección de objetos pequeños en una mesa. Vale la pena aprovecharlas.
  • En el cuarto de baño, se puede colocar una colección de jabones o sales de baño dentro de una o varias jarras de cristal. Este es un espacio donde también se pueden exhibir caracolas, recipientes con arena u otros souvenirs con motivo marino.
  • En un dormitorio infantil, se puede colocar una estantería pequeña para exhibir varias figuras de colección. Cabe destacar que las colecciones se distinguirán de los juguetes de uso regular, sobre todo, por el cuidado que se pone en su organización para que queden bien dispuestas a la vista.
  • Si tienes varios cristales o minerales, puedes lucirlos en cualquier rincón, para reforzar el ‘tono’ natural de una decoración con plantas.
  • Agrupa diversos objetos u accesorios que tengan como único punto en común el color. Este viene a ser un tipo de colección muy refrescante a la vista, dado su dinamismo.
  • Los objetos heredados pueden aportar valor tanto a muebles como paredes, así que no dudes en aprovecharlos.

Finalmente, hay que tener en cuenta que, si hay niños en el hogar, es necesario tomar algunas medidas adicionales en lo que respecta a la ubicación y el cuidado de las colecciones para prevenir accidentes.