Todo lo que debes saber sobre las fibras naturales

Mónica Heras Berigüete · 17 marzo, 2019
Las fibras naturales están de moda, y por eso vamos a contarte todo acerca de ellas. Cuáles son, para qué sirven y cómo aplicarlas.

Desde hace varios años, las fibras naturales se han convertido en uno de los materiales favoritos del mundo de la moda y la decoración. Un auge del consumo responsable y sostenible ha hecho que volteemos a ver este tipo de tejidos y a preguntarnos qué son, de dónde provienen y cuál es cuál.

Las fibras naturales pueden ser de origen animal o vegetal, aunque si de decoración hablamos, las vegetales han tenido un auge tremendo en lo que a complementos se refiere. También las hemos visto en muebles, alfombras, etc.

El mundo vegetal y las fibras

Las fibras de origen vegetal tienen su origen en las semillas (algodón), en el follaje (sisal), en el tallo (lino) o en la cáscara (coco), dependiendo de las características de cada una de ellas.

Algodón

Telas de algodón.

Esta es sin duda la fibra natural más utilizada en el mundo textil. Crece en forma de pompones alrededor de las semillas, y como ya sabes, es una textura muy suave y fácil de trabajar, de ahí que se haya popularizado tanto su uso.

Absorbe perfectamente los tintes, ya sean vegetales o químicos, por lo que se pueden añadir colores fácilmente. Se suele mezclar con otros tejidos para aportar más durabilidad: poliéster, spandex o elastano, lycra, rayón, etc.

Es un tipo de fibra natural que va perfecto en la decoración, viéndolo en ropa de cama, cojines o manteles; pero también en sofás, en cortinas y en todo tipo de tapicerías.

Cáñamo

Tela de cáñamo.

El cáñamo lo obtenemos a través del tallo de esta planta, y una de sus principales cualidades es que es muy buen conductor del calor, por lo que es muy bueno para mantener la luz a raya; incluso, absorbe los rayos ultravioletas.

Esto hace al cáñamo un material ideal para climas cálidos, pero por si fuera poco, es resistente al moho y evita la aparición de humedades, por lo que si vives en zonas de costa, no podrás resistirte a sus encantos.

Su resistencia es tal, que puede servir como material de construcción para fabricar tableros, aislantes e, incluso, ladrillos. Lo más común es verlo en forma de cuerdas acompañando objetos decorativos.

Lino

Tela de lino.

Una de las fibras naturales de origen vegetal más resistentes que existen es el lino. Su resistencia no está peleada con su suavidad, y es excelente como conductor térmico, por lo que es muy valorado para ambientes cálidos.

En la decoración de interiores es uno de los materiales que más nos gustan, dada su alta calidad, lo que lo hace perfecto para ropa de cama y de mesa o tapicerías.

Sisal

Tela de sisal.

Esta fibra es dura y poco elástica, y es una de las que nos ha cautivado durante los últimos años en lo que a decoración se refiere. La hemos visto en forma de alfombras, cestos para organizar tus cosas de casa, sillas, muebles de exterior, etc.

Ramio

Tela de ramio.

¿Conoces el ramio? Es una fibra blanca, fuerte y brillante como la seda. No es demasiado flexible y es bastante frágil, aunque permite la ventilación gracias a su entramado.

Los tejidos de ramio son ligeros y sedosos, pero su fragilidad lo hace apto para combinarlo con otras fibras, como la lana o el algodón.

Yute

Tela de yute.

El yute es muy fácil de cosechar y cultivar, por lo que es muy económico. Se extrae del tallo de la planta del mismo nombre. Es una de las más fuertes y de las más comercializadas, aunque su baja capacidad de absorción la hacen deteriorarse muy rápido en condiciones de humedad.

Es otra de las fibras naturales que dan forma a nuestros complementos más bohemios, lámparas, alfombras, sillas y butacas, etc. Estas son solo algunas de las fibras naturales de origen vegetal que más solemos utilizar, especialmente en decoración.

Algunas de ellas son delicadas y suaves, otras burdas y duras, pero todas ellas se han convertido en las favoritas a la hora de darle personalidad a los hogares de los últimos años.