Ideas para tener la alacena perfecta

Mónica Heras Berigüete · 13 enero, 2019
¿Sabes cómo debe ser la alacena perfecta? Te damos las claves para que consigas orden y salud en tu cocina.

Uno de los lugares donde más debemos poner atención a la hora de hablar de orden es en la alacena. Que esté colocada y al día, dependerá no solo del tiempo que emplees en cocinar, sino también de que hagas una buena lista para ir al supermercado, que comas saludablemente y que tu cocina sea un lugar en el que se respire armonía. Queremos conseguir una alacena perfecta.

Por eso, queremos darte las claves para que tengas una alacena perfecta y toda tu familia pueda beneficiarse de ello. Sin duda, la clave es tener la alacena bien organizada, lo cual no tiene nada que ver con eso que haces cuando llegas del supermercado y guardas lo que traes en las bolsas sin orden ni concierto.

Aunque en principio pueda parecerte que estás tardando más, a la hora de cocinar y de volver a comprar, verás que todo es mucho más rápido. ¡Piensa en el futuro!

Una alacena perfecta en cinco pasos

Alacena perfecta.

  1. Utiliza tarros iguales y etiquétalos en lugar de dejar los productos abiertos en sus empaques originales. Es una buena forma de mantenerlos frescos y evitar que se derramen. En este sentido, no es necesario que compres diez paquetes de pasta, con tener un máximo de dos te será más que suficiente.
  2. Cuando guardes la compra, deja lo nuevo en la parte trasera y lo viejo en la delantera. De esta forma, evitarás que se te caduquen los alimentos y que cuando vayas a echar mano de ellos, vayan directos al cubo de la basura.
  3. Las cosas pesadas déjalas en la parte baja del mueble. La leche, el agua, lo botes… Todo esto puede ir colocado en cajas extraíbles para facilitarte su manejo.
  4. Procura que las estanterías puedan ser colocadas a medida según sean tus necesidades, de lo contrario, podrían entorpecer el almacenaje de los productos y desperdiciar mucho espacio.
  5. Clasifica los alimentos por grupos para que sea más fácil ubicarlos. Por un lado la pasta, las legumbres y los arroces, por otro, el azúcar, la sal, el café y las conservas en otro grupo.

Unos tips extra

Alacena blanca abierta.

Una vez que tienes estos pasos controlados, puedes añadir unos cuantos gestos más para tener una alacena perfecta que te harán ganar en organización y ahorro, tanto de dinero, como de tiempo.

  • No te olvides de ir haciendo una lista con todo lo que se termine y haya que reponer. Tenla siempre a mano y hazlo en el momento.
  • Utiliza etiquetas para identificar el producto que contienen los tarros y la fecha en que caducan. Nunca los rellenes mezclando varios paquetes, puesto que las fechas de caducidad, son distintas.
  • Ten siempre conservas que te ayuden a salir del paso cuando tengas invitados o si se te complica ir a comprar la cena.

Los detalles cuentan

Alacena vintage.

Tu alacena perfecta debe estar en un lugar fresco y seco, evitando en la medida de lo posible los cambios de temperatura y que esta oscile entre los 10 y los 20ºC.

Conviene que puedas ventilarla de vez en cuando para que se renueve el aire y no tenga malos olores o proliferación de alguna bacteria. Añade iluminación entre las baldas, de esta forma podrás ver bien lo que tienes y lo que te hace falta.

Te puedes valer de cajones con rieles, cajas, cestos y alguna barra para colgar embutidos, ajos, los pimientos… Sí, como en el pueblo.

A nivel decorativo, las opciones son muchas, ya que puedes optar desde adaptar un pequeño armario en la cocina o incluso en el salón de tu casa, hasta mandar hacer un mueble a medida con espacio para un desayunador incluido.

Pero ya sea en su versión mini o en la más equipada, tener una alacena perfecta es uno de los principales hábitos que podemos adoptar si queremos gastar menos y comer mejor. ¿Estás dispuesto a comenzar con este nuevo reto?