Islas de cocina: qué son, para que se utilizan y cómo elegir una

Apúntate a la moda de las islas de cocina y elabora tus recetas de forma más cómoda y después aprovechala para comer en familia.

Las islas de cocina son el sueño de muchos amantes de la cocina. Permiten trabajar de una forma más ordenada y nos nos encontramos tan agobiados. Además, son perfectas para pasar tiempo en familia y guardar todos los objetos que utilizamos para elaborar las recetas. El único inconveniente es que no todo el mundo puede permítirselo porque ocupan mucho espacio. A continuación te contamos todo sobre las islas de cocina y verás como es imposible no querer tener una.

¿Quién no quiere tener una cocina como las que salen en las revistas o películas? Esas amplias estancias en la que se puede cocinar teniendo multitud de espacio y todos los electrodomésticos y utensilios cerca. Además, lo mejor de todo es que después, gracias a las islas de cocina podemos reunir a toda la familia a comer en la propia cocina.

Deja de pensar que esto es algo al alcance de pocos, porque te vamos a demostrar que las islas de cocina pueden tenerlas casi todo el mundo.

¿Qué son las islas de cocina?

Las islas de cocina son un elemento que se sitúa enfrente de la encimera convencional  y que permite tener una mayor superficie de trabajo. Habitualmente son rectangulares aunque también pueden tener líneas redondas.

Sirven para ampliar la superficie de trabajo y al mismo tiempo hacen la función de mesa. Son muy cómodas para trabajar y comer. Además son muy estéticas y nuestra cocina lucirá mucho más bonita y sofisticada.

Cocina con isla.

¿Puedo tener una isla en mi cocina?

Como hemos comentado anteriormente, no todas las cocinas permiten la instalación de una isla.  Aunque estas pueden ser de varios tamaños, en todos los casos será necesario que la cocina sea amplia.

Lo mejor será que antes de elegir si instalas o no una isla de cocina tomes medidas. 

Si tu cocina no es lo suficientemente grande la isla pasará de ser algo cómodo a un elemento que va a entorpecer tu día a día. No hay que olvidar que son un elemento fijo que vamos a tener que rodear constantemente. Para que sepas si tu cocina es apta para la instalación de una isla te ayudamos con las siguientes medidas:

  • La distancia entre la isla de la cocina y la encimera convencional anclada a la pared será como mínimo de 9o cm. De este modo podremos movernos cómodamente hasta si estamos dos personas cocinando al mismo tiempo. De lo contrario quedará un pasillo estrecho que dará sensación de agobio.
  • La anchura de la isla variará desde los 80 cm hasta los 100. Como ves, a pesar de que la cocina sea pequeña podemos instalar perfectamente una isla. En el caso de que la cocina sea amplia no recomendamos que supere el metro de anchura porque resultará difícil acceder de una punta a otra.
  • La longitud total de la isla será como máximo de 2,5 metros. Es importante que en los extremos dejemos 30 cm libres. Después podemos colocar una vitrocerámica que ocupa 60 cm y un fregadero de unos 80 cm dejando además una distancia considerable entre ellos.
Tener una isla de cocina.

¿Cómo se distribuyen las islas de cocina?

Las islas de cocina pueden tener diferentes distribuciones que dependerán del tamaño, nuestros gustos y necesidades. Podemos instalar desde una simple que solo haga la función de encimera y cajonera hasta una más compleja que cuente con vitrocerámica, fregadero y zona de comer.

Lo más importante es que la distribuyas de modo que te encuentres cómodo cocinando.

Lo primero que tenemos que decidir es si vamos a comer en ella o no. Si vamos a comer en ella habrá que comprar unas banquetas que se adapten a la altura de la encimera. Una buena opción si tenemos espacio es darle una forma redondeada en un lado a modo de mesa.

Si por el contrario no vamos a comer en ella podemos instalar diferentes electrodomésticos y así tener más espacio en la encimera convencional. Según nos sea más cómodo podemos colocar la vitrocerámica, el fregadero, una plancha o dejar el robot de cocina.

Isla para cocina con almacenaje.

Lo importante es que nos encontremos cómodos cocinando y no tengamos sensación de agobio al estar “atrapados” entre la isla y la encimera y tengamos que estar constantemente girándonos de un lado para otro.

Particularmente nos encanta la idea de instalar la vitrocerámica en la isla porque permite cocinar de cara a los comensales. Además siempre hay más luz y se cocina con más espacio.

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