El color vino en la decoración del hogar

Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
El color vino genera sensaciones de distinto tipo, desde la serenidad a la elegancia y la firmeza. No cabe duda de que su presencia ayuda a que transmitamos mejor nuestra personalidad.
 

Cuando nos encontramos con un piso a estrenar y sin colores en las paredes, deseamos aplicar uno que pueda despertar sensaciones agradables. Un caso ejemplar es el color vino, el fiel reflejo de la templanza en los interiores.

Esta tonalidad no es común en las viviendas; de hecho, suele emplearse en el mundo de la moda, especialmente en aquellas vestimentas que tratan de mostrar seriedad, elegancia y contundencia. 

En este caso, vamos a conocer las distintas posibilidades que nos ofrece a nivel estético y por qué es tendencia actualmente. Es importante valorar su aportación según la habitación en la que se encuentre y dependiendo del tipo de recurso en el que se disponga.

El color vino en el salón

Sillón en color vino
Imagen: pinterest.es

En este espacio es donde mejor podemos trabajar el color vino. En primer lugar, debemos señalar su significado estético ya que podríamos decir que nos ofrece un sentimiento de tranquilidad, pasión, fortaleza y calidez.

Si queremos que favorezca la armonía del conjunto, hay que valorar la opción de que las paredes se conviertan en el marco perfecto ya que nos ayudarán a combinar correctamente con el resto del mobiliario. No conviene que se repita en otros muebles.

 

Por otro lado, es el sofá uno de los principales componentes en los que trabajar este color y convertirlo en protagonista del salón. Para ello, interesa que el resto de la decoración y las paredes sean de tonos distintos; de esta manera, haremos destacar más aún el sofá.

La percepción que recibimos del color vino es de fuerza combinada con elegancia y serenidad.

4 fórmulas para aplicarlo en el dormitorio

Pintar una pared del dormitorio
Imagen: pinterest.es

El dormitorio es un espacio privado en donde se suele mostrar mayor personalidad. Los colores, la decoración y el mobiliario nos identifican; por eso, el color vino se amoldará mejor a aquellas personas cuya identidad refleje carácter y confianza en sí mismos. Veamos algunas fórmulas para trabajarlo:

  1. A la hora de tomar presencia en los muros, si los cubrimos todos en su totalidad, puede resultar excesivo. Quizá sea más certero situarlo en una única pared, concretamente en la que coincida con el cabecero de la cama. Las otras pueden tener algún tono neutro o blanco.
  2. La colcha de la cama es, sin duda alguna, un referente dentro de la decoración de los dormitorios. El color vino puede ofrecerle cierto protagonismo siempre y cuando contraste con las sábanas o el cabecero. La idea es que exista una distinción estética.
  3. Una fórmula interesante son los cojines. Si la ropa de la cama se constituye de tonos neutros o claros, convendría que los cojines se diferencien y se muestren de forma mucho más notoria a través de este color. Con tener dos o tres ejemplares bastaría.
  4. Otros recursos recurrentes son la alfombra junto a la cama, que contrastar directamente con el suelo, y las cortinas. Estas últimas no deben ser opacas; el color vino puede resultar un tanto oscuro, por lo que se aconseja que sean más bien traslúcidas.
 

El color vino en el baño

La cortina del baño
Imagen: pinterest.es

¿Cómo es posible que este color pueda tomar presencia en el baño? En el mundo de la hostelería es posible  encontrarlo en numerosas ocasiones, principalmente en aquellos establecimientos que buscan ofrecer una imagen de seriedad y elegancia.

En nuestro domicilio, podemos aplicar el mismo sistema. Las paredes son los mejores soportes en los que trabajar el color, incluso con materiales de cerámica, estableciéndose un equilibrio con los sanitarios u otras paredes que queden en blanco.

Por otro lado, cabe la posibilidad de que tome presencia a través de las toallas o las cortinas de la bañera. Sin embargo, en estos casos, se muestra de forma anecdótica simplemente.

El color vino en la entrada de la casa

Algunas viviendas de los pueblos tienen la puerta de acceso pintada con este color. A su vez, también podemos encontralo cubriendo toda la estructura exterior. En el fondo, le otorga cierta rotundidad a la parte exterior.

Ya en el interior, la primera estancia que nos encomtramos es la entrada. En ella, podemos aplicar el color vino en las paredes pero, también, puede disponerse en algún asiento o la alfombra. Simplemente, debe aparecer de forma anecdótica; no debemos recargar en exceso al ser un espacio pequeño.

 
  • Egon Schuler, Josef: Color y decoración en el hogar, Gustavo Gili, 1968.
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