Cómo encontrar la puerta de interior perfecta

Teresa Montes · 1 marzo, 2018
Saber escoger bien la puerta nos hará ganar espacio útil y mejorar el aislamiento térmico.

Las puertas de interior son uno de los elementos que más presencia tienen en una casa. Pueden hacer que varíe totalmente el aspecto y el ambiente que le queramos dar a una estancia. Sus funciones se basan en aislar y decorar, aportando personalidad en cada habitación del hogar.

Es muy importante elegir la puerta más adecuada. Esto variará según el cometido que tenga la estancia. Saber escoger bien la puerta nos hará ganar espacio útil, mejorar el aislamiento térmico y acústico, y ordenar la distribución de la vivienda.

En este último tiempo, venimos observando, que las tendencias en puertas que más destacan son las relacionadas con un estilo más minimalista y modernista. No obstante, dentro de una casa podrán ser todas diferentes siempre que sigan una línea y mantengan elementos comunes para que no desentonen.

Sin duda, las puertas son una gran aportación a la decoración de nuestro hogar. En el post de hoy, te contamos algunas propuestas de puertas, teniendo en cuenta el material y estilo. ¡No te confundas al buscar la puerta perfecta!

Estilos de puerta

Puertas lisas de una hoja

Este tipo de puertas son las más tradicionales y las que más se utilizan en la mayoría de los hogares. Se adaptan bien a cualquier tipo de espacio, independientemente de las dimensiones que tenga.

Al ser las más demandadas, son las que tienen un precio más económico. Obviamente, depende el material que escojamos. No obstante, el más utilizado es el de madera maciza.

Si tu casa es reducida, y presenta este tipo de puerta, un consejo es pintarlas de colores llamativos. Esto hará que, visualmente se amplíe el espacio, y tu decoración sea más atractiva.

Dobles puertas

Una puerta doble, irá perfectamente en estancias como el salón, el dormitorio principal o la cocina, si presenta grandes dimensiones. Si nuestra casa dispone de espacio suficiente, estas puertas aportarán elegancia y distinción, ya que son, las que antiguamente, se utilizaban en los grandes palacios.

Otra opción es instalar, puertas dobles incrustadas sobre railes. Son una muy buena solución para aprovechar el espacio útil de nuestra vivienda. Para las casas más pequeñas son perfectas ya que pueden unir espacios.

Doble puerta lacada en blanco corredera.

Son muy prácticas para organizar los ambientes de una casa. Además, las podemos dejar abiertas creando una sensación de continuidad, dejando que la luz entre e ilumine toda la estancia.

Puertas que se pliegan

Este tipo de puertas tienen el mismo sistema de un acordeón. Presentan un mecanismo gracias al cual la puerta se va plegando en láminas o columnas hasta que quedan todas unidas. Se enrollan y se amplían con la finalidad de ocupar el menor espacio posible cuando están cerradas.

Por eso, este modelo va genial en casas con cuartos muy reducidos, en los que la necesidad de ganar espacio es realmente importante.

También son perfectas si tenemos niños en casa ya que permiten el control de ellos cuando estén en diferentes estancias, como es el caso del baño.

En el mercado podemos encontrar puertas plegables de diferentes estilos y materiales.

Puertas con decorados

Como ya venimos diciendo, en este último tiempo se viene observando el gusto por lo minimalista y sencillo. Esto se refleja también en la colocación de las puertas.

Los diseños con algún decorado o cenefa ya no se ven tanto. Han quedado en un segundo plano ya que recargan la estancia y dan sensación de anticuado.

No obstante, podemos encontrar algunos modelos que presentan diseños muy sencillos, que pueden quedar bien, en según qué tipo de ambiente.

Puertas correderas

Este es un modelo muy polivalente que permite que se adapte en todo tipo de estancias. Su funcionamiento consiste en que la puerta se desplaza hacia uno de los lados introduciéndose por un carril que se encaja dentro de la pared. Se utiliza tanto para interior como exterior.

Es una puerta que se usa mucho para dar paso a patios interiores, de modo que, al dejar abierta la puerta, pueda entrar luz a la casa.

Puerta corredera lacada en blanco y pomo en negro.

Una puerta para cada tipo de estancia

Para el salón

En los salones más tradicionales, era muy común instalar una puerta con vidriera que dejara pasar la luz. Sobre todo, en casas donde los pasillo no recibían luz natural y eran bastante oscuros.

Ahora que están en tendencia los espacios diáfanos y de un estilo sencillo y poco recargado, las puertas en el caso de que haya, intentan pasar desapercibidas. Esto se ve mucho, sobre todo en los lofts, donde la mayoría de las puertas son correderas.

Los materiales que más se utilizan son las maderas nobles en puertas lacadas, molduradas, plafonadas o lisas. También puertas con detalles en cristal y acero.

Para la cocina

En las cocinas, siempre queda bien poner puertas con vidrio translúcido para dejar pasar la luz, de la misma forma que las puertas del salón.

No obstante, presentan el inconveniente de que, al ser un sitio en el que la temperatura es variable por el cocinado, se ensucien mucho.

Doble puerta en blanco con cristales que separa la cocina y el salón del dormitorio.

Por eso, una buena alternativa a este problema es instalar puertas de aluminio. Renuncias a la entrada de luz pero mantienen la limpieza. De ahí, que encontremos este tipo de puertas en cocinas profesionales.

Las puertas correderas es una muy buena opción para comunicar el comedor o salón con la cocina y te permite aislar la casa de los olores de la cocina.

Para el baño

El cuarto de baño suele ser un espacio pequeño. Lo más común es instalar una puerta lisa de una hoja.

No obstante, una muy buena opción es incorporar un modelo de puerta corredera que permite aprovechar bien toda la superficie.

 

¿Te animas a incorporar alguna de estas puertas en tu casa?