Crea y decora tu rincón del té

Maite Córdova · 29 octubre, 2018
Un rincón del té puede adaptarse a muchos estilos: romántico, bohemio, rústico, minimalista, vintage, entre muchos otros. La clave está en saber integrar los distintos elementos y disfrutar del proceso.

Quienes disfrutan de la decoración de interiores, la calidez del hogar y los momentos de encuentro consigo mismos, muchas veces no pueden resistirse a la creación de ciertos espacios agradables, como un rincón del té.

Este rincón viene a ser la versión casera de una casa de té. Pero también puede verse como la adaptación contemporánea de aquellos salones de antaño en donde se solía servir esta bebida, que llegó a considerarse un lujo para la época. Y aún cuando se redujo su tamaño y se modificaron muchas aspectos que conciernen a su estética, el rincón conserva su magia.

El encanto viene dado en gran parte por la delicadeza de sus elementos. En conjunto estos brindan a la persona una sensación de desahogo, confort y tranquilidad. Después de todo, en el mundo de la decoración de interiores los pequeños detalles marcan la gran diferencia.

¿Dónde ubicar tu rincón del té?

Rincón del té.

Para que un rincón del té cumpla su función, lo mejor es ubicarlo en un lugar tranquilo; es decir, donde no haya demasiados estímulos (ruido, luces, objetos varios, entre otras distracciones). Dicho lugar puede ser: la terraza, la sala de estar o incluso, la cocina.

Es importante señalar que no es necesario que el rincón esté fijo en un lugar, puede rotarse y llevarse a donde se prefiera en el momento. Para ello, será necesario contar con elementos que faciliten el traslado de los objetos, como una bandeja de cama, por ejemplo.

Por lo general el rincón del té se sitúa cerca de una ventana. Los objetos pueden colocarse directamente sobre el alféizar o bien, sobre un mueble determinado (una mesa, estantería, taburete, etcétera).

Un rincón del té dentro del hogar puede constituir un espacio con mucho encanto, indistintamente del tamaño de la habitación.

Consejos para decorar tu rincón

Decorar el rincón del té.

Además de contar con lo básico, que vendrá a ser el juego de té, anímate a reunir elementos que te resulten agradables y que ayuden a maximizar tu sensación de confort. Pueden ser objetos decorativos tales como:

  • Plantas.
  • Relojes.
  • Velas aromáticas.
  • Vasijas de colección
  • Figuras de cerámica.
  • O bien, objetos relacionados a tus aficiones: libros, sets de acuarelas, instrumentos musicales, entre otros.

Por otra parte, si no deseas recurrir a los objetos decorativos anteriores porque tu estilo se va hacia lo sencillo, puedes lucir simplemente tu juego de té, un set de cucharillas, o las cajas de lata o madera donde guardas tus tés.

Si decides incorporar una mesa, ten en cuenta que la silla debe resultar preferiblemente lo más acogedora posible. Puedes optar por un sillón mullido, una mecedora o, si el estilo de decoración seleccionado lo admite, un puff.

A la hora de crear una división entre el rincón del té y el resto de la habitación, puedes recurrir a dos elementos muy sencillos: una alfombra y una lámpara de pie. Ambos te ayudarán a establecer una delimitación clara, sin necesidad de romper la estética del conjunto.

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Accesorios para un rincón del té original

Decoración del rincón del té.

Si tu rincón del té formará parte de la cocina y no dispones de mucho espacio, puedes colocar tu juego de té y demás objetos en una bandeja giratoria. En este sentido, será necesario buscar una bandeja que sea de diseño para que resulte agradable y llamativa a la vista.

Otra solución para conseguir tu rincón del té en un espacio pequeño, es aprovechar la pared. En lugar de ocupar espacio en una superficie (como una mesa, por ejemplo), cuelga tus tazas y tetera de una estructura con ganchos o bien, una estantería abierta de pared.

También puedes mezclar tu rincón del té con la zona de postres de tu cocina, por ejemplo. De esta manera, puedes incorporar las cajas de té junto con las bomboneras, los moldes para tartas y afines. Y, por qué no, tu máquina de café y elementos como una pizarra o un letrero con alguna palabra o frase de tu agrado.

Recuerda, aún si no eres un amante del té, puedes crear tu propio rincón para disfrutar de un momento de intimidad y relajación en torno a otra bebida, como una tisana o una infusión, por ejemplo.