¿Sabes cómo alargar la vida de tus alfombras?

Este artículo ha sido escrito y verificado por la interiorista Goretti Ayubes
Las alfombras son buenas aislantes del frío y protegen el suelo del desgaste. Pero ¿sabes cómo cuidarlas para que te duren más tiempo? ¡Vamos a ello!
 

Las alfombras pueden darle un nuevo aire a una habitación ya que consiguen un equilibrio en la decoración de la estancia, coordinándose con el tipo de suelo, el mobiliario y el revestimiento de las paredes. Pero ¿sabes cómo cuidar las alfombras?

Polvo, polillas y manchas son sus principales enemigos. Así que, para evitar que su implantación pueda dañar el tejido, basta con seguir algunos consejos de mantenimiento. ¡Toma nota!

Alfombras, una constante lucha contra su deterioro

Aspirar el polvo para cuidar las alfombras

Alfombra antracita en color negro.
Alfombra antracita / alfombra24.es

Para conservar las alfombras en buen estado, la primera norma es evitar que se acumule el polvo en el tejido. Esta medida de prevención es especialmente importante en las alfombras de lana.

Al tratarse de un tejido poroso, atrae los ácaros, por lo que te recomendamos pasar el aspirador regularmente. Si la alfombra está situada en un lugar poco transitado, con pasarlo una vez por semana será suficiente.

Si, en cambio, está en una zona de mucho paso, es aconsejable aspirarla diariamente. Dos o tres veces al año también es conveniente darle la vuelta para aspirar el reverso.

 

Cuidar las alfombras: protección contra las polillas

Las polillas pueden causar serios daños en el tejido. Las larvas, que se alimentan de los productos textiles, buscan zonas oscuras para depositar sus huevos.

Por ello, conviene revisar regularmente el reverso de las alfombras y sacudirlas al menos dos veces al mes para evitar que se acumulen estos fastidiosos insectos.

También, es conveniente rociarlas con un aerosol antipolillas, siguiendo las instrucciones del fabricante. Otra opción para prevenir las polillas es colgar en el dorso de la alfombra una pequeña bolsa de naftalina.

Es posible confeccionarla en casa con tela de muselina y cordón para, posteriormente, atarlo y coserlo al reverso de la alfombra. El contenido debe renovarse dos veces al año.

Alfombras con manchas antiestéticas

Alfombra natural.

Deben quitarse de inmediato para evitar que se extiendan. Si la sustancia que ocasionó la mancha es sólida, conviene retirar el exceso superficial con una cuchara o con una espátula.

A continuación, hay que verter detergente o un producto quitamanchas. Este se vierte, primero, en una tela blanca de algodón, una toalla o una esponja, de modo que al aplicarlo en la alfombra no destiña.

 

Hay que esperar el tiempo indicado por el fabricante para que el producto actúe. Luego, se seca la mancha suavemente, haciendo círculos con un paño limpio.

Sin embargo, si la mancha es líquida, se puede eliminar el exceso de producto absorbiéndolo con un algodón, una esponja o un trozo de tela; lo harás de inmediato, para evitar que se seque y pueda ocasionarnos problemas en el tejido.

Para ello, se debe trabajar desde los bordes hacia el centro de la mancha, de esta manera evitarás extenderla. Si queda alguna marca, no conviene utilizar quitamanchas convencionales ya que pueden dañar la alfombra.

Consejos para cuidar las alfombras

Alfombra con silueta de castillo

Almacenamiento seguro

Si vas a guardar la alfombra por un periodo de tiempo prolongado, el mejor sistema es enrollarla en forma cilíndrica, introducir algún producto antipolillas y envolverla en papel de estraza.

Tienes que evitar utilizar el plástico para que no se forme moho. Y muy importante: el lugar de almacenamiento debe ser fresco y estar bien ventilado.

Ubicación idónea

Cuando coloques una alfombra, conviene no exponerla directamente a la luz solar ya que esto provocaría que el tejido se destiña con mayor facilidad, dándole un mal aspecto.

 

Si, además, la cambias de posición, girándola, cada seis meses, contribuirás a alargar su vida útil. Es un truco muy sencillo que te ayudará a comprobar como se mantiene durante más tiempo en buen estado.

Cuidar las alfombras: ¡cuidado con los muebles!

Hay que evitar poner muebles fácilmente desplazables sobre las alfombras para evitar el continuo roce y desgaste que originarían en el tejido.

Te aconsejamos que a las patas de las sillas, las mesas, los sofás…, les coloques algún material protector, como el fieltro adhesivo, para que las alfombras estén mas protegidas.

Te proponemos que sigas estos sencillos consejos, tus alfombras te lo agradecerán y harás que luzcan más bonitas.