Tapizar una butaca antigua

20 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la técnico en Decoración de Interiores 3D Sonia Budner
¿Quieres cambiarle la tapicería a las butacas o sillas de tu hogar? Prepara tu caja de herramientas y ponte manos a la obra.

El tapizado es una técnica que permite lucir cualquier butaca como una pieza nueva y única. Cuando las piezas son importantes, o su valor económico o sentimental lo requiere, se suele acudir a un tapicero profesional para tapizar una butaca. No es una labor sencilla, aunque con un poco de práctica, se puede hacer.

Además de ser una buena opción para renovar nuestras butacas, sillones o sillas, nos parece una actividad muy creativa y gratificante. Si eres un poco manitas, tienes piezas en casa que no sabes cómo recuperar, o si tan solo quieres darle un cambio de imagen a una butaca, te vamos a contar cómo hacerlo, paso a paso.

Desmontado de la pieza

Desmontar la tapicería de una butaca.

Esta primera parte es la más pesada. Hay que retirar, poco a poco, la antigua tela de la butaca y sacar todas las grapas que la sujetaban.

Es un proceso delicado, ya que debemos tener la precaución de no romper la tela demasiado, porque es la que utilizaremos para sacar el patrón que aplicaremos a la nueva tela del tapizado.

Un dato importante es ir anotando qué piezas de tela hemos retirado primero y cuáles después, ya que será en ese mismo orden que coloquemos las piezas nuevas.

En casi todas las butacas encontraremos que hay piezas de tela que no pueden retirarse hasta que no se retira otra. Y esto es lo hay que ir anotando, para evitar problemas después.

Las piezas de tela más comunes en una butaca son: los reposa brazos, los laterales exteriores e interiores, la trasera exterior e interior, el fondo de la butaca, y todas las piezas del cojín del asiento.

Este es el orden en que deben retirarse, y será el mismo, pero a la inversa, en el que se coloquen las piezas nuevas. Una vez que toda la tela vieja esté fuera, hay que arrancar todas las grapas que tenga la butaca.

Decapado de madera

Lijar butaca.

Este es el segundo paso del proceso. Hay que advertir que conviene asegurarse de que la pieza en la que vamos a trabajar no tiene una pátina antigua.

No queremos convertir un mueble de mil euros en uno de cien. Reconocer cuando un mueble es una antigüedad de verdad, no siempre es fácil.

Pero la pista más clara la encontrarás en la pátina de la butaca. Si no es una pátina regular, probablemente sea una antigüedad. En ese caso, nuestro consejo es que no la toques. Pero lo más normal es que no sea una pieza de anticuario, ya que lo sabrías.

Lo que haremos en este paso será decapar la madera. Hay que limpiar bien todas las superficies y rincones de la madera de la butaca y lijarla. Si quieres saltarte el paso de lijar toda la butaca, puedes utilizar las pinturas Chalk Paint que te evitan este engorroso paso del lijado.

Es el momento de darle una primera capa del color que hayas elegido, con cuidado de introducirlo bien en la madera. Hay que esperar el tiempo de secado que indique la pintura y dar una segunda capa.

Generalmente, con dos capas es suficiente, pero si lo crees conveniente, se puede aplicar una capa más sin problema. Especialmente si la butaca tenía aplicado algún tipo de tinte, observaremos que le cuesta fijar el color que le estamos aplicando. Ese es el caso de la tercera capa de pintura. Una vez secado, se lija suavemente las aristas para darle un aspecto desgastado.

Cortar las piezas de tela

Cortar patrón de tela.

Hay quien prefiere poner las piezas de tela vieja sobre la tela nueva para cortarlas. Nosotros te recomendamos ponerlas sobre papel de patrones, y con estos cortar la tela nueva.

Se sujetan cuidadosamente las piezas del papel del patrón a la tela nueva con alfileres y se van cortando, dejando un margen de dos centímetros.

Hay que tener especial cuidado si la tela que has elegido tiene rayas, cuadrados o algún estampado que deba ‘casar’. En el respaldo y en el asiento deben hacer coincidir las rayas verticales.

También deben ir pareados los laterales interiores o exteriores, en caso de que vayan a tapizarse con el mismo tejido. Hay que tener la precaución de marcar cada pieza de tela con la parte de la butaca que corresponda.

Tapizar una butaca

Grapar la tela de una butaca.

Empezaremos cubriendo con guata las partes de la espuma original que estén desgastadas. Para esto solo es necesario grapar la guata nueva a la antigua. Tapizamos la butaca por la parte donde hayamos retirado la última pieza de tela vieja. Normalmente es el fondo del asiento.

Comenzaremos a grapar la tela en cruceta, es decir, una grapa en la mitad de cada lado para conseguir tensar bien la tela. Después, iremos grapando poco a poco desde el centro hasta los extremos. Continuaremos así con el resto de las piezas de tela nueva, grapando todo el contorno.

Una vez colocadas todas las piezas de tela, si observamos que quedan trozos sobrantes, se cortarán con una tijera lo más al ras de la madera que sea posible.

Ahora es el momento de cubrir las grapas con cintas de pasamanería. Nos queda terminar el cojín grande del asiento, que va independiente de la butaca, y ya podemos disfrutar de la pieza completamente renovada.