Cómo organizar el armario con el cambio de estación

5 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Debemos poner en práctica algo tan básico como tener bien organizado el armario. Es una manera muy interesante de poner orden en nuestras vidas.

A lo largo del año comprobamos cómo la temperatura varía de forma considerable y, por supuesto, el tiempo atmosférico. Esto implica una adaptación de nuestro vestuario a cada período; por eso, te mostramos cómo organizar el armario con el cambio de estación.

No podemos almacenar en nuestro armario toda la ropa que tenemos y que esté mezclada. En realidad, lo más conveniente es que seleccionemos aquello que va a ser útil durante esa estación y sepamos cómo distribuir las prendas para que siempre estén a mano.

No hay nada peor como estar buscando en un armario la ropa y no encontrarla porque está mezclada con otras prendas. Lo ideal es que se mantenga el orden, sobre todo si se tiene un vestidor. Es imprescindible que la armonía reine tanto dentro como fuera del armario.

Cómo tener el armario en orden

Armario ordenado por estación.

Bien es sabido que el orden es un concepto que debe estar presente en el día a día. Nuestro hogar debe estar ordenado, incluyendo, evidentemente, el propio armario. De esta manera, no se romperá la armonía del hogar y formará parte de un sistema coherente y estéticamente adecuado.

Para tener el armario en orden, debemos saber cuáles son las prendas de vestir que tenemos. Sí que es cierto que llegamos a tener tanta ropa que nos sorprendemos nosotros mismos, y gran parte de ella queda oculta o desperdigada por cajones.

Por tanto, es más que necesario que el orden que mantengamos en el interior del armario debe guardar una organización básica. Convendría que en cada cambio de estación recojamos aquella que ya no vayamos a utilizar y la guardemos para que volvamos a sacarla cuando regrese de nuevo su período de uso.

El orden nos ayuda a combatir el caos.

5 pasos para organizar el armario

Pasos para organizar un armario.

Según cambian las estaciones del año, nosotros cambiamos nuestra manera de vestir. En algunas épocas necesitamos manga larga y, en otras, ropa más fina. Por este motivo, el nivel de ocupación que tenga la ropa en el armario puede variar, y haría falta una organización adecuada:

  1. En el verano solemos utilizar camiseta, vestidos, faldas, pantalones cortos, etc. Todo este vestuario no requiere un espacio muy amplio, así que es necesario que la ropa de invierno la traslademos a otro lugar.
  2. Durante los meses de frío, que suelen ser más, es preferible que tengamos los jerséis doblados en baldas y los pantalones en perchas. Los unos y los otros ocupan demasiado, así que hay que economizar cada parte del armario para ganar espacio.
  3. En el caso de las cazadoras y las chaquetas de invierno, no hay que mezclarlas con el resto de vestimentas. Deben estar todas juntas y destinar un único lugar para ellas, no solo porque ocupen más espacio, sino porque pueden ensuciarse más fácilmente.
  4. Por otro lado, la ropa de otoño y de primavera guarda bastantes similitudes, pero ¿esto a qué se debe? Básicamente, a que existe una temperatura moderada en ambos períodos. En este caso, la ropa puede quedar siempre a mano y en un lugar fijo, ya que suele ser la que más se utiliza.
  5. Finalmente, ¿qué podemos guardar en cajas a causa del desuso durante bastantes meses del año? Tanto los bañadores, las bufandas, los guantes, los gorros, etc., son prendas que se utilizan poco tiempo. Por tanto, no es ningún problema guardarlo todo en cajas hasta que vuelvan a emplearse.

¿Cómo organizar el calzado?

Ordenar los zapatos.

Si vas a guardar el calzado en el armario, evidentemente, no puede estar mezclado con la ropa, ya que podrían desprenderse malos olores. Cada prenda debe tener su sitio y, en el caso del calzado, es preferible tener algunas baldas o cajones más ocultos donde guardarlo.

Organiza los espacios según el tipo de uso que se le vaya a dar. No todo el calzado es empleado de la misma manera durante el año; por eso, deja más visible aquel que pueda ser más útil, y oculta el que menos practicidad tenga.

Dependiendo de la estación en la que nos encontremos, debe tener prioridad cierto tipo de calzado, y organizar el armario en función de esto. Por tanto, no debe ocupar un sitio principal aquel que realmente no vaya a ser usado por una temporada, como por ejemplo las botas altas de invierno en pleno verano.

  • Tabero, Pepa: Manual de la casa limpia y ordenada, La esfera, 2016.