Habitación juvenil de estilo nórdico

María Pilar Gimeno Landa · 12 enero, 2019
Por su resistencia y funcionalidad la decoración nórdica es perfecta para los más pequeños.

El estilo nórdico cumple con todas las características que debe tener una habitación juvenil. Los más pequeños de la casa son como terremotos a los que les gusta saltar en las camas, jugar continuamente y poner a prueba todo que les rodea. Pues bien, el estilo nórdico se caracteriza por los muebles funcionales y resistentes.

Si estás pensando en renovar la habitación de tus hijos, a continuación te contamos todo sobre este estilo decorativo. Además, te proponemos dos ejemplos para que compruebes tú mismo lo estético y práctico que es el resultado.

Características del estilo nórdico

Naturaleza en el estilo nórdico.

Antes de comenzar a decorar con un estilo decorativo, es fundamental conocer cuáles son sus características principales. A continuación te explicamos cuáles son y después podrás verlas aplicadas en dos fantásticos dormitorios juveniles.

  • Líneas rectas y sencillas. Los muebles nórdicos se caracterizan por la sencillez de sus diseños. A la hora de crearlos, se tiene en cuenta la funcionalidad. El resultado son muebles de líneas rectas, sencillas y muy prácticos para el día a día. Lo mejor de todo es que además de ser muy estéticos, se limpian fácilmente, ya que no tienen recovecos.
  • Los tejidos, material que puede faltar. En cualquier habitación juvenil se utilizan las telas, que están presentes a través de las cortinas, alfombras, cojines y mantas, principalmente. El resultado es una estancia agradable y cálida.
  • Formas geométricas. La decoración nórdica es bastante similar a la minimalista. Se buscan elementos claves que decoren la estancia sin llegar a recargarla. Una buena forma de hacerlo es mediante formas geométricas. Estas son utilizadas en tonos claros y líneas finas para decorar paredes, cuadros o como estampado en algunos elementos decorativos.
  • Elementos naturales. Este estilo decorativo se sitúa muy próximo a la naturaleza. La madera en tonos claros, las plantas, la cerámica o el mimbre suelen estar presentes.

Dormitorio de recién nacido de estilo nórdico

Dormitorio de un recién nacido.

Este dormitorio de recién nacido de estilo nórdico nos ha conquistado. Los colores utilizados, la decoración y los materiales elegidos han sido perfectos para crear un ambiente cálido, agradable y acogedor. Vamos a analizar este dormitorio al detalle para que puedas crear uno similar en tu vivienda.

Como no podía ser de otra manera, el material protagonista es la madera. Está pintada en tonos blancos para darle un carácter más infantil, relajante y cálido.

Para que la habitación no sea monótona, se han introducido diferentes colores a través de la decoración. Además, los dibujos lineales en la pared y en los cuadros aportan ese toque infantil tan necesario.

Si hay un elemento que rompe con la hegemonía de colores y materiales, esa es la alfombra. Es el único objeto que no es de color pastel y que, a priori, no combina con el resto de la estancia.

En cambio, vista en conjunto con el dormitorio, nos parece ideal porque acaba con la línea decorativa y al mismo tiempo es útil y muy cómoda para que el bebé pueda jugar en su día a día.

Habitación juvenil nórdica

Habitación juvenil nórdica.

Este segundo ejemplo de habitación juvenil nórdica está especialmente pensado para niños más mayores. En este caso, se ha decorado siguiendo el estilo nórdico, eje central de este post, pero también se puede apreciar una gran influencia del estilo minimalista. El resultado es un dormitorio funcional y muy práctico para el día a día.

La totalidad de la estancia está decorada en tonos pastel y no hay ningún elemento que rompa con esta hegemonía. En este caso, nos parece muy interesante como se ha decorado, dejando libre bastante espacio para que los niños puedan jugar cómodamente.

No hay que olvidar que el juego es un elemento de aprendizaje y desarrollo fundamental para los más pequeños de la casa.

Como no podía ser de otra manera, los juguetes también guardan una estrecha relación con el estilo nórdico. Todos son de madera natural. De este modo, además de cumplir su función como juego, tienen también un interesante papel decorativo.