Fachadas ventiladas: razones para elegirlas

Maite Córdova · 31 agosto, 2018
¿Has evaluado la posibilidad de instalar una fachada ventilada en tu vivienda? Este tipo de estructuras no está reservada únicamente para instituciones y enseguida te contamos por qué.

Desde hace varios años, las fachadas ventiladas son uno de los elementos más característicos de la construcción de muchos edificios públicos e institucionales. Básicamente, constan de 3 partes: una hoja interior, una capa aislante y una hoja exterior.

Dado que una de las principales metas en la edificación de hoy día es conseguir que la estructura se mantenga en buen estado a pesar del paso del tiempo y que ofrezca una buena prestación térmica, cada día, el número de construcciones con este tipo de fachadas aumenta.

Razones para elegir fachadas ventiladas

En términos de sostenibilidad, las fachadas ventiladas vienen a tener una alta calificación puesto que consiguen realizar un manejo muy eficiente de los recursos y mantener un bajo impacto en el medio ambiente. De hecho, este tipo de fachadas forman parte de lo que constituye la estrategia de arquitectura ecoeficiente.

fachadas ventiladas Tempio
Fuente: www.tempio.es

A pesar de que puedan tener un costo inicial elevado, las fachadas ventiladas son una solución de calidad en la cual vale la pena invertir. A continuación te comentamos con mayor detalle otras razones por las cuales es una buena idea elegirlas.

1. Ahorro energético

Se calcula que el ahorro energético que ofrecen las fachadas ventiladas se sitúa entre un 20 y un 40% gracias a que brindan una buena estabilidad térmica a la estructura durante todo el año.

Los materiales empleados en la construcción tienen una capacidad de inercia térmica muy útil. Y, por otra parte, la cámara de aire ayuda a que, durante el verano, el edificio no absorba el calor y, durante el invierno, este no se disperse.

Por ello, los edificios con fachadas ventiladas ofrecen una temperatura agradable en su interior todo el año. Evidentemente, esto se traduce en un menor gasto, tanto de calefacción como de aire acondicionado. 

2. Resistencia y durabilidad

La hoja exterior de las fachadas ventiladas son muy resistentes a las agresiones del ambiente y, por ello, ofrecen un buen aspecto durante mucho tiempo.

Cuentan con un sistema de eliminación del agua por condensación que evita el deterioro por humedad. Así que, en lugar de almacenar el agua de lluvia, la aprovecha para autolimpiarse.

Cabe destacar que, así como las fachadas ventiladas son resistentes a la humedad y a las corrientes de aire, también son muy resistentes a la corrosión por contaminación. 

3. Instalación, reparación y mantenimiento

El tiempo de instalación de una fachada ventilada es bastante corto, puesto que el ensamblado de sus elementos se ha ideado de una forma simple y directa, ‘en seco’.

Asimismo, las labores de mantenimiento son mínimas y las reparaciones son bastante inusuales. De hecho, en la mayoría de los casos, la sustitución de piezas por deterioro no amerita que ningún tipo de obra porque se realiza de forma individual.

piezas de fachadas ventiladas

Lo mejor de todo, es que las reparaciones suelen tener un costo bastante bajo. Por otra parte, el color de la fachada no se ve alterado por el efecto del sol ni por la lluvia, con lo cual, no es necesario preocuparse por el cuidado de su aspecto. Y en vista de que tienen un diseño simple y moderno, se mantienen vigentes en el tiempo.

4. Mejora acústica

Las partes que componen la estructura de las fachadas ventilada también son capaces de ejercer, en conjunto, como una barrera aislante del ruido externo.

Por tanto, estas fachadas evitan que se perciba, en el interior de la edificación, el impacto del sonido superior a una frecuencia de 1000 MHz. Esto viene a ser muy útil en zonas donde hay un alto grado de contaminación acústica, como las grandes ciudades.

Aspectos que tener en cuenta

  • Una vez que se instalan las fachadas ventiladas a un edificio, el valor del inmueble cambia. 
  • La estructura de estas fachadas no promueve la creación de grandes cantidades de escombro, con lo cual, en caso de que sean retiradas, los costes derivados de ello son bastante bajos.
  • Las fachadas ventiladas no ameritan el uso de puentes térmicos, de allí gran parte de su éxito como aislante térmico.

En suma, las fachadas ventiladas suponen una solución a largo plazo que conviene evaluar a la hora de construir o remodelar una vivienda. Sobre todo, si también se desea que la edificación tenga un aspecto más moderno y actualizado.