Historia y estética del patio andaluz

15 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Si tienes un patio andaluz, es hora de empezar a decorarlo a través de muebles, colores y plantas.

Los patios andaluces son un espacio lleno de luz y color, configurándose como un recinto en el que se trata de cuidar la decoración, siendo una estancia realmente interesante para la casa. Por eso, te mostramos algunos contenidos relacionados con la historia y estética del patio andaluz.

El pasado cultural de Andalucía es uno de los más ricos del mundo. Por sus tierras han pasado multitud de civilizaciones que han dejado sus huellas, haciendo de esta región un paraíso único. De hecho, se puede comprobar la mezcla de culturas a través de la arquitectura y la decoración.

Por tanto, puede encontrarse una mezcla perfecta de dos estilos: mediterráneo y árabe. Ambos, unidos entre sí, entablan un diálogo muy consolidado y, a su vez, una armonía de colores, formas y diseños.

Origen del estilo andaluz

Origen del patio andaluz.

El patio andaluz tiene su origen en las antiguas domus romanas, las cuales poseían un patio interior donde se podía encontrar luz natural y agua. Posteriormente, los musulmanes retoman este componente de la casa como centro de la vida doméstica y se disponen las habitaciones a su alrededor.

Con el paso del tiempo, estos patios pasaron a ser un centro de reunión para toda la familia y, en algunos casos, de todo un vecindario. De todos modos, ¿qué es lo que tienen estos patios que tanto nos gustan?, ¿por qué es tan atractiva su apariencia?

Hablar de Andalucía es hablar de arte e historia.

Beneficios del patio andaluz

Beneficios del patio andaluz.

Como vemos, estos patios tienen un origen muy antiguo. Sin embargo, hoy en día los podemos seguir encontrando en pueblos y ciudades de la mitad sur de la Península Ibérica. En realidad, estos espacios proporcionan grandes beneficios a las viviendas.

  • Ayuda a climatizar la casa. No debemos olvidar que Andalucía se ubica al sur de España, siendo una de las zonas de Europa que más horas de luz recibe y, por lo tanto, se registran temperaturas muy elevadas.
  • Estos patios permiten la ventilación interna de la casa y previene la entrada de calor de la calle. En cambio, en invierno la protege de posibles ventiscas y la resguarda más del frío, conservando mejor una temperatura más cálida.
  • Las paredes suelen ser blancas, con el fin de que no absorban tanta luz, la hagan rebotar y, por consiguiente, que queden más frescas las estancias en períodos cálidos.

Existen muchos modelos de patios andaluces: los hay unifamiliares o de varios vecinos, públicos o privados, antiguos o contemporáneos, de diferentes tamaños, etc. Pero todos ellos tienen una cosa en común: el encalado en blanco.

La cerámica andalusí, un elemento esencial

Patio andaluz azul.

Debido a su influencia árabe, es muy común ver muchos de estos patios decorados con hermosos mosaicos de cerámica. Los colores de este material pueden llegar a ser realmente interesantes. La paleta siempre suele ser la misma: blanco, azul, verde y amarillo. ¿Dónde puede encontrarse?

  • En la pared: son característicos los arrimaderos en forma de mosaico situados a mitad de la pared. Este material, al ser brillante, refleja la luz, produciendo una atmósfera más luminosa.
  • En el suelo: lo habitual suele ser el uso de cerámica sin vidriar, pero en algunas ocasiones se combinan con pequeñas piezas vidriadas conocidas como olambrillas. En estas pequeñas piezas es donde aplica la decoración con motivos de caza o florales.
  • Otros elementos decorativos: no es raro encontrarnos algunos elementos estéticos más funcionales realizados con este material. Son muy comunes los platos, las macetas o, incluso, imágenes religiosas. Suelen adornar y embellecer el espacio.

Frescura y alegría en las macetas de un patio andaluz

Plantas de un patio andaluz.

Un lugar como este no puede estar sin sus famosas plantas y flores. Miremos por donde lo miremos, siempre encontraremos algún tipo de planta. Aparte de proporcionar color y alegría, aportan aromas, frescura y purifican el aire.

Resulta bastante común encontrar las especies aromáticas con el fin de ambientar el espacio. Normalmente, suelen situarse a lo alto de las paredes y en maceteros de cerámica, barro o metal.

Además, las más comunes suelen ser las más floridas, tales como los geranios, las gitanillas o los claveles. Incluso, en algunos patios grandes podemos ver árboles frutales, como naranjos, limoneros o palmeras.

En definitiva, el patio andaluz es el lugar ideal para decorarlo a tu gusto y convertirlo en un recurso para evadirse del estrés diario.