Los errores más comunes a la hora de decorar tu mesa de centro

Decorar tu mesa de centro puede ser una tarea complicada pero, si evitas estos errores, será pan comido.

Sin lugar a dudas uno de los puntos más importantes de un salón es la mesa de centro. Sobre ella recaen todas las miradas y la decoración que elijas va a marcar el estilo del espacio; por este motivo, es de suma importancia buscar el equilibrio y la armonía. Sabemos que decorar tu mesa de centro no siempre es fácil; por eso, vamos a contarte los errores más comunes para que, al menos, puedas evitarlos.

No le hagas esto a tu mesa de centro

Botellas para una mesa de centro.

El tamaño (de las flores) sí importa

Los arreglos florales son ideales para decorar casi en cualquier lugar pero, si hablamos de tu mesa de centro, debes cuidar que no sean flores demasiado altas ya que obstaculizan la visibilidad y hacen que los espacios se vean menos amplios. Mejor pon pequeños cuencos de cristal o floreros con bouquets de colores.

No recargues la mesa de centro

Sabemos que tienes una decena de cajitas de porcelana monísimas y que te encanta tener a mano las manualidades de los niños; sin embargo, con tanta cosa, tu mesita parece un puesto del rastro… Admítelo. Ya sabes que menos, es más. 

No uses adornos del mismo material que la mesa de centro

Cómo decorar tu mesa de centro
Imagen: pinterest.es

En la variedad está el gusto (sin pasarse) y si pones adornos de madera en una mesa de madera, ambos pasarán desapercibidos. Combina materiales, le darán mucha más personalidad a todo el ambiente. Por ejemplo, la madera con el hierro es una combinación ganadora, al igual que la piedra con la fibra natural.

No dejes los mandos a la vista

Hay muchas opciones estilosas para mantener los mandos a distancia guardados o al menos ordenados. Desde cajitas, un cajón, bolsillos, bandejas. Haznos caso y no dejes que tu mesa de centro se convierta en un expositor de aparatos electrónicos.

No es una librería

Sabemos que te encanta leer y tener a mano tu libro favorito y esas revistas que tanto disfrutas hojeando. No obstante, tenemos que decirte que su lugar son las estanterías y los revisteros. Un par de libros grandes como parte de la decoración quedan genial, pero no hay que pasarse.

Ojito con las proporciones

Es un error muy habitual. Por un lado, están esas mesas enormes con un pequeño adorno por ahí perdido, y por otro, las mesitas  llenas de cosas enormes. Busca la proporción y que todo quede compensado. 

No saber dónde colocar la decoración

Decoración con plantas

Los adornos no solo van en el centro. Dicen los interioristas que debemos usar toda la superficie de una manera equilibrada y seguro que aquí es donde te pierdes.

Lo más fácil es que dividas la mesa en 4 cuadrantes y primero, decores los opuestos con objetos grandes y luego, los otros dos con algunos más pequeños. Después rellena con un toque verde o velas.

Usar un solo tipo de objetos en tu mesa de centro

No llenes tu mesa de velas de distintos tamaños o de cajitas traídas de tus viajes. Haz grupos y colócalos alternándolos con otros objetos decorativos.

Decora debajo de tu mesa de centro

¡Claro! También ese espacio cuenta, lo que pongas dependerá de la forma que tenga tu mesita pero te sugerimos un gran cesto de mimbre para que guardes las mantitas y los plaids que utilizas cuando estás en el sofá.

Di no al desorden

Orden en la mesa del centro
Imagen: pinterest.es

Una vez que logres la composición perfecta, intenta que permanezca así todo el tiempo. Si lo necesitas haz una foto. Es importante que no vayas dejando cosas en medio, de lo contrario volverá a transformarse en un mueble sin gracia y almacén de polvo y objetos sin encanto.

Lo que sí puedes hacer en tu mesa de centro

Ahora que ya sabes lo que no debes hacer, vamos a darte algunos consejitos básicos para que puedas decorar tu mesa de centro y lograr un resultado bonito y lleno de estilo. ¡Toma nota!

  • Utiliza libros para poner sobre ellos algunos adornos y jugar con las alturas.
  • Las bandejas serán tus aliadas para crear grupos o para mantener el orden.
  • Pon flores o una planta. Las suculentas son ideales porque además de bonitas, son fáciles de cuidar y aportan mucha vida.