Luce tu sofá azul en cualquier temporada del año

Maite Córdova Vena · 27 septiembre, 2018
Para lucir un sofá azul en el salón, es preciso añadirle accesorios que destaquen el color, diseño y, a su vez, enriquezcan su textura. A continuación te contamos cómo lograrlo.

Lucir un complemento tan evidente como puede ser un sofá azul, para muchos puede resultar todo un reto. En especial, para quienes se apegan a la idea de que es necesario combinarlo con accesorios del mismo color, tonos fríos o bien, dentro de la misma gama del azul.

Si bien no se descarta del todo la combinación de varios azules, hay otras propuestas mucho más arriesgadas, interesantes y llamativas que ayudan a conseguir una decoración actual dado que utilizan diversos contrastes de colores.

Además de tener en cuenta las características de la habitación y el resto de la decoración, ante todo, hay que prestarle atención al tipo de azul del sofá.

¿Qué transmite este color?

El azul es un color que induce a la relajación y la calma puesto que aporta cierta sensación de frescura. Esto se debe al hecho de que el azul está estrechamente relacionado al elemento del agua. Según el tono y cómo se combine, puede hacer que un ambiente luzca más dinámico, vibrante, elegante, acogedor, etcétera.

Sofá azul oscuro.

Es preciso aclarar que, en sus tonalidades más oscuras, el color azul puede dar la impresión de que el ambiente es demasiado plano, serio, duro, conservador o, incluso, monótono. Por ello, se recomienda emplearlo con moderación. 

Un sofá azul no obliga a incluir más azules

En función del tipo de azul, se deben buscar las alternativas que mejor se adapten al mueble y, en conjunto, brinden mayor sensación de armonía.

Hasta hace algunos años, era muy común que la decoración se basase en un mismo color. La finalidad de esto era crear un sentido de continuidad y uniformidad. Sin embargo, con el paso del tiempo resultó evidente que esta no siempre era la mejor estrategia para conseguir una decoración exitosa.

En lugar de brindar armonía, el hecho de combinar todos (o la mayoría) de los elementos con un mismo color hacía que un espacio luciese monótono.

Hoy en día está más que claro que, el hecho de tener un elemento de un color en concreto, como un sofá azul, no implica que se deba mantener este color en el resto de los elementos.

Si bien hay detalles que pueden tener el mismo azul del sofá, es importante recurrir a otros tonos para conseguir que la pieza destaque por contraste. En especial, cuando se pretende que dicho mueble sea el centro de atención del salón.

Combinaciones ganadoras

Para conseguir un resultado espectacular hay que tener en cuenta la regla de oro de la decoración: escoger 3 colores y distribuirlos, por partes.

Sofás azules.

El color dominante en un 60% del espacio, un color secundario en un 30% y un color complementario en un 10%.

Si se decide que el color complementario es el azul, evidentemente, este debe añadirse en piezas puntuales. Y si, por el contrario, se le quiere dar más protagonismo a este color, se puede incluir, en mayor cantidad, como color dominante. A continuación, te damos algunas ideas para que luzcas ese sofá azul.

Si el sofá es azul oscuro, añade accesorios en color:

  • Mostaza y beige.
  • Salmón y rosa.
  • Turquesa y rosa pastel.
  • Estampados en tonos neutros.

Si el sofá es azul claro, añade accesorios en color:

  • Amarillo y blanco.
  • Dorado y crema.
  • Gris plomo y marfil.
  • Lila y morado oscuro.
  • Marrón ‘chocolate’ y beige.
  • Estampados en tonos tierra.

Si el sofá es turquesa, añade accesorios en colores pasteles junto con un tono oscuro. Por ejemplo:

  • Marrón y beige.
  • Azul marino y crema.
  • Ocre y rosa pálido.
  • Estampados en naranjas y otros tonos tierra.
Sofá azul claro.

Sal de lo tradicional

Uno de los elementos que más se utiliza como punto focal en la decoración de interiores, y en especial de los salones, es el sofá. Esta pieza se posiciona como un referente de comodidad pero también, de múltiples aspectos que van desde el color hasta la textura.

Recuerda que, un color por sí solo, no siempre es capaz de ‘vestir’ una habitación. Es necesario jugar con las texturas, relieves y otros detalles para conseguir un resultado interesante, rico y, sobre todo, armonioso.

Así que, para lucir tu sofá azul o de cualquier otro color, anímate a llevar tu estilo un poco más allá de lo seguro y evita limitarte a añadir accesorios del mismo tono.