El popurrí: un recurso decorativo para el baño

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
· 19 febrero, 2019
¿Quién ha dicho que la decoración se puede adquirir únicamente en tiendas especializadas? Ahora puedes hacer por ti mismo un popurrí con el que proporcionarle al baño los aromas y colores para generar un ambiente lleno de sensaciones.

Dentro del mundo del interiorismo, tenemos diferentes elementos que pueden aportar color y aromas al espacio. Dentro de este ámbito, hay que destacar el popurrí: un recurso decorativo. De esta manera, este espacio quedará mucho más elegante y dinámico.

En muchas ocasiones, nos preocupamos únicamente de emplear los típicos elementos decorativos: cuadros, jarrones, fotografías, esculturas, figuras, etc. Sin embargo, hay otros recursos que tienen mucho que aportar dentro del hogar.

En el cuarto de baño solemos recurrir a principios básicos de decoración. En el fondo, parece que hay cierto recelo a decorar este espacio, cuando en realidad puede dar mucho juego. Debemos perder ese miedo y tratar de aplicarle un contenido con el que enriquecer el ambiente.

¿Qué es el popurrí?

Popurrí de hojas.

A la hora de definir el popurrí, podríamos decir que es un recurso conformado por flores y ramas secas, con un tinte que les aporta color y aromas añadidos. Podríamos decir que es un elemento original y distintivo, teniendo en cuenta que no suele ser habitual encontrarlo en los baños.

La variedad puede ser muy amplia, los hay con diferentes tipos de vegetales y también con colores muy diversos. Suelen colocarse en un cuenco, el cual suele ser normalmente de tamaño reducido, pero si tenemos posibilidad de que sea grande, no dudes en utilizarlo.

Por norma general, el popurrí se sitúa junto al lavabo, pero si se tiene un mueble o una estantería donde poder colocarlo, es mucho mejor esta opción. No obstante, hay que tener una cosa presente: lo que verdaderamente interesa es que quede a una altura visible.

El popurrí le dará a tu baño el toque que tanto necesita.

Haz tu propio popurrí

Cuenco con popurrí de flores.

En el fondo, puedes hacer tu propio popurrí, de manera artesanal y consiguiendo, así, un aromatizante natural. Es un proceso sencillo y muy entretenido, incluso para realizarlo con otros miembros de tu familia, convirtiéndolo en una actividad comunitaria.

  • Coge hojas de plantas y pétalos de flores de las que tienes en casa o del campo y déjalas secar. El tipo de color puede ser variado, pero puede quedar muy bien si se escogen únicamente tres tonos, definiendo de manera más concreta la cromaticidad del popurrí.
  • En el caso de los pétalos de rosas, suelen quedar muy bien, sobre todo si se cogen de distintas especies. Lo que realmente interesa es que haya dinamismo y diversidad. No conviene saturar de un solo color, ya que quedaría demasiado concentrado.
  • Si quieres acudir al campo y recolectar una amplia gama de especies de flores, puede ser viable y muy interesante. El campo ofrece todo tipo de vegetales que no pueden cultivarse en casa. Aprovecha en primavera a contemplar la naturaleza y ver las posibilidades para hacer un popurrí innovador.

La aplicación del aroma: la clave del éxito

Popurrí con aroma.

Para que el baño tenga un aroma embriagador, es importante que el popurrí no se limite únicamente a una cuestión estética visual, sino que también proporcione olor y buenas sensaciones. De esta manera, se transmite una sensación de higiene y limpieza.

  • Busca una esencia que te agrade, puesto que será el aroma que predomine y que se difunda por el baño. Aunque no lo creas, va a influir mucho en el ambiente y se creará un clima de bienestar.
  • Introduce las hojas y pétalos secos dentro de un tarro de cristal. Echa unas cuantas gotas de una esencia agradable y mueve el bote para que todo quede bien impregnado de este aroma. A continuación, debe dejarse cerrado durante una semana.
  • Una vez pasado este tiempo, pueden disponerse en un cuenco todos los pétalos, ramas y hojas. Notarás que desprenden un olor realmente bueno, ya que han tenido el suficiente tiempo como para empaparse del aroma.

Concepción estética en el baño

Popurrí con una vela.

Tal y como hemos dicho anteriormente, el popurrí no suele ser habitual en los baños, pero cuando nos lo encontramos, descubrimos que es un recurso que estéticamente aporta color y buen olor.

Indudablemente, en tu casa puede quedar muy bien acompañado de una vela. Si tienes un bar o restaurante, puede ser un elemento original con el que hacer sentir a tus clientes en un baño limpio. Anímate a dar el paso y haz por ti mismo un popurrí.