Ventajas de las duchas eléctricas

Pilar · 15 febrero, 2019
La tecnología llega hasta nuestras duchas, proporcionándonos confort y facilidad. Conoce más sobre las características de las duchas eléctricas.

Las duchas eléctricas son poco conocidas. Probablemente sea porque la mayoría de la gente duda de su seguridad y, además, cuentan en su vivienda con calderas que realizan esta función. Pese a ello, son un elemento a tener en cuenta, ya que poseen un gran número de ventajas que a continuación te detallamos.

Sigue leyendo y descubre todo lo que debes saber sobre este tipo de elementos. Es importante que antes de amueblar o construir una vivienda, conozcas todas las alternativas de las que dispones para que el resultado sea una vivienda que se adapte perfectamente a tus gustos y necesidades.

¿En qué consiste una ducha eléctrica?

Características de una ducha eléctrica.

Se puede decir que la ducha eléctrica es una evolución de la ducha convencional. Comencemos por las duchas convencionales. Este tipo de elementos tan solo expulsan el agua que reciben. Si bien es cierto que algunas tienen la función de regular la presión, en ningún caso tienen la capacidad de controlar la temperatura en la que sale el agua. Esta función la realiza un calentador que habitualmente se encuentra en la cocina de la vivienda, y que funciona con electricidad o gas.

La ducha eléctrica tiene la peculiaridad de que cuenta con la capacidad de calentar el agua que recibe. Esto lo logra mediante un circuito eléctrico que tiene instalado en el interior. Es importante tener en cuenta que para que este circuito se ponga en funcionamiento, es necesaria una potencia media de agua. Si tu vivienda cuenta con muy poca potencia, probablemente no se active y, por lo tanto, no caliente el agua.

Este tipo de duchas son muy útiles para aquellos casos en los que no es posible instalar una caldera que caliente el agua. Las duchas eléctricas son una forma sencilla y eficaz de poder seguir disfrutando de un agradable baño caliente.

Respecto a la seguridad de las duchas eléctricas, todos sabemos que agua y electricidad no son muy buenos amigos. Pese a ello, puedes estar tranquilo. Este tipo de duchas cuentan con todas las medidas de seguridad, y antes de ponerse a la venta, han pasado múltiples y exigentes controles.

1. Alcanzan la temperatura perfecta

Ducha eléctrica.
Ducha eléctrica / elpopular.pe

Las duchas eléctricas cuentan con un regulador de temperatura muy fácil e intuitivo de utilizar. Esto hace que la persona pueda regular los grados a los que sale el agua de forma muy sencilla y así poder darse un baño a su gusto.

Es cierto que las duchas convencionales cuentan con un mando que combina agua caliente y fría. Pese a ello, resulta imposible regular de forma tan precisa la temperatura. Esto es debido a que la caldera se encuentra en otra parte de la vivienda y no tenemos acceso a ella cuando nos estamos duchando.

2. Son económicas

Ahorro de una ducha eléctrica.

Otra de las ventajas de las duchas eléctricas es su precio. Si estás pensando que por tratarse de un elemento novedoso y tecnológico seguro que tiene un precio muy elevado, estás muy confundido. Las duchas eléctricas pueden adquirirse por una gran variedad de precios, desde los más económicos, hasta los que solo pueden permitirse ciertos bolsillos.

Por lo general, el precio de estas duchas ronda los 50 euros. Un precio similar al de las duchas habituales. Esto hace que sean muy económicas, y más teniendo en cuenta que su vida útil es prolongada.

Hay que tener en cuenta que su fabricación es más compleja que la de las duchas similares. Es por ello que existen un mayor número de posibilidades de que alguno de los elementos que la componen falle, y como consecuencia, haya que comprar otra ducha. De todos modos, si la utilizas correctamente, no tiene por qué haber algún fallo, y podrás disfrutar de ella durante años.

3. Las duchas eléctricas se instalan fácilmente

Instalación de las duchas eléctricas.

Pese a que cuentan con un diseño más complejo que las duchas convencionales, las eléctricas son muy fáciles de instalar. No es necesario realizar ningún tipo de obra. Además, basta con unir la ducha a la tubería de agua fría mediante un sistema de rosca. Tan solo hay que unir la instalación eléctrica en un proceso que no le llevará más de media mañana al profesional que contrates.

Conclusión

Ha llegado la hora de que dejemos de tener miedo a las duchas eléctricas. Debes pensar que se trata de elementos que han pasado numerosos controles de seguridad y calidad. Quizá, este tipo de duchas no sean necesarias para una vivienda habitual.

En cambio, si tienes una casa en el campo, o en algún lugar aislado, son muy útiles. Como has podido comprobar, dadas sus numerosas ventajas, podrás disfrutar de un baño caliente estés donde estés, y de una forma muy económica.