Atrae la prosperidad con el Feng Shui

Mónica Heras Berigüete · 14 noviembre, 2018
Vamos a trabajar la prosperidad con el Feng Shui. Colores, objetos, materiales y unos cuantos tips, para que el dinero, fluya mejor. ¿Probamos?

Esta filosofía milenaria se ha convertido en los últimos años en una forma eficaz de decorar ambientes saludables, cuidar la energía de la casa y de sus habitantes y hasta atraer más riqueza a nuestras vidas. Hoy vamos a trabajar en la prosperidad con el Feng Shui.

Lo más indicado siempre es evaluar cada casa, que un experto te haga un Mapa Bagua y que te de los consejos adecuados. No se trata solo del espacio físico, las personas que viven ahí y sus características también determinan en gran forma las peculiaridades de cada casa. Por ello, cuanto mejor las conozcamos podremos ser más atinados atrayendo la prosperidad con el Feng Shui.

Pero tranquilo, no hace falta ser tan precisos porque podemos dar algunos consejos generales. ¿Estás preparado?

Las claves de un hogar próspero

La bienvenida

Para atraer la prosperidad con el Feng Shui vayamos al principio: la entrada de tu casa. Por ahí se accede a tu hogar, tanto las personas como la energía, y por ello es importante que le dediques especial atención.

Cuida de que la puerta sea visible, el número claro, que el timbre funcione, pon un felpudo bonito, tenla siempre limpia y coloca una planta flanqueando ambos lados de la puerta. Es como abrirle la puerta a la riqueza.

Entrada con plantas a ambos lados de la puerta.

No al desorden

Es un básico del que ya habrás oído hablar  hasta la saciedad, pero no nos cansaremos de recordarte que lo que es fuera, es dentro y que en una casa desordenada las cosas no fluyen.

La falta de orden impide que la energía corra libremente y no olvidemos que el dinero es una energía. Ordena todo lo que tienes en casa, no acumules, deshazte de todo aquello que no uses y de lo que esté roto y viejo y no te olvides de darle un repaso a lo que no se ve: armarios, cajones, despensa, trastero…

Un poco de cromoterapia

A través del color se puede trabajar muy bien en los ambientes y favorecer estados de ánimo, la concentración o la riqueza. El color más próspero no podía ser otro que el dorado, sin embargo, hay otros tres que también favorecen la prosperidad para el Feng Shui.

  • Púrpura: se asocia a la riqueza.
  • Rojo: para la buena fortuna y la suerte.
  • Verde: tiene que ver con el crecimiento.

Localiza tu zona de poder

A grandes rasgos esta zona se localiza desde la entrada de tu casa, al fondo a la izquierda. Aquí puedes ubicar un espacio para trabajar, decorar con elementos asociados al lujo (dorados, imágenes evocadoras, piedras preciosas, etc.), la comodidad y el disfrute. Que no falte algún elemento de agua o una lámpara de sal.

Ojo con el cuarto de baño

Es uno de los focos en los que más atención pone el Feng Shui, y es que aquí suele haber muchas fugas de energía. No tener un baño en equilibrio podría estar provocando que pierdas dinero o que no sepas gestionarlo.

Baño de madera.

  • Mantén siempre la tapa del WC bajada.
  • El agua simboliza el dinero y cualquier fuga que tengas, un pequeño goteo en el grifo, equivale a una pérdida de tus bienes materiales. Dale un buen mantenimiento a todos los baños que haya en casa.
  • Decora con plantas para contrarrestar el flujo rápido de energía que suele haber.
  • Elige colores cálidos como el naranja, el marrón o el beige.
  • Que no falten detalles de madera o de cerámica, son los más adecuados para los lavabos.

La cocina

Si quieres atraer prosperidad con el Feng Shui, tendrás que empezar por dejar la cocina como los chorros del oro. Esta filosofía defiende que la cocina es el lugar que nos da sustento, donde preparamos los alimentos, por lo cual debe ser el más limpio de la casa. De no ser así, estaríamos invocando a la mala fortuna.

Que corra el aire y la luz

Una ventana por la cual deja pasar la luz natural y mantener una ventilación constante favorece el flujo de riqueza. Especialmente si la ventana está mirando hacia el sureste, ya que ahí está el Chi (la energía) de la prosperidad.