Cómo deshacerse de lo innecesario en casa

Este artículo fue redactado y avalado por la técnico en Decoración de Interiores 3D Sonia Budner
14 marzo, 2019
Con la llegada de la primavera, llega también el momento de actualizar la casa y sacarla del largo letargo del invierno. Deshacerse de lo innecesario es la primera parte de una buena limpieza de primavera que dejará la casa como nueva.

Ya tenemos aquí la primavera, y con ella, además del buen tiempo, llega la hora de hacer limpieza y deshacerse de todo lo innecesario en casa. Esta es una rutina que conviene ejercitar varias veces al año. En especial para evitar acumular cosas que, en realidad, no son necesarias, y con el tiempo dan aspecto de abarrotado o desorganizado a un espacio.

Es durante esta época del año que la idea de organizar y limpiar nuestra casa se nos cruza por la cabeza. Pero siempre tenemos esa sensación de falta de tiempo, o no sabemos cómo y por dónde empezar esta tarea que nos parece bastante ardua.

En realidad, esta sensación es más mental que física. Solo necesitas unos cuantos consejos, un esquema mental y, si además tienes suerte, un par de manos amigas. Vamos a darte algunos consejos para organizar la limpieza de primavera y conseguir deshacerte de todo lo innecesario de una manera muy cómoda.

Por dónde comenzar al deshacerse de lo innecesario

Donar objetos.

Cuando pensamos en hacer limpieza en casa, solo tenemos que mirar una habitación, dar un paso atrás y observar qué cosas son las que te abruman, desentonan o se ven totalmente fuera de lugar en la estancia. Estamos tan acostumbrados a ver nuestra casa que llega un momento en que ya no nos fijamos tanto en los detalles.

La forma de no agobiarse cuando vamos a deshacernos de lo innecesario es concebir un plan bien sencillo: una sola habitación o, incluso, un solo rincón de una habitación cada vez. De esta manera conseguiremos llevar a cabo nuestra limpieza de primavera en solo unos días, y sin requerir un montón de tiempo ni esfuerzo extra.

Empezamos por el dormitorio

Ordenar dormitorio.

Nos gusta comenzar por el dormitorio, porque las zonas de almacenamiento en estas habitaciones son las que más cosas innecesarias acumulan y las que lo hacen de forma más rápida. Es también, probablemente, el espacio que nos llevará algo más de tiempo. Por eso, elegimos hacerlo cuando todavía las fuerzas están intactas.

Es hora de preguntarse qué ropa realmente se ha utilizado durante el invierno, y cuál ha estado colgada sin más de la barra del armario. Esa es la pregunta que nos haremos para determinar qué se guarda para el siguiente año y qué no. Repasaremos todo el ropero, desde el cajón de los calcetines, hasta los abrigos.

Otro truco que nos encanta es aplicar el criterio de Marie Kondo cuando tenemos dudas sobre alguna prenda u objeto. Preguntarse si nos hace feliz es un criterio que agiliza muchísimo las decisiones que tomamos sobre nuestras propias cosas.

Conviene revisar las cosas que tenemos en las mesitas de noche. Nos gustan las mesitas de noche con flores, una bonita lámpara y alguna foto. Añadiremos como mucho alguna vela, un perfume y un buen libro, y todo lo demás debería desaparecer de la superficie de nuestras mesitas de noche. Las cremas de manos, medicamentos y cualquier otra cosa deben ir dentro de los cajones.

La sala de estar

Ordenar salón.

Esta es otra de las zonas de la casa más difícil a la hora de deshacerse de lo innecesario. Es el epicentro de la actividad de toda la casa, y donde se suelen acumular más cosas. Además, estas zonas cuentan habitualmente con muebles tipo librería, donde todos los objetos quedan expuestos.

Aquí trabajaremos especialmente el orden en los libros, que es lo que suele dar un efecto inmediato de limpieza a este tipo de habitaciones. No importa si usas las librerías solo para libros, o si los combinas con otras piezas.

Limpiar los lomos de los libros y organizarlos es fundamental. Hay quien prefiere la colocación de sus libros por tamaños o por colores. En realidad, es irrelevante. Lo importante es que se vea que tu colección de libros está cuidada y no ha quedado a merced del olvido.

También revisaremos los objetos situados en la superficie de las consolas y las mesas de café. Si están llenas de objetos que no utilizamos, como jarrones en los que nunca colocamos flores, es mejor sustituirlos por algún tipo de pequeña figura o escultura que no dé aspecto de no ser utilizada para nada.

Echaremos un ojo a las telas de los sofás y los cojines, y si se ven desgastadas, o no están acordes con la decoración, conviene renovarlas. Comprar algunos cojines nuevos que combinen con el resto de la estancia es una forma de obtener efecto inmediato de limpieza también.

Deshacerse de lo innecesario

Desván ordenado.

Después de haber revisado una a una todas las habitaciones de la casa con estos criterios, llega el momento de preguntarse qué hacer con lo que no necesitamos seguir teniendo. Antes de pensar en tirarlo, podemos donarlo a organizaciones benéficas.

Recuerda que muchas de las cosas que tú acumulas porque están bastante nuevas, pero en realidad no te sirven para nada, pueden ser de gran utilidad para alguien que verdaderamente lo necesite. No lo dudes, organiza las cosas en cajas y reserva un rato para llevarlas a algún centro de donaciones.

Un reto y algo de tiempo para deshacerse de lo innecesario

Tiempo para ordenar tu casa.

Lo mejor es tomarse la limpieza de primavera como un reto y asignarle un numero limitado de días para que no se eternice en el tiempo. Poner fechas límites es la mejor manera de organizar cualquier cosa, y esta no es diferente.

Calcula que para organizar una pequeña parte de una habitación necesitarás al menos un par de horas, y para la habitación entera, todo un día. Date 30 días para terminar toda la casa, reserva algo de tu tiempo libre para ponerte manos a la obra. Una vez que empiezas a ver los resultados, ya no tienes ganas de parar.