Evita la acumulación de suciedad en las persianas

Este artículo fue redactado y avalado por Francisco J.
· 15 diciembre, 2018
Las persianas de tu casa pueden ser un lugar de almacenamiento de suciedad. Trata de mantener un régimen de limpieza y podrás presumir de higiene y confort.

En una casa, el principal foco de entrada de suciedad son las ventanas, especialmente si se ubica en una calle muy transitada por vehículos y personas; por eso, evita la acumulación de suciedad en las persianas y comienza a tener limpios todos los espacios del hogar.

Las persianas no son comunes en todas las partes del mundo. Por ejemplo, en países del norte de Europa no son tan necesarias al no tener tantas horas de luz como hay en España.

Puede que sean muy útiles a la hora de suprimir la luz de la mañana y mantener el cuarto a oscuras durante más tiempo; sin embargo, se convierten en un auténtico receptor y recipiente de suciedad que, si no se limpia, puede acumularse de forma abusiva.

¿Cómo se deposita la suciedad en las persianas?

Suciedad persianas.

En regiones más frías, suele haber doble ventana, situándose la persiana entre medias; en cambio, en otras zonas más cálidas no es necesario este sistema, habiendo únicamente una ventana con una persiana en contacto directo con el aire de la calle.

Hoy en día, existen muchos tipos de suciedad. Sin que nos demos cuenta, tanto el polvo que se levanta en la calle por las obras, el humo de los coches y el propio ambiente difunden suciedad por todas partes. Sin duda, todo esto es nocivo para el ser humano.

Generalmente, las hendiduras de las persianas van a ser los principales recipientes, ya que las motas de polvo penetran y se acumulan en esos puntos. Con el paso del tiempo puede llegar a haber una capa contundente que llega a ser visible desde el exterior.

– La higiene y limpieza son fundamentales para las personas.-

Limpieza de las persianas

Limpieza de las persianas.

Aunque resulte paradójico, si se realiza una limpieza mensual de las persianas, se evitará enormemente la entrada de suciedad en casa; es decir, incidiendo directamente en el punto de acceso de la suciedad se puede evitar su acceso al interior.

  • Lo primero de todo es tener los productos y materiales necesarios para llevar a cabo la limpieza: trapo limpio, lejía o amoniaco y agua.
  • A continuación, se llevaría a cabo el proceso de limpieza. Se baja al completo la persiana y poco a poco se limpian las hendiduras y la superficie.
  • Debe pasarse el trapo por todos los rincones e irlo aclarando para eliminar la suciedad. Vas a comprobar que el agua empieza a estar negra, lo que indica claramente que hay un acceso directo de la suciedad de la calle al hogar.
  • Conviene que una vez que se pasa el trapo húmedo, debe secarse con otro seco.
  • La limpieza debe hacerse tanto por un lado como por el otro. Cuanto más minuciosas sean las pasadas, mejor resultado se obtendrá.

– Un buen régimen de limpieza ayuda a que no entre tanta suciedad en casa.-

Evita que puedan ensuciarse regularmente

Ventana con persianas.

Existen algunas fórmulas para evitar la suciedad en las persianas y no tener que estar limpiando regularmente. Eso sí, la constancia y la responsabilidad van a ser asumidos desde el primer momento.

  • Disposición de doble ventana, con el fin de que la persiana esté resguardada y no quede en contacto directo con el aire. De esta manera, se puede comprobar cómo no se ensucia con tanta frecuencia. Además, ganarás mayor insonorización.
  • Tener las persianas levantadas durante el día y bajadas por la noche. En ocasiones, la gente prefiere tener siempre bajadas las persianas de habitaciones que no se utilizan. Este hecho hará que se acumule en mayor cantidad la suciedad.
  • Observar y darles una pasada cada mes para que la poca suciedad que se vaya acumulando se elimine drásticamente y de manera eficaz.
  • Evitar la pereza y la dejadez. Como no se haga limpieza y se abandone, las persianas van a convertirse en un auténtico foco de suciedad.

El uso de la vaporeta

Es posible que a todos nos haya pasado la siguiente situación: suciedad que está muy incrustada y por mucho que pases el trapo no se quita. Esto puede suceder especialmente en persianas que llevan mucho tiempo sin ser limpiadas o que están completamente abandonadas.

La vaporeta puede ser una gran aliada, ya que ablanda rápidamente la suciedad y puede quitarse más fácilmente. Además, la propia presión de la vaporeta quitará mucho polvo que esté en las hendiduras.