Los aromas de mi casa

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la arquitecta de interiores Raquel Sánchez el 28 mayo, 2019
El aroma de una casa forman parte de su ADN, y queremos que el de la tuya esté lleno de notas positivas, frescas, relajantes y que forme parte de tu memoria olfativa, ¿lo hacemos?

El olfato es uno de los sentidos más potentes que tenemos; de hecho, un aroma es capaz de traernos memorias que creíamos olvidadas y sensaciones físicas o emocionales que nos transportan directamente a algún momento de nuestras vidas en el que olimos algo. Por eso, queremos llenar tu casa de los aromas más agradables, para que tus días se llenen de paz y armonía.

Desde el momento en el que nacemos comenzamos a desarrollar nuestra memoria olfativa, y lo hacemos a través de las asociaciones que nuestro cerebro crea entre los aromas y las situaciones que vivimos. De ahí que a veces un olor nos haga sentir como en casa y otros nos causen nerviosismo o repulsión.

Los aromas crean ambientes

Agua aromática.

Lo cierto es que a través de los aromas podemos darle intención a nuestros espacios, consiguiendo tener una casa feliz y llenándolos de bienestar cada vez que entramos por la puerta.

Junto con la iluminación, los aromas que desprende tu hogar harán que te sientas en paz, relajado y en un ambiente seguro. Por eso, queremos darte algunos tips para que tu memoria olfativa se llene de emociones positivas.

Los detalles que huelen bien

Ambientes neutros

Productos de limpieza.

Para que una casa se impregne de aromas deliciosos, lo que jamás debes hacer es saturarla de olores fuertes, esto causaría el efecto contrario. Te sugerimos que para comenzar utilices productos de limpieza sin olor o lo más naturales y suaves posibles. No hay nada más desagradable que el olor a pino mezclado con el de brisa marina que sale del cuarto de baño.

La ventilación

Ventilar la casa.

Lo más importante para que tu casa huela bien es que la ventiles bien todos los días; con 15 minutos bastará. Se renueva el aire, se purifica el ambiente y le dices adiós al olor a encerrado que tan molesto resulta. Este es el primer paso para que los aromas de tu casa sean deliciosos.

Orden y limpieza para conseguir aromas

Tener la casa ordenada cuando compartes piso.

Sí, tal vez somos un poco pesaditos con esto del orden y la limpieza, pero es imposible que una casa huela bien si no está en buenas condiciones de higiene. Los buenos hábitos hacen que la personalidad de tu casa sea cien por cien saludable.

Cambiemos las sábanas

Hacer la cama.

Una de las sensaciones más agradables que hay es dormir en unas sábanas recién cambiadas, meternos entre ellas, llenar todos nuestros sentidos y que los aromas invadan el dormitorio. Una vez por semana debes poner ropa de cama limpia para que en tu casa se respire mejor.

La basura ¡fuera!

Sacar la basura.

Procura sacar la basura todos los días o, de lo contrario, los malos olores se impregnarán por toda la casa y será complicado eliminarlos de la cocina y de tu nariz.

Mucha naturaleza para dar aromas

Maceteros para plantas.

Los aromas de tu casa deben ser frescos, naturales y suaves, y para ello no hay nada mejor que valerte de la naturaleza. Por un lado, puedes poner flores frescas en pequeños jarrones y acompañarlas de ramitas de eucalipto. Además de que dura mucho, llenarán de una fragancia muy fresca cada rincón de tu hogar.

Otra de las cosas que te sugerimos es que pongas macetitas con plantas aromáticas en tu cocina, verás qué bien huelen y lo deliciosas que saben. Matarás dos pájaros de un tiro.

La magia de las velas

Vela de café y coco.

Las velas aromáticas son muy buenas para crear ambientes íntimos y dar toques de olor muy sutiles, pero cuida que sean de buena calidad, de lo contrario, olerán a ambientador barato. Las de soja son estupendas.

Una casa vivida con aromas cotidianos

Olor de un café recién hecho.

Los aromas de tu casa pueden estar en los gestos más simples y cotidianos, como en el del café recién hecho o el del pan tostado por las mañanas.

Un extra de olor

Spray de lavanda.

Los aceites esenciales son una fuente ideal para practicar la aromaterapia y relajar tus sentidos al tiempo que le das a tu hogar un aroma a la carta, dependiendo del momento en el que estés. Utiliza la lavanda para relajarte y los cítricos para vigorizarte, tú decides.

Busca que los aromas en tu casa creen un ambiente que llene los sentidos de paz y bienestar con pequeños detalles que marcarán la diferencia de una forma muy sencilla.