El color en el mobiliario de oficina

29 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
Dejar atrás el verano puede costarnos bastante, pero si encima es para volver a la oficina, ya ni te cuento... Por eso, vamos a intentar que tu vuelta al trabajo sea lo más agradable posible. Sigue leyendo...

La selección del color en el mobiliario de oficina debe hacerse estudiando previamente las tonalidades que se utilizarán con el fin de no saturar la mente de quienes desarrollarán su jornada laboral en este espacio.

Al margen de criterios personales y ambientales, existen colores que favorecen la actividad que se realiza en un entorno de oficina, y que, en consecuencia, se recomienda aplicarlos en piezas o detalles del mobiliario.

Psicológicamente es recomendable la aplicación de diferentes tonos. Esta tendencia de aplicar diferentes colores responde además a los imperativos del mercado y del marketing de la empresa.

¿Cómo influye el color en el mobiliario de oficina?

Pasemos a ver lo que nos transmiten los colores, para que puedas comprender cómo actúan en nuestro entorno laboral.

Color en el mobiliario de oficina

Hay que tener en cuenta que no existe una fórmula válida que permita seleccionar los colores más adecuados para cada mueble de la oficina, ya que el gusto por los colores varía con la personalidad, la edad, el sexo, el clima y el grupo étnico. Pero te vamos a dar algunas claves para utilizarlos de la manera más acertada.

Dos colores neutros

El gris

Oficina gris.

El gris claro, y así lo indican las tendencias, es uno de los colores ideales para el mobiliario de oficina porque estéticamente combina con la práctica totalidad del resto de colores.

También es muy recomendable porque es un color que no satura la mente, no genera discordia y crea ambientes luminosos. Es el tono neutro e intermedio por excelencia, del agrado de la mayoría de las personas.

Hay que decir que no está indicado como tono único. Es conveniente utilizarlo como base para la incorporación de otros colores. Combina muy bien con tonos fuertes como el rojo y el azul, pero también crea ambientes agradables en compañía de tonos pastel.

El gris oscuro aporta distinción a una oficina, y se debe utilizar tanto en los detalles del mobiliario como en las sillas y butacas de los despachos de dirección y en las salas de reuniones.

El beige

Oficina en casa

Es otro de los colores que se emplea como base. Su elección obedece, al margen de criterios puramente estéticos, a que es un color neutro que no satura.

No causa sensaciones en nuestro estado de ánimo, aunque puede ser muy beneficioso en casos de hiperactividad física o mental. Es un color ideal cuando la mente está desordenada, ya que ayuda a retener las ideas.

No se recomienda utilizarlo como tono único, y se debe tener en cuenta que, junto a él, los demás colores adquieren fuerza, obteniendo resultados muy positivos, tanto emocional como estéticamente.

Un no color

El negro

Oficina en negro.

Es un color que, anímicamente, no existe, pero que se emplea en el mobiliario de oficina para diferenciar el nivel jerárquico de las personas. Es una elección muy apropiada para los despachos de dirección.

Combina muy bien con el gris oscuro o los colores madera, así como con la sillería de tonos más fuertes, como el morado, el rojo o el azul. Le dará al mobiliario de oficina un carácter elegante y creará ambientes cálidos. Es el mejor color para combatir los espacios fríos.

Dos colores cálidos

El rojo

Oficina en rojo.

Es un color que nos da energía y, por lo tanto, adecuado para un espacio de oficina. Ahora bien, en exceso puede causar reacciones psicológicas poco recomendables.

Su aplicación es apropiada en determinadas piezas del amueblamiento, principalmente en la sillería, y no como tono principal. Utilizado localmente, crea ambientes cálidos y vistosos. Hay que resaltar que da excelentes resultados en su combinación con los grises y beiges.

El amarillo

Oficina en amarillo.

En dosis moderadas, el amarillo es un color muy apropiado para los entornos de oficina, puesto que potencia la inteligencia, la sabiduría y la capacidad creativa de las personas.

Puede llegar a saturar. Por este motivo, en la decoración de oficinas se recomienda que se aplique en sus tonos pálidos o cálidos. Estéticamente, este color crea oficinas alegres, jóvenes y luminosas.

Una solución ideal al referirnos al mobiliario de oficina es combinar el amarillo con colores más fríos y neutros, como el gris o el azul grisáceo.

Un color frío

El azul

Oficina en azul.

En todos sus tonos es ideal para el mobiliario de oficina. Aviva de forma excepcional los colores beige y gris claro, pero también tiene la ventaja de combinar muy bien con otros colores más fuertes.

No solo se recomienda este color en la sillería de oficina, sino también en distintos elementos del mobiliario: detalles en cajones, archivadores, pies de mesa

Su uso es ideal en las oficinas en las que la luz natural penetre en abundancia, ya que crea una sensación de amplitud y de eliminación de espacios físicos.

Es un color que tranquiliza, disminuye las tensiones y produce vibraciones positivas. Además resulta del agrado de casi todo el mundo. Se ha comprobado que colocar paneles separadores en azules fuertes aumenta la productividad.

Esperamos haberte ayudado a ver más positiva tu vuelta al trabajo, así que ¡ya sabes! replantéate los colores del mobiliario de tu oficina para obtener un resultado diferente en tu estado de ánimo.