Crea una zona de estudio para niños: fácil y rápido

Sofía Sangrador · 14 enero, 2019
Consigue una zona de estudio para los niños para que puedan realizar las tareas diarias de modo cómodo.

Si buscas cómo hacer una zona de estudio para niños, lee las ideas que te dejamos en el siguiente artículo. Así, desde pequeñitos conseguirán tener buenos hábitos de estudio.

Es muy importante que sea un espacio práctico y funcional, en el que se sientan realmente cómodos, ya que pasarán largos ratos en él. No importa si no es una zona demasiado grande, con una buena organización, será más que suficiente.

Aunque algunas personas deciden dejar una zona para los niños en el despacho u oficina de los adultos, en realidad, es más cómodo que ellos tengan su propio espacio en su habitación.

A lo largo del post, queremos dejarte ideas y consejos sobre algunos aspectos que deberás tener en cuenta para acertar al crear la zona de estudio para niños.

Una zona de estudio adecuada a la edad del niño

Dormitorio infantil ordenado.

Sin duda, no es lo mismo un niño de 3 años que uno de 8, por ejemplo. En el primer caso, como es obvio, no tienen que estudiar o hacer tareas, sin embargo, pueden usar ese espacio para dibujar o incluso jugar.

Si quieres, puedes colocar en el suelo una alfombra acolchada e incluso algunos cojines, para que no cojan frío al jugar. Resultará muy importante que haya espacio de almacenamiento para guardar todos los juguetes, materiales, cuentos, etc.

Escoge muebles con poca altura para que ellos mismos vayan aprendiendo a organizar sus cosas. Como no tienen que pasar mucho rato al día en esta zona, puedes optar por una mesa bajita y taburetes de plástico, como la colección MAMMUT de IKEA.

Rincón de estudio infantil.

En el caso de niños con más edad, que ya tienen que realizar deberes a diario, habrá que cambiar un poco la forma de amueblar la habitación. Ahora el escritorio es indispensable, así como una estantería y una buena silla, para evitar tempranas malas posturas y dolores.

Concretamente, en el caso de las mesas y sillas, podemos encontrarlas de distintas medidas en función de la edad a la que se encuentren destinadas. También hay mesas evolutivas, que irán cambiando en función de las necesidades del niño. Encontramos un ejemplo de ello en las tiendas Imaginarium.

Intenta ahorrar espacio

Zona de estudio infantil.

Actualmente, en muchas casas se echa en falta tener más espacio. Por eso, es indispensable aprovechar cada centímetro disponible, sin que el resultado sea muy cargado, visualmente hablando.

Por ejemplo, cuando el niño todavía no use mucho la mesa, puedes optar por una mesa abatible sujeta a la pared. Otra personas deciden escoger estructuras en las que la cama está en la parte de arriba, mientras que en la parte baja se coloca un escritorio y unos estantes. Ocurre exactamente lo mismo con las sillas plegables.

En el caso de las habitaciones de niños muy pequeños, puedes escoger taburetes que luego podrás ocultar bajo la mesita. También será fundamental adquirir estanterías o estantes (los estantes flotantes irán genial si no cabe una estantería completa) o mesas con cajones o cajonera.

Escritorio infantil.

Y si tus hijos comparten la habitación, debes tener cuidado con la distribución de esta zona, para no ocupar mucho espacio. Puedes plantearte colocar los dos escritorios enfrentados, uno al lado del otro o, por ejemplo, colocar una tabla larga sobre dos caballetes, fijándola bien para evitar accidentes.

Además, para guardar todo el material escolar, puedes comprar botes, cestas o cajas para tenerlo todo más ordenado y más a mano. Si son transparentes, será más fácil encontrar luego cada cosa.

Da importancia a una buena iluminación

Mobiliario para una zona de estudio infantil.

Por último, queremos dar importancia a la iluminación, un aspecto básico e importante. Siempre que puedas coloca el escritorio lo más cerca posible de una ventana, es decir, de la luz natural.

Aun así, como es obvio, también habrá que colocar fuentes de luz artificial. Coloca el flexo en la zona de la izquierda, para que el niño no se haga sombra a sí mismo mientras escribe.

Si no hay mucho espacio, puedes colocar la lámpara o flexo con apliques sobre la pared o, si hay un panel perforado donde colgar cestos con materiales, juguetes, etc., aprovechar para enganchar ahí la lámpara.

En la zona de estudio de niños más grandes puedes plantearte poner una lámpara de pie. Y, en la de los niños más pequeños, recuerda escogerlas con estética infantil, alegre y colorida.

Como ves, crear una zona de estudio para niños no es difícil, solo tienes que prestar atención a su distribución, aprovechando al máximo el espacio y amueblarla de forma práctica y funcional. No olvides la importancia de que tu pequeño cuente con un espacio de este tipo desde edades tempranas.