Decora paredes solo con relojes

Maite Córdova · 12 noviembre, 2018
En la decoración, por lo general, se acostumbra a ver relojes en una pared de la cocina, pero, ¿solo allí puede lucirse un reloj? Lo cierto es que no.

Los relojes son objetos cuyo aspecto, a veces, puede ser aún más interesante que su mecanismo de funcionamiento. Más allá de medir las horas, parecen ser la representación misma del tiempo. Y, según el modelo que se elija, resultará más evidente qué tipo de momentos nos marcan e inspiran.

Sí, es necesario hablar de inspiración puesto que esto forma parte del porqué de una elección. Por ejemplo, cuando se siente cierto gusto por épocas pasadas, se tiende a elegir piezas con cierto aire de nostalgia y esto a su vez, potencia un determinado tipo de estética u otra. 

Cabe destacar que, aún cuando no se elija una decoración completamente tradicional, a excepción de pequeños toques, es posible apreciar el gusto por el romanticismo de tiempos pasados. En este sentido queda claro que las preferencias no siempre se exponen de un modo evidente.

¿Cuál es el lugar de un reloj en el hogar?

Anteriormente, también se solían colocar relojes en otra de las zonas comunes del hogar más concurridas: la sala. Aquí no solo realizaba su función, sino que actuaba como accesorio en la decoración.

Una de las razones por las que se colocaban los relojes en las salas y cocinas, era marcar una distancia suficiente para que el sonido de las manecillas al girar no afectase al descanso nocturno. Por supuesto, esto cambió con la salida al mercado de cientos de modelos silenciosos.

Reloj moderno rojo.

En la cocina, el reloj no solo ayuda a saber la hora sino a medir mejor los tiempos de cocción de las recetas. Por ende, en este lugar de la casa el reloj resulta especialmente útil.

Hoy en día no solo se desea disfrutar de las facilidades que brindan los objetos, sino innovar. Por ello, muchas personas se atreven a incorporar algo de dinamismo y originalidad a sus espacios con relojes. La idea es captar la atención de la mirada a partir de una estrategia original.

Paredes con varios relojes

Una de las formas más llamativas de incorporar este tipo de accesorios a la decoración consiste en colocar varios modelos en una pared. Ojo, esto no quiere decir que se vaya a cubrir de arriba a abajo la pared con relojes o que se deban crear filas con relojes.

En realidad, se pueden idear todo tipo de configuraciones. Por ejemplo, se pueden colocar 3-4 modelos de tamaño mediano en la parte superior de la pared. No tienen por qué ser iguales, pero lo más recomendable es que tengan una misma ‘línea’. Por ejemplo, aunque no tengan las mismas formas, pueden ser todos de estilo retro.

Decoración con distintos tipos de relojes

Colección de relojes.

  • Los relojes de pared de gran formato, deben colocarse o bien en el centro o a unos pocos centímetros por encima de la línea horizontal que divide la pared en dos. De esta manera, conseguirán captar la atención y mantener el equilibrio de la habitación.
  • Si el reloj de pared tiene un formato pequeño, es recomendable situarlo en un punto cercano, en el cual sea fácil visualizarlo, ya que de lo contrario, difícilmente podrá ser de utilidad.
  • En lugar de añadir relojes de pared, se pueden añadir relojes de estación, como los que se colocan en las estaciones de trenes. La gran ventaja de estos es que tienen dos caras, con lo cual la hora no queda oculta para nadie. Este modelo de reloj luce estupendo en zonas de paso y también en las salas.
  • Para evitar sobrecargar la sala, es recomendable colocar el reloj de torre al final de un pasillo o bien, en el recibidor. Y luce especialmente genial cuando la decoración tiene un estilo simple o minimalista.

Seguimos decorando con relojes

  • Los relojes de arena son uno de los más empleados en la decoración de despachos y zonas de trabajo, no obstante, pueden lucirse en todo tipo de estanterías. Hay modelos con diseños para todos los gustos.
  • Cuando las paredes están desnudas, se puede incorporar un reloj de péndulo moderno. Gracias a su diseño estilizado y elegante, lucirá espectacular, sin sobrecargar en absoluto la estancia. Sobre todo, si no tiene una caja.
  • Se pueden tener varios relojes de un mismo modelo pero con diferente color, por ejemplo, en una misma pared. La idea es que cada uno tenga la hora de una ciudad distinta, para dar un aire más ‘cosmopolita’ al espacio. Esta idea queda genial en zonas de trabajo, pero también puede lucirse en salas-comedor.
  • Los relojes despertador retro hoy en día son objetos muy empleados en la decoración de dormitorios. No obstante, es cierto que ya no se suelen poner en funcionamiento.
  • Los relojes cucú ayudan a traer cierto encanto al hogar. Más que piezas de nostalgia, vienen a ser objetos graciosos que pueden lucirse en pasillos, salas, cocinas, recibidores e, incluso, porches.
Relojes con la hora de distintos países.

Busca siempre un punto en común

Mientras que unas personas deciden decorar con varias series de cuadros o plantas, otras decoran con relojes. Así que en este sentido, sí es posible disfrutar de varios modelos a la vez. La cuestión está en acertar con la forma de incorporarlos a la decoración.

Por otra parte, en la decoración, los contrastes entre objetos modernos y antiguos pueden funcionar muy bien cuando se combinan en función de un determinado criterio (colores, materiales).

Por ello, aunque el reloj sea digital, si tiene uno de los colores del resto de la decoración, no desentonará. Al contrario, ayudará a complementar la estética a la vez que aporta el toque contemporáneo.