Estilo rústico: el encanto de lo sencillo

Este artículo ha sido escrito y verificado por la interiorista Goretti Ayubes
¿Qué tal si visualizas por un momento esas casas rurales de antaño? ¿Te gustaría adaptar sus interiores a tu vivienda actual? Con estas ideas, lo conseguirás.
 

El estilo rústico evoca sencillez, tradición y naturalidad; sin duda, así se definen perfectamente estos ambientes. Inspirado en las viejas casas de campo, este estilo consigue detener el tiempo con funcionalidad y frescura.

Necesita mantenerse fiel a sus orígenes, por lo que es preferible aplicarlo en espacios en los que ya exista una base rústica; por ejemplo, en viviendas antiguas que estén en contacto con la naturaleza.

Estilo rústico: los materiales y el mobiliario

La importancia de los materiales

Decoración baños / elcosmonauta.es

El contexto arquitectónico ejerce una gran influencia en los ambientes rústicos. Las técnicas constructivas y los elementos estructurales tradicionales se mantienen intactos para transformarse en elementos activos de la decoración.

Las vigas de madera, las paredes de piedra y las chimeneas se han convertido, de este modo, en imágenes emblemáticas que caracterizan a primera vista a este estilo.

Las piezas de barro cocido son el revestimiento favorito para los pavimentos. Son ideales las piezas de elaboración manual para resaltar el carácter artesanal del ambiente.

También, son muy comunes los suelos de madera y piedra. La piedra aparece en forma de canto rodado. La arenisca, la pizarra y el mármol envejecido les darán un aspecto muy natural.

 

Las maderas más utilizadas son el roble, el castaño y el nogal. Como son bastante oscuras, conviene combinarlas con maderas más claras, como el pino, el haya y el arce, así dotarás de luminosidad el ambiente.

Mobiliario con sabor a campo

Cama con dosel en el estilo rústico
Imagen: pinterest.es

El mobiliario rústico es austero, práctico y muy resistente. Está compuesto básicamente por sencillos muebles de madera recuperados, heredados o comprados en tiendas de almoneda.

También, se puede tratar de muebles nuevos sometidos a un proceso de envejecimiento para otorgarles el aspecto tosco tan reclamado en este estilo. Eso sí, al principio, prueba a envejecer piezas pequeñas.

Debes tener en cuenta que las piezas estrella son los viejos muebles de antaño realizados mediante técnicas artesanales como bancos, arcones y aparadores. No te olvides de los sillones orejeros, los escritorios, las mecedoras y las camas con dosel.

Las sillas de madera con asiento de enea y paja son también muy características de este estilo. Prueba a colocarlas de forma individual o alrededor de una mesa; quedarán muy bien.

Los muebles suelen conservar el color natural de la madera, algunos con acabado a la cera. Y si quieres darles un toque de originalidad, decápalos en colores claros.

 

Estilo rústico: elementos decorativos

Decoración para un comedor de una casa de campo al estilo rústico.

El rústico es un estilo sobrio que necesita materiales naturales y cálidos. Huye de los cromados y los plásticos; para los elementos decorativos, sus dos materiales preferidos son la madera y el hierro forjado.

Ten en cuenta que el hierro forjado se utiliza en cabeceros de cama y en herrajes varios: tiradores, pasamanos, pomos… Además, aparece en forma de barras, argollas y candelabros.

Dale una nueva oportunidad a todo tipo de enseres y objetos del pasado como los aguamaniles, las estufas de leña y los fogones. No te arrepentirás porque le darán al ambiente un aire acogedor.

La cocina será el lugar donde podrás tener multitud de accesorios como: cazos de cobre, teteras, vajillas de barro, ollas de porcelana… Estos siguen siendo muy útiles a la vez que decorativos.

Rescata también los antiguos aperos de labranza, como las ruedas de carro, las horcas y los yugos; quedan muy bien como objetos decorativos en los rincones más insospechados de la casa.

Por otra parte, es una buena idea buscarles una nueva utilidad: las tinajas se convierten en maceteros; las banquetas de ordeñar, en asientos auxiliares y los trillos, en mesas de centro.

 

Para los tapizados, las cortinas y los cojines, utiliza tejidos naturales como el algodón, el lino y la lana. Estas telas le darán un aspecto muy acogedor a tus estancias.

Estilo rústico, el toque final

planta estilo rústico

Evita los espacios saturados; los muebles rústicos suelen ser grandes y de fuerte personalidad, por lo que es mejor poner pocas piezas bien elegidas para no sobrecargar el espacio.

También, es preferible no abarrotar el ambiente de elementos tradicionales para no propiciar un aire artificioso. La mejor manera de evitarlo es introducir algún detalle decorativo o mueble de aire actual.

No te olvides de los colores: la gama cromática del estilo rústico evoca los tonos tierra, cobrizos y tostados. Todos ellos colores cálidos y delicados para construir una atmósfera de tranquilidad.

Si quieres dotar a la vivienda de cierto aire antiguo y desgastado, puedes aplicar una pátina. Algunas de las más utilizadas son el drapeado, las aguadas de color y el moteado.

Pon el broche final, coloca sobre tus mesas y aparadores jarrones de porcelana blanca con flores silvestres o macetas con plantas aromáticas; te aportarán frescura.

 

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