¿Han regresado las lámparas Tiffany?

Maite Córdova · 6 octubre, 2018
Louis C. Tiffany se inspiró, en gran parte, en el diseño y elaboración de los vitrales de la Baja Edad Media para elaborar sus propias lámparas con vidrio de colores.

Hay una gran variedad de objetos que han vuelto a ser empleados en la decoración de interiores; como es el caso de las lámparas Tiffany, creadas hace dos siglos. Resultan muy llamativas puesto que sus pantallas están elaboradas con un estilo vitral, por lo general multicolor.

A partir de su primera aparición en el mercado, alcanzaron una gran popularidad. Sin embargo, esta popularidad no se mantuvo en alto por siempre. De hecho, no fue hasta el año 1958 que volvieron a experimentar un auge. Posteriormente, en la década de los ochenta, se volvieron a incorporar en la decoración de interiores.

Del favrile a las lámparas Tiffany

Louis Comfort, hijo de Charles Lewis Tiffany (el famoso creador de la empresa de joyería), fue un artista, diseñador y decorador de interiores. Su formación en Bellas Artes le llevó a interesarse, desde su juventud, por la técnica de elaboración del vidrio.

A pesar de que resultó ser un empresario exitoso durante su trabajo en la empresa familiar, su deseo de dedicarse exclusivamente al arte del vidrio, condujo a la disolución de la misma. No obstante, en poco tiempo consiguió fundar su propio negocio, en el 1885, que pasó a la historia con el nombre de: Tiffany Studios.

Lámpara Tiffany en rosa.

Louis estudió con gran meticulosidad la forma de emular las técnicas de elaboración del vidrio de la Baja Edad Media y, en especial, del siglo XIV.

Finalmente, consiguió introducir un giro muy innovador en el procedimiento que resultó un éxito total; integró el color en el proceso de fundición del vidrio y, con ello, consiguió una mayor variedad de colores y tonalidades.

Dicha técnica fue denominada: Favrile‘. Con el paso del tiempo, su creador decidió ampliar el uso de este término para denominar la producción de todos los productos de la empresa: vidrios, esmaltes y cerámicas.

En Estados Unidos, Louis Comfort Tiffany se convirtió en el máximo exponente del Art Noveau.

Luz para iluminar el arte

Una vez que comenzaron a comercializarse las bombillas eléctricas, Louis encontró una gran oportunidad en ellas. Entonces, se le ocurrió que podría aprovechar la luz de las bombillas para iluminar sus obras de arte. De allí surgió la idea de crear una lámpara con pantalla de vitral.

La iluminación proporcionada por la bombilla, ayudaría a disfrutar, incluso durante la noche, el esplendor del vitral.

A partir de 1895 comenzaron a comercializarse las lámparas Tiffany. El diseño constaba de una base de bronce pulido y una pantalla de vidrio favrile, cuyas piezas, estaban cuidadosamente cubiertas de una fina lámina de cobre. En cuanto a la soldadura, esta era de plomo, aunque hoy en día, se ha reemplazado por una mezcla de estaño y plomo.

Lámpara Tiffany en el techo.

No es de extrañar que, gracias a la alta calidad del trabajo de más de 300 artesanos, las lámparas Tiffany pasasen a la historia como joyas de la decoración. De allí que, incluso en la actualidad, los modelos originales tengan un costo muy elevado. Sin embargo, existen imitaciones a un costo muy asequible. 

Uso decorativo

Sin duda alguna, las lámparas Tiffany son todo un objeto decorativo de prestigio. Razón por la cual, muchas personas gustan de lucirlas en zonas comunes, tales como: recibidores, salas, pasillos e, incluso cocinas.

Durante el siglo XIX, los modelos de escritorio marcaron un hito en la decoración de despachos y salas de estar. No obstante, los modelos de pie también fueron muy empleados. Hacia finales de los años cincuenta, los modelos de techo alcanzaron una gran popularidad.

En la década de los ochenta, los decoradores de interiores volvieron a emplear las lámparas Tiffany en la decoración de interiores. Y aunque hoy en día, quizás no se pueda hablar de un claro predominio, estos objetos continúan llamando la atención de muchas personas.

¡Haz tu propia lámpara Tiffany!

Para disfrutar de una bonita Tiffany en casa, no siempre es necesario gastar una gran cantidad de dinero. Puedes elaborar una imitación en pocos pasos y con pocos materiales. De hecho, tan solo necesitarás:

  • Palo.
  • Pincel.
  • Alcohol. 
  • Un trozo de tela.
  • Rotulador permanente.
  • Tubo de plomo (para contornos).
  • Pinturas de cristal (al agua).
  • Pantalla o tulipa de cristal mate.
Lámpara Tiffany.

El procedimiento viene a ser muy sencillo. En primer lugar, se impregna el paño o trozo de tela con alcohol y se limpia la superficie de la pantalla. Seguidamente, se procede a trazar el diseño que se desea con el rotulador. 

Una vez se haya secado la tinta, se procede a repasar el patrón de líneas con el plomo. No hace falta presionar demasiado el tubo o de lo contrario, quedará demasiado grueso.

Ahora bien, mientras se endurece, es necesario presionar ligeramente el plomo con ayuda de un palillo para que el acabado quede más fino. Lo siguiente viene a ser el coloreado, con pincel, de cada una de las secciones del dibujo. Al finalizar, se deja secar y ¡Listo!