La mesa camilla: un recurso vintage

Este artículo fue redactado y avalado por Francisco J.
· 15 enero, 2019
La mesa camilla está de moda; vuelve a estar en nuestros hogares con la intención de reflejar cierto toque nostálgico que recuerde al pasado.

Todos tenemos en mente muebles que nos recuerdan al pasado y que hoy en día siguen estando presentes en nuestros hogares. Un caso ejemplar es la mesa camilla: un recurso vintage que fue durante el siglo XX un elemento muy común en la decoración.

Es posible que hayas heredado una mesa de este tipo y no sepas qué hacer con ella. No pienses que ha pasado de moda y que ya no sirve; en el fondo, da mucho juego y puede amoldarse a cualquier estilo decorativo.

Desde siempre ha proporcionado una capacidad funcional muy interesante para el hogar, pero también se puede adornar de tal manera que se convierta en un elemento de decoración atractivo y bastante curioso.

Actualizando el pasado con la mesa camilla

Mesa camilla rectangular.
Mesa camilla / mueblear.es

Los recursos tradicionales se han convertido en una joya para el mundo de la decoración. Evidentemente, pueden transformarse o cambiar su estética, pero seguirán manteniendo su esencia antigua y la estructura básica.

Por supuesto, la mesa camilla no se configura como una pieza fundamental y necesaria en un espacio. A su vez, tampoco precisa que el resto del mobiliario gire en torno a ella. Debe considerarse un complemento con el que construir un conjunto.

En realidad, puede aportar un recuerdo nostálgico de lo que fueron las casas antiguas. Aunque se incluya dentro de un estilo moderno, puede amoldarse, y ser así un elemento actualizado.

– Es una mesa sencilla que puede combinarse perfectamente con cualquier estilo.-

Mesa de formato circular

Mesa camilla circular.

La más común de las mesas camilla es la que se conforma por cuatro patas y un tablero circular. Puede tener también un espacio abajo para colocar el brasero, aunque hoy en día se comercializan sin este elemento. ¿Cómo puede decorarse la mesa?

  • Una manera básica y sencilla es colocando un mantel o tela por encima que permita ocultar la estructura interna de la mesa. Para darle mayor atractivo, puede tener estampados o bordados, pero también quedan muy bien los tonos lisos.
  • Otra solución es la disposición del doble mantel. Consiste en colocar uno inferior de un color y otro por encima más corto que solamente abarque el tablero. Este último debe tener otro color o estampados para ofrecer, así, otra estética.
  • Si se quiere proteger la mesa y, por consiguiente, los manteles, puede colocarse un cristal en la superficie. Antiguamente, era bastante común encontrar las mesas camilla con este añadido. De esta manera quedan visibles los manteles.

La mesa rectangular: nostálgica y curiosa

Mesa camilla rectangular.
Mesa camilla / pinterest.es

Hay un caso que resulta muy interesante, es la mesa camilla de formato rectangular. Tiene dos lados más largos y puede encajar mejor en cualquier espacio al tener líneas rectas.

  • Están realizadas en madera y pueden tener también la estructura baja donde colocar el brasero.
  • La manera de decorarla puede ser igual que la anterior, mediante uno o dos manteles. Lo importante es que haya un contraste entre ambos.
  • No conviene dejarla al descubierto sin mantelería. De esta manera, perdería la esencia propia de lo que es una mesa camilla. De hecho, la peculiaridad de este mueble es que cuando te sientas puedes poner las faldillas sobre tus piernas.
  • Antiguamente, era la mesa donde comía la familia. Sin embargo, no conviene convertirla en una mesa comedor.

Mesilla para el dormitorio o baño

Mesa camilla en el dormitorio.
Mesa camilla / amylaudesign.com

La mesa camilla puede ser también de formato pequeño; es decir, hay un caso de mesilla de tablero circular con una estructura más reducida. Evidentemente, no puede tener una funcionalidad semejante a la mesa grande. Por tanto, pasa a ser un artículo netamente decorativo.

Puede cubrirse con dos manteles y convertirse en un soporte muy oportuno para colocar jarrones, esculturas o cualquier otro artículo de decoración. Conviene situarla en una esquina o lateral, de tal manera que sirva de complemento decorativo.

Decoración sobre las faldillas

Mesa camilla faldillas.

Pueden hacerse bordados o estampados en las faldillas. Estas quedarán colgando con una apariencia ondulante, de tal manera que pueden tener algunos recursos más superficiales que conviertan la mesa en algo más original.

Recuerda que no deben destacar en exceso, sino ser un complemento. En ningún momento deben ser las protagonistas, han de relacionarse con el resto del mobiliario de forma sutil, especialmente con el sofá y la pintura de las paredes.