Los suelos flexibles: comodidad y calidez para tu vivienda

18 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
¿Pensabas que la flexibilidad solo era una cualidad de las buenas gimnastas? Pues nada más lejos de la realidad. Sigue leyendo y verás que también es una cualidad de algunos suelos.

Algunos aspectos que podemos destacar de los suelos flexibles son su fácil instalación, su bajo coste y la gran ventaja de funcionar como aislantes térmicos y acústicos.

Por otra parte, su resistencia a la humedad y  su facilidad de limpieza hacen de los suelos flexibles una excelente opción para cocinas, dormitorios, zonas de estar, pasillos…

Los suelos flexibles: una opción segura

Dentro del amplio grupo de este tipo de suelos conviven distintos grados de flexibilidad: los revestimientos textiles -esteras y moquetas- y el corcho se hallan entre los más blandos. Sin embargo, el linóleo y el vinilo están considerados semiduros.

Cuando se quiere evitar realizar una gran inversión, o si el objeto es renovar la casa sin hacer grandes obras, este tipo de suelos son la mejor opción para cumplir nuestro objetivo.

Son sencillos de instalar -suelen venderse en rollo, láminas o losetas-, y también son muy fáciles de limpiar y mantener. En general, resultan extremadamente prácticos y económicos. Asimismo, tienen la ventaja de ofrecer una infinidad de posibilidades decorativas.

Vamos a ver algunos de los suelos flexibles más destacados. Toma nota porque seguro que te ayudaremos a tomar una decisión.

Moqueta

Catálogo de moqueta.

De tacto agradable, la moqueta es muy habitual en hogares de clima frío por sus propiedades como aislante térmico. Otra de sus ventajas es que amortiguan el ruido.

Las moquetas se confeccionan con materiales naturales como la lana; y sintéticos, como el nailon. Hay que tener en cuenta que las sintéticas a veces generan electricidad estática.

En contraposición, hay que decir que la moqueta posee baja resistencia a la humedad y dura menos que otros suelos flexibles -de media, entre cinco y siete años-. Cuanto más tupida, más duradera será una moqueta.

Su instalación es sencilla y puede comprarse en rollo o en losetas. Estas últimas son más difíciles de colocar, pero tienen la ventaja de que sus juntas quedan perfectamente disimuladas y se pueden sustituir si están dañadas.

Una desventaja es que se manchan fácilmente. Para conservarla, basta con pasar periódicamente el aspirador, aunque si se limpian una vez al año con detergente líquido, se obtiene un mejor rendimiento.

Esteras de fibras naturales

Esteras de fibras naturales.

Están confeccionadas con fibras de planta tejidas, de junco, coco, sisal, yute y otros vegetales. Dan como resultado suelos sofisticados, y pueden instalarse como la moqueta.

A diferencia de la moqueta, las esteras de fibras naturales no poseen urdimbre ni trama, se trenzan. Cuanto más apretado sea el trenzado, más resistentes resultan, aunque no destacan por este aspecto.

Generalmente no se tiñen, ya que presentan bonitas tonalidades naturales. Uno de sus principales atractivos es su textura, que difiere mucho según la fibra empleada que puede ser suave o áspera.

No son fáciles de limpiar, por lo que conviene adquirirlas ya tratadas con algún producto antimanchas.

Más suelos flexibles: el corcho

Suelo de corcho.

Es un material natural fabricado con corteza de alcornoque. Se comercializa en láminas o en losetas que hay que barnizar tras la instalación si no se han sellado previamente.

Se puede pintar, aunque suele presentar atractivas tonalidades del marrón. Económico y duradero, es también un aislante acústico y térmico. Por estas cualidades está especialmente indicado para habitaciones infantiles y en las zonas de paso de la vivienda.

Se limpia con un detergente suave y conviene barrerlo muy bien para que no se raye con arenilla u otros residuos que puedan estropearlo.

Vinilo

Suelo de vinilo.

Está compuesto básicamente de PVC, y es el más económico de los suelos. Se presenta en una extensa gama de colores y texturas, con motivos originales, relieves e, incluso, rellenos o fotografías recubiertas de una capa superficial transparente.

Si se trata adecuadamente, resiste bien la humedad y es muy sencillo de limpiar con un detergente neutro y una fregona húmeda. Sin embargo, arde y se raya con cierta facilidad.

Otros inconvenientes del vinilo son que puede provocar intoxicación si se inhala durante su combustión, y, que por su contenido en PVC, perjudica al medio ambiente.

Este material envejece muy mal y adquiere un aspecto descuidado que obliga a renovarlo. Al instalarse en losetas, pueden repararse sin problemas algunos desperfectos puntuales y combinar los diferentes colores o diseñar ribetes.

Linóleo

Suelo de linóleo.

Tiene un acabado similar al del vinilo pero de superior calidad, se presenta en una gama muy variada y original de diseños que lo han convertido en un material muy atractivo y actual.

El linóleo es ignífugo, antialérgico y antideslizante. Se instala en láminas o en losetas. Tiene una resistencia media, ya que se pudre si se filtra el agua, y con los años se endurece.

Es muy empleado en hospitales, ya que es una garantía de higiene por sus cualidades antibacterianas y muy sencillo de limpiar. Se recomienda utilizar detergente neutro y una fregona húmeda para su limpieza.