Recipientes acuáticos: agua decorativa en tu vivienda

14 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
Balcones y terrazas, incluso interiores, tienen la opción de incorporar a su decoración muchas clases de recipientes capaces de albergar agua, pequeñas plantas acuáticas, peces y adornos originales con sorprendentes resultados. Continúa leyendo...

Una idea muy extendida es que los recipientes acuáticos son solo para viviendas con jardín, pero nada más alejado de la realidad. Los hogares que no tienen jardín también pueden disfrutar de estos recursos decorativos; eso sí, tienes que saber que son de dimensiones más reducidas que las fuentes y los estanques convencionales.

Recipientes acuáticos: las tinas

Tina para jardín.
Tina / pinterest.es

Son ideales para crear pequeños recintos de agua en el jardín, ya que, por su estética, se integran fácilmente en espacios verdes. Son de barro cocido y muy indicadas para decorar, armonizando con el paisaje e imprimiendo un aire rústico.

Hay que tener en cuenta que las tinas que distribuyen los centros especializados están impermeabilizadas. Pero, en caso de que se recurra a recipientes de segunda mano, conviene limpiarlos a conciencia y mantenerlos húmedos para garantizar su estanquidad.

Piletas y abrevaderos

Abrevadero esculpido para jardín.
Abrevadero / sp.depositphotos.com

También quedan muy bien estos dos recursos decorativos fabricados en piedra natural. En los últimos años, han aparecido otros materiales de fabricación, como el metal o los esmaltados, utilizándose en colores vivos. Estos modelos sintonizan muy bien con ambientes de decoración innovadora.

Un aspecto negativo es que el volumen de agua en piletas y abrevaderos es muy pequeño, por lo que no es posible crear un equilibrio ecológico sostenible, teniendo que renovar el agua a menudo.

Estanques en maceta

Estanque en maceta.
Estanque / pinterest.es

Los cuencos, las macetas y las tinajas con agua pueden convertirse en originales miniestanques, incluso en fuentes. Pero su limitada capacidad admite pocas plantas y menos peces y, en cambio, exige un mantenimiento diario.

Para crear estos pequeños estanques, hay que ser preciso en la elección del recipiente y seleccionar la maceta o vasija en función del diseño y la capacidad.

Además, deben adecuarse al estilo del entorno y poder contener los elementos previstos en la planificación. Necesitan también de un buen mantenimiento, ya que tendremos que rellenar la maceta de agua regularmente, porque esta se evapora muy rápido.

En caso de que el agua empiece a verdear, hay que sacarla y renovarla por completo y, por supuesto, no debemos olvidarnos de limpiar el recipiente. La transparencia del agua y el buen estado del recipiente son prioritarios en estos elementos decorativos.

Plantas y peces para decorar

Ecosistema de un miniestanque en maceta.
Miniestanque / youtube.com

Las plantas pigmeas de follaje flotante y marginales se adaptan bien a estos miniestanques. Hay que elegir especies que admitan la misma profundidad y colocar los tiestos a unos 6 cm bajo el borde de la maceta para que el resultado sea óptimo.

Con pocos ejemplares de plantas se consiguen mejores efectos; lo mismo pasa con los peces, en tan poca cantidad de agua, un solo pez controla perfectamente las larvas de mosquito sin poner en peligro el equilibrio del medio acuático.

Recipientes hundidos

Recipiente enterrado.
Recipiente / rolloid.net

Algunos contenedores no resisten el frío extremo y se estropean o resquebrajan. Sin embargo, existe una manera de que pasen el invierno a la intemperie, y es hundiéndolos en el terreno.

Cuando baja el termómetro, plantas y peces agradecen esta ubicación, en la que la temperatura es varios grados superior a la que hay en un recipiente colocado sobre la superficie del suelo o en un soporte.

Cualquier recipiente puede servir, ya que se oculta a la vista. Lo que nos debe importar es la apariencia que este tenga en la superficie. Por ejemplo: un grupo de plantas en un cubo que compartan un pequeño surtidor sobre agua en calma puede dar buenos resultados.

Recipientes acuáticos: surtidores a pequeña escala

Fuente de cemento.

Además de ofrecer un espectáculo distinto al del agua en remanso, la ventaja de optar por una fuente o un surtidor en un recipiente es que reducen los esfuerzos de mantenimiento.

Sin plantas sumergidas, algas ni peces, las tareas se limitarán a rellenar el contenedor a menudo, puesto que el agua se evapora. Las composiciones con ruedas de molino, originales o de imitación, dan un toque sugerente y reposado al jardín o la terraza.

Un surtidor también puede colocarse en una maceta, una vasija, un tiesto invertido o una piedra perforada. A efectos decorativos, casi todas las propuestas imaginativas tienen cabida si están en sintonía con el estilo del entorno.

¿Qué te parecen los diferentes recipientes acuáticos que te hemos propuesto? ¿Ya te has decido por alguno? Nos encantaría saber cuál has elegido.