Tú también puedes tener un vestidor de cine

Mónica Heras Berigüete · 19 enero, 2019
Si sueñas con el vestidor de las celebrities y crees que jamás podrás tener el tuyo, sigue leyendo y vete preparando para estrenar. ¡Por un vestidor al alcance de todos!

De entre todos los sueños deco de la mayoría de los mortales, hay uno que sin duda nos parece tan inalcanzable, que ni siquiera nos lo planteamos: un vestidor.

Pensamos en los que las famosas nos muestran a través de las revistas, o en esos que salen en las series y películas, como si cualquiera, menos nosotros, pudiera tener uno en casa.

Hay dos factores por los que creemos que no hemos nacido para tener un vestidor en casa: el espacio y el presupuesto. Pero hoy, queremos hacer tus sueños realidad y que te des cuenta de que no hay nada imposible con un poco de orden, imaginación y algunos elementos básicos. Si no nos crees, sigue leyendo.

Cuestión de espacio… ¿Seguro?

Mueble vestidor.

Si no tienes mucho espacio, la mejor opción es montarte un vestidor abierto de tres niveles. ¿Cómo? Lo único que vas a necesitar es una pared, cajoneras, barras para colgar y estantes.

En las cajoneras puedes guardar las camisetas, la ropa interior, los jerséis, etc. Las barras son para colgar faldas, pantalones y pañuelos o bufandas. Finalmente, añade un par de estantes para que puedas poner tus bolsos, al menos los que utilices más a menudo.

Ahora juega con la colocación de todos los elementos y con la cantidad que vayas a necesitar. Puede que lo tuyo sean las cajoneras porque prefieras doblar tu ropa, o que tengas prendas muy distintas y te vengan mejor las barras.

¿Y los zapatos?

Vestidor y zapatero.

Es uno de los elementos que más dolores de cabeza nos da. Lo ideal es que tengas todo en un mismo espacio para que puedas ultimar los detalles de tu outfit más rápido.

Una opción es colocar los zapatos en cajas transparentes sobre las cajoneras. La otra opción sería colgarlos en las barras. Ambas son alternativas prácticas y que ahorran mucho espacio.

Un consejo

Ordenar cajón.

Tenemos que ser muy honestos, tal vez no sea tan fácil lograr que todo te quepa, así que es el mejor momento para depurar tu armario. Ya sabes lo que tiene que decir Marie Kondo y el resto de fanáticos del orden al respecto: si no te hace feliz, adiós. Coge tres cajas, saca toda tu ropa y clasifícala:

  • La que vas a quedarte
  • Aquella que puedes donar
  • Y la que va directa a la basura

Los tres niveles

Vestidor ELVARLI de IKEA.
Vestidor ELVARLI / ikea.com

Como te decimos, lo interesante es que juegues con los elementos de acuerdo a tus necesidades, pero sí que es importante que respetes la siguiente estructura:

  1. Abajo los cajones. Están cerrados y así conservas la ropa alejada del polvo y la suciedad. Por otro lado, la superficie también te va a servir como balda para ropa, para los zapatos o para tus accesorios.
  2. Altura media para las barras. Depende del tipo de ropa que uses deberán tener una altura u otra. Los abrigos y vestidos necesitan 170 cm, para los pantalones con 70 cm es más que suficiente.
  3. Arriba las baldas. Aquí puedes poner los bolsos y la ropa de otras temporadas, o cualquier cosa que utilices con menos frecuencia.

Detalles para un vestidor perfecto

Espejo grande para un vestidor.

Estarás de acuerdo que en un vestidor no puede faltar un espejo de cuerpo completo. Necesitas dónde poder mirar tus looks sin tener que andar de un lado para otro.

Pon el cesto de la ropa sucia cerca y una alfombra que haga la estancia más confortable y que te permita quitarte los zapatos sin que te congeles.

¿Y el presupuesto?

Vestidor en tonos verdes.

La evidencia cae por sí sola. Como has visto, no necesitas mucho presupuesto para tener un vestidor a medida: cajoneras, barras, baldas y algún que otro accesorio para completar el cuadro.

A menos que tengas una casa grande y que puedas darte el lujo de dedicarle toda una habitación, te aconsejamos que optes por un vestidor abierto.

De esta forma, tu presupuesto también se reducirá considerablemente, ya que ahorrarás en las puertas, uno de los elementos más caros de un vestidor. Lo mejor es que este tipo de espacios te permiten ampliarlos, o modificarlos, según cambien tus necesidades.

Puede que no tengas un vestidor como el de las Kardashian, pero optimizando muy bien tus recursos, podrás tener tu ropa como siempre habías soñado.