¿Cómo clavar un clavo sin dañar la pared?

Yamila Papa · 29 diciembre, 2018
¿Es posible clavar un clavo sin dañar tus paredes? Por supuesto que sí y existen varios trucos o técnicas que podemos utilizar para colgar cuadros o marcos sin necesidad de estropear la pared.

A pesar de que a muchas personas les parece una labor complicada o, incluso, difícil de conseguir sin dejar marcas o lastimarse con las herramientas, sí es posible clavar un clavo sin dañar la pared. 

Hay quienes evitan colocar repisas, cuadros u otros objetos en sus paredes para no marcarlas o abrir agujeros que, luego, lucen antiestéticos. No obstante, no siempre es necesario tomar esta medida. Hay técnicas que permiten colocar el clavo de forma limpia. 

A continuación te mostramos cómo colocar un clavar un clavo correctamente. Así ya no tendrás excusa para no aprovechar o decorar las paredes.

Es normal cometer errores

Cuando no se tiene experiencia alguna en clavar clavos, es normal cometer errores; como que los clavos terminen torciéndose y se desaprovechen más unidades de las que se pensaba utilizar. También es normal que, al tratar de abrir el agujero, se caigan trozos de la pintura o de la capa más superficial de cemento y que la pared tenga arañazos aquí y allá.

Puede ser que, por una mala colocación, lo que se ha colgado del clavo se caiga y se rompa. Por ello, es necesario aprender a clavar un clavo bien, sin dañar la pared. No se trata de una misión imposible, pero sí requiere de cierta técnica.

¿Cómo clavar un clavo sin dañar la pared?

Hay varios trucos que permiten clavar un clavo en la pared correctamente.

En primer lugar, hay tratar de definir el punto exacto donde se quiere colocar el clavo. Para ello, se debe marcar con un lápiz dicho punto. A partir de este momento, lo que queda es poner en práctica unos cuantos trucos.

  • Se toma una lámina de acetato o cartulina de color claro y, con cuidado, se atraviesa con el mismo clavo que se desea colocar en la pared; no hace falta deslizar el clavo hasta el otro lado de la cartulina, la idea es que quede »atrapado» en ella. Esto nos permitirá mantener el clavo sujeto y evitará que, al golpear con el martillo, los dedos se lastimen.
  • En lugar de una cartulina, también se puede utilizar un peine, una pinza o una horquilla. Sobre todo, si el clavo es fino y pequeño. Y en caso de que el clavo sea grande y grueso, se puede utilizar un alicate.
  • Se debe situar la cartulina con el clavo justo en el punto de la pared marcado con lápiz.
  • Se sujeta el martillo por el mango (nunca por la cabeza) y se da un solo golpe con firmeza. No demasiado fuerte.
  • Una vez que la punta del clavo se haya introducido en la pared, se debe volver a martillar para que quede bien sujeto.

El taquete y otros aspectos

Los taquetes son herramientas auxiliares a la hora de clavar un clavo correctamente.

En algunas ocasiones, es necesario recurrir al taladro para abrir un agujero y, posteriormente, introducir un clavo con un taquete (ramplug) junto con el clavo. Cabe destacar que el taquete es una gran herramienta para ayudar a fijar bien el clavo para montar estanterías o colgar objetos pesados.

Por otra parte, no hay que descartar la posibilidad de colocar algunos clavos más, a modo de refuerzo. De esta manera, lo colgado quedará mejor asegurado.

Es importante adquirir clavos de calidad para que estos no se doblen fácilmente al martillar. Asimismo, hay que evaluar el tipo de material de la pared, ya que, según este, se deberá recurrir a un determinado tipo de herramientas.

Algunos trucos más

En el caso de que las paredes sean muy gruesas, se puede tomar corcho (de esos que vienen en las botellas de vino) e introducir el clavo en él, dejando que la punta quede a la vista.

Una vez hayamos clavado bien el clavo en la pared, se puede retirar el corcho cuidadosamente con un cuchillo. No hay que tirar de corcho porque hará que el clavo se salga de la pared.

Hay varios trucos para clavar un clavo en la pared sin dañarla.

Si las paredes son gruesas, una buena forma de evitar los daños al intentar clavar un clavo es humedecerlo con un poco de aceite de oliva o jabón. De esta manera, se deslizará con mayor facilidad hacia el interior cuando se martille.

¿Y qué sucede si la pared tiene placas de madera? En ese caso, hay que proceder con cuidado para no crear una grieta. Asimismo, se recomienda colocar el clavo levemente en diagonal para que se sujete fácilmente.

Clavar un clavo no requiere tanto de fuerza como de ingenio. Solo hay que prestar atención a los aspectos mencionados. Ahora ya puedes comenzar a colocar cuadros, repisas u otros objetos en tus paredes, sin dejarlas marcadas o llenas de agujeros.