Claves para elegir un buen nórdico

Arantza Martín · 26 febrero, 2019
Elegir el edredón nórdico adecuado es una decisión que debes tomar con conciencia, en función de tus gustos y necesidades.

El nórdico es una de las ropas de cama imprescindibles para los meses de invierno. Este nos protegerá del frío durante las temporadas invernales. Además, queremos que este tipo de ropa de cama nos sirva durante varios años, por lo que debemos escoger bien el edredón que compremos. A continuación, te dejamos una serie de consejos para escoger un nórdico que cuente con todas las características necesarias.

1. Las medidas

Nórdico de plumón.
Nórdico plumón / nordicahome.com

Aunque parezca una cosa que se da por hecho, es un aspecto importante a tener en cuenta. En muchas ocasiones ocurre que se compran nórdicos con medidas que después no se ajustan a las de la cama. Tranquilo, no necesitarás ponerte a medir tu cama, a continuación te ofrecemos las medidas aproximadas que tendrá que tener el nórdico en función de las medidas de tu cama.

  • Cama de 90 x 190/200 cm: edredón nórdico de 150 x 220 cm.
  • Para una de 105 x 190/200 cm: edredón de 180 x 220 cm.
  • Una cama con las medidas 135 x 190/200 cm: edredón de 220 x 220 cm.
  • De 150 x 190/200 cm: edredón de 240 x 220 cm.
  • 160 x 190/200 cm: edredón de 260 x 240 cm.
  • Para una cama grande 180 x 190/200 cm: edredón de 260 x 250 cm.
  • La más grande de las medidas 200 x 190/200 cm: edredón de 280 x 250 cm.

2. La capacidad de aislamiento

Nórdico sintético.

La característica principal que debe cumplir todo buen edredón nórdico es la capacidad de aislamiento del frío. Esta característica se verá mayor o menor representada en el edredón por la calidad y la cantidad del relleno que tenga.

Unido a la capacidad de aislamiento se encuentra el tipo de confección que se realice del nórdico. El tipo de confección más utilizado es el cosido con formas de cuadrados bastante amplios. Así, las cámaras del edredón repartirán el aire entre todos los cuadrados y todo se mantendrá caliente sin tener zonas más frías y zonas de calor más concentradas.

3. El relleno

El relleno es el factor clave de todo buen edredón, como ya especificábamos en la característica anterior. Por ello, hay que conocer que existen dos tipos de rellenos: los naturales y los sintéticos.

Relleno natural

Edredón nórdico de plumón.
Edredón nórdico / nordicahome.com

Los rellenos naturales son aquellos provenientes de la pluma o el plumón. Si el precio a pagar por el nórdico no es un inconveniente para ti, te aconsejamos que escojas uno de plumón. Estos aíslan más del frío, evitando que el calor se disperse y, además, absorben mejor la humedad.

Los inconvenientes del plumón es que debes airear bien el nórdico cada mañana debido a la humedad de la que hablábamos antes para que esta se elimine bien. Además, se conocen muchos casos de alergia a este tipo de plumas al ser de tipo natural.

Si buscas un edredón nórdico con un precio más ajustado, y no te importa que el aislamiento no sea tan fuerte, ni que pese algo más, decántate por un relleno de pluma. Ambos rellenos debemos lavarlos en seco para no estropear las plumas del interior.

Relleno sintético

Edredón nórdico sintético.
Nórdico / blog.ciberdescans.com

Si no quieres un relleno natural, por la alergia que puede producir, o bien por otro aspecto diferente, tienes la posibilidad de escoger un edredón con relleno sintético. Los de fibra son los más económicos.

Las diferencias con los rellenos naturales es que estos son bastante más baratos y puedes lavarlos en la lavadora. Además, no dan tanto calor como los otros. Esto puede ser un inconveniente para personas frioleras que necesitan más protección, o una ventaja para personas que viven en ciudades más cálidas o no necesitan estar tan tapadas durante la noche.

4. El gramaje del nórdico

Gramaje de un edredón nórdico.
Gramaje / duvetopia.com

El gramaje, aunque a priori puede parecer un aspecto complicado de entender, es bastante simple. A mayor gramaje del nórdico, mayor calor proporcionará este a la persona.

El gramaje va muy unido al relleno que explicábamos en la característica anterior. Si eres una persona friolera, necesitarás más gramaje dentro del nórdico, o si por el contrario no lo eres, el gramaje será inferior. A continuación te dejamos los gramajes que suelen tener los nórdicos para que elijas cuál va más contigo:

  • El más ligero es de 125 gramos. Apto para temperaturas cálidas.
  • El medio está alrededor de unos 300 gramos. Ideal para casas con calefacción
  • El grueso trata de unos 400 gramos. Este gramaje se utiliza principalmente en casas que no tienen calefacción, o personas frioleras.