Cómo verificar el estado del agua de tu piscina

María Pilar Gimeno Landa · 22 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la arquitecta de interiores Raquel Sánchez el 22 abril, 2019
El mantenimiento de la piscina debe ser realizado de forma continua y siempre debemos ayudarnos de un kit de piscinas. Con esta herramienta lograremos los niveles óptimos.

Tener piscina en casa es un verdadero lujo que no está al alcance de todos. Si tienes esa suerte, debes saber que las piscinas requieren un mantenimiento habitual. Gran parte de ese mantenimiento está directamente relacionado con la calidad del agua. Para facilitar esta tarea existen kits de prueba para el agua de la piscina.

A continuación te contamos todo lo que debes saber sobre estas herramientas tan útiles. Además, te explicamos cuáles son los parámetros que hay que controlar y los pasos que debes seguir para realizar el cuidado básico de una piscina.

¿Qué parámetros hay que controlar para verificar el estado del agua?

Son varios los parámetros que son fundamentales controlar de forma periódica. Esta es la única forma de que la piscina se mantenga en condiciones óptimas y sea totalmente seguro e higiénico.

A continuación te explicamos cuáles son los más importantes y aquellos a los que hay que prestar una especial atención, especialmente si la piscina no está cubierta.

Cloro

Cloro de piscina.

De todos los parámetros, este es el más conocido. Se encarga de mantener el agua limpia y libre de bacterias. Es, por tanto, un desinfectante que contribuye a que el agua esté óptima para su disfrute.

La mayoría de los kits de prueba incluyen tres variables que son importantes saber diferenciar. Se trata del cloro total, el cloro libre y el cloro residual.

  • Cloro total: concentración total de cloro en el agua.
  • Cloro libre: concentración de cloro útil en el agua.
  • Cloro residual: concentración de cloro que ya no hace efecto.

Controlar el estado del agua: pH

pH de piscina.

El pH indica si la sustancia que se está analizando es ácido o básica. En la mayoría de los casos es el culpable de que el agua esté turbia o presente un color que no es el adecuado.

En el caso de las piscinas, su valor debe situarse entre el 7,2 y no llegar a superar el 8. La medición se hace de forma muy sencilla con cualquier kit de piscina.

Alcalinidad del agua

Alcalinidad del agua de la piscina.

Mide la cantidad de sustancias alcalinas que están presentes en el agua y está directamente relacionada con los niveles de pH. Cuando lo midas debes saber que los valores óptimos se deben encontrar entre las 125 y los 150 partes por millón.

Oxígeno activo

Oxígeno activo.

Si bien es cierto que se trata de uno de los mejores productos para el mantenimiento de piscinas, también hay que tener en cuenta que tiene un inconveniente.

Se trata de un elemento muy volátil y, por lo tanto, su efecto dura poco tiempo. Es por ello que hay que aplicarlo muy frecuentemente para que se mantenga en unos niveles constantes de 2 partes por millón.

¿Qué debe contener un kit de prueba?

Kit de prueba de una piscina.

En el mercado puedes encontrar una gran variedad de kits de piscina. Los hay desde los más básicos hasta los más complejos. Miden gran cantidad de variables. En este caso, vamos a centrarnos en los primeros, ya que estamos hablando de piscinas privadas que no requieren un gran mantenimiento.

Si se tratara de piscinas públicas o de una urbanización, habría que buscar otros kits de piscina más complejos y profesionales. Hay que tener en cuenta que en este caso la afluencia de público y el volumen de agua es mucho mayor y, como consecuencia, las necesidades son diferentes.

En el caso de las piscinas privadas, basta con un kit simple que mida los parámetros que hemos explicado anteriormente. Respecto del precio del mismo, está disponible en un amplio abanico. De todo modos, no suele superar los 6o euros, aunque depende de la marca y de las prestaciones.

¿Cada cuánto hay que medir los parámetros?

Medir los parámetros en una piscina.

Tal y como puedes comprobar, la piscina es un espacio para disfrutar durante el verano, pero también conlleva una serie de obligaciones. De todas las tareas necesarias, algunas de ellas son más importantes que otras y hay que hacerlas con más frecuencia.

Al igual que prestamos atención a la decoración de la piscina o compramos diferentes accesorios, es fundamental realizar un correcto mantenimiento.

Diariamente tendrás que comprobar los niveles de cloro y de pH. En el caso de que no se encuentren en el rango apropiado, tendrás que aplicar los productos necesarios para que se ajusten de la forma adecuada.

Además, es importante limpiar un par de veces al día las hojas secas y demás elementos que caigan sobre la piscina. Es una tarea que apenas cuesta tiempo ni esfuerzo y que previene muchos problemas posteriores.

Semanalmente tendrás que hacer una limpieza más intensiva. Esta tarea consistirá en la limpieza de suelos, paredes y filtros. De este modo, la piscina se mantendrá limpia durante todo el verano y podrás disfrutar de ella sin ningún tipo de problema.