Tipos de muros para el jardín

15 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Los muros del jardín no tienen que ser únicamente paredes que pasen desapercibidas; también pueden ser recursos decorativos que cumplen, a su vez, función de contención y resistencia.

Las infraestructuras de nuestro hogar deben estar perfectamente realizadas, tanto en los interiores como en los exteriores. Hay que tener en cuenta que existe una amplia variedad de tipos de muros para el jardín; por eso, vamos a hacer un repaso de los más relevantes.

Tener una estructura sólida que proteja todo el recinto es algo fundamental. No cabe duda de que conviene invertir en un buen sistema murario que pueda prevenir desprendimientos, escorrentías de agua o barro o, simplemente, un derrumbe.

Estos problemas pueden suceder en nuestro hogar. Unas paredes construidas con buenos materiales pueden ser la llave para convertir el jardín en un sitio seguro, pero, sobre todo, en un lugar con una decoración agradable y sutil. En este sentido, merece la pena que sean consistentes y estéticamente agradables.

Tipos de muros para el jardín: muro con sillares irregulares

Muro del jardín.

Una fórmula muy interesante sería haciendo uso del muro con sillares irregulares. Proporcionaría al recinto una apariencia más informal e historicista, como si fuese una muralla o los restos de una construcción antigua.

Esto no quiere decir que pierda eficacia a nivel funcional. Puede poseer la misma robustez y resistencia como para poder soportar cualquier terreno que esté colindando con el jardín. De hecho, este tipo de piedras son firmes y completamente sólidas.

La disposición no debe guardar una simetría o una organización estricta. Lo ideal es que se dispongan por hiladas horizontales tratando de guardar una uniformidad sencilla. A la hora de elegir el color de la piedra, se recomienda que sea más bien blanquecina o grisácea.

Los muros deben guardar una apariencia sencilla y discreta.

La mampostería: la belleza irregular

Muro de mampostería.

Este formato fue muy utilizado en época del románico (siglos X-XII). Existen varios tipos de mampostería; por eso, conviene que veamos los más relevantes que pueden tener cierta utilidad en un jardín.

  • Muro sin argamasa: está la posibilidad de construir un muro con piedras sueltas, ya sea de forma irregular o con formato semirrectangular. La idea es que pueda ofrece una estética atractiva y naturalista, piedra con piedra y sin argamasa intermedia.
  • Con argamasa: se le puede proporcionar al muro mayor consistencia a través de la argamasa que puede unir mejor las piedras, quedando completamente inamovibles. De hecho, algunas quedarán más salientes y otras más interiorizadas.
  • La diversidad cromática de este tipo de paredes hace que gane dinamismo el espacio. Normalmente, se tiende al uso de piedras más bien terrosas, pero también tienen gran interés las que son de tonalidad grisácea, es decir, las que conocemos como rocas silíceas.

Tipos de muros para el jardín: los gaviones de piedra

Gaviones.
Gaviones / gaviones.es

Cuando tenemos un jardín situado en un lugar cuyos alrededores requieren un muro de contención resistente, lo mejor es utilizar los gaviones de piedra. Puede que no tengan una apariencia estética atractiva, pero ofrecen una funcionalidad suprema.

¿Qué son exactamente los gaviones? Son paredes de piedras irregulares que están envueltas en una malla de alambre, es decir, una estructura enrejada. Normalmente, se utilizan como pequeños taludes para proteger mejor el espacio ante posibles derrumbes exteriores.

Si se desea, pueden realizarse terrazas para la elevación de otros pequeños terrenos donde disponer plantas y césped. Sin duda alguna, es un recurso muy interesante para el estilo campestre y rústico.

Lo mejor de los gaviones es su fortaleza y resistencia.

El uso del hormigón, una solución eficaz

Muro de hormigón decorado con piedras.

Este material ha sido empleado a lo largo de la historia para la construcción gracias a su versatilidad y por abaratar costes. Va a destacar su uso principalmente en el siglo XX. Es, sin duda alguna, un recurso útil y eficaz para construir muros.

Puede ser empleado de forma individualizada o como argamasa para las piedras. Se moldea muy bien y, una vez que se seca, se convierte en un material muy resistente.

Estéticamente no es que sea muy atractivo; eso sí, todo dependerá de cómo queramos tratar la superficie del muro. Pueden colocarse otras piedras por encima o, simplemente, puede pasar desapercibido y adquirir un carácter funcional.

Maceteros y jardineras en forma de muro

Maceteros y jardineras en el muro.

Existe una posibilidad alternativa a lo que hemos visto hasta ahora. Nos estamos refiriendo a los muros realizados con maceteros o jardineras de hormigón. Es la mejor manera de darle un toque verde a las paredes y naturalizar más el ambiente.

Es un medio muy novedoso para que el jardín no solo se limite al césped y otras plantas dispuestas por el suelo, sino que también haya flores por los laterales.

Neff, Ludwig; Neufert, Peter: Casa. Vivienda. Jardín: el proyecto y las medidas en la construcción, Gili, 2006.