El invernadero. Un lugar ideal para tus plantas

4 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
¿Te gustaría que tus plantas no tuvieran que depender si en el exterior hace o no buen tiempo? La solución que te proponemos es instalar un invernadero.

El invernadero es el lugar ideal para tus plantas, ya que como una burbuja, las protegerá con gran eficacia. El calor y la humedad constantes son las principales características del invernadero. Estos espacios acristalados permiten cultivar plantas fuera de temporada y son aptos para la propagación de las especies.

Consejos útiles para hacer que el invernadero sea un lugar ideal para tus plantas

Además de proporcionar las condiciones climáticas óptimas para el desarrollo de las plantas, el invernadero tiene más usos que iremos viendo.

Hacer posible lo imposible

Invernadero en casa.

En invierno, esta estructura permite mantener vivas las plantas menos resistentes al frío y a las heladas. También aquellas que no aceptan el ambiente seco de la calefacción. Durante el verano, se reavivan las que rechazan el sol directo y las que requieren una cierta humedad estable.

Hospital y semillero

Plantas en un invernadero.

Por sus condiciones ambientales, en el invernadero se recuperan las plantas débiles. Asimismo, esquejes y plántulas sembradas cobran fuerza en su interior. En este ambiente se pueden adelantar floraciones, y resulta idóneo para la germinación de los semilleros.

Un ambiente estable

Temperatura y humedad del invernadero.

Conviene que el interior del invernadero se mantenga cálido. Como en invierno suele perder calor, lo más aconsejable es calentarlo. Sin embargo, debes saber que un exceso de temperatura perjudica la humedad ambiental.

Para mantener el ambiente ideal, la temperatura del invernadero no debe descender de los 15 ºC, y la humedad no conviene que supere el 70 %.

Cómo conservar el clima interior del invernadero

Rosas en un invernadero.

Si la humedad ambiental se resiente, conviene regar el suelo y poner bandejas de agua sobre el mismo. Una buena ventilación también es clave para bajar la temperatura y evitar el aire viciado. Por esta razón, las rejillas de ventilación solo deben permanecer cerradas cuando el tiempo es muy inestable.

Tipos de invernadero

En general, puede ser una construcción adosada a una pared o levantada de forma aislada, es decir, independiente, sin que la estructura se apoye en muros. Los materiales de la estructura y los paneles transparentes pueden ser de diferentes materiales.

Estructura de madera

Invernadero de madera.

La más indicada es la de madera de cedro, teca o secuoya. Es atractiva y queda bien en todos los jardines. Resiste el paso del tiempo y soporta la mayoría de climas siguiendo los consejos de conservación del tipo de madera.

Estructura de aluminio

Invernadero de aluminio.

Suele ser la más empleada. Este material es ligero y fácil de mantener. Resiste las inclemencias de cualquier tipo de clima. Además, ni se oxida ni se pudre. Sin embargo, el aluminio reacciona intensamente a los cambios extremos de temperatura, por lo que hay que tener cuidado.

Estructura de plástico

Invernadero de plástico.

Es una estructura prefabricada, ligera y de mantenimiento sencillo, pero tiene el inconveniente de no ser muy fuerte.

Paneles de cristal en un invernadero

Invernadero de cristal.

Las paredes de cristal permiten el mayor paso de la luz y retienen el calor. Son estéticas, pero muy pesadas; y por ello requieren de estructuras sólidas para soportar su peso.

Paneles de plástico

Invernadero de policarbonato.

Los más usados son de PVC y de policarbonato; menos luminosos que el cristal, duran hasta 10 años. Están también los de polietileno, que no tienen buena luminosidad y duran unos 2 años.

Mantenimiento rutinario

Mantenimiento de un invernadero.

La duración de un invernadero depende de los materiales con los que haya sido construido, pero también es muy importante su mantenimiento. Para alargar la vida de esta estructura de cultivo, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones básicas:

  • Es fundamental mantener limpios los paneles. Más allá del tipo de material, se pueden lavar con la manguera y usar un cepillo de mango largo para arrancar la suciedad. Si está muy incrustada, es aconsejable usar un producto especial.
  • Se deben cambiar los cristales rotos.
  • Hay que conservar en buenas condiciones las bajantes de agua del techo. También hay que mirar que no tengan acumuladas hojas o piedras.
  • Es muy importante vigilar, si los marcos son de madera, que estén en buen estado. Si se pudre alguno, hay que sustituirlos de inmediato.

Aspectos a tener en cuenta si tienes un invernadero

Trucos para tener un invernadero.

Es muy importante que el invernadero esté limpio, ya que la suciedad es foco de infecciones. La higiene debe cuidarse en su estructura interna y externa, así como limpiar las plantas.

Para que cada planta se encuentre en perfecto estado, es necesario quitar con regularidad las hojas muertas y los desperdicios, evitando que propaguen plagas y enfermedades. Se aconseja hacer una limpieza a fondo una vez al mes.

Aparte de tener un fácil acceso, el invernadero debe contar con tomas de agua y electricidad. Para completar el equipamiento, conviene instalar un termómetro que marque las temperaturas máximas y mínimas, y un higrómetro para controlar la humedad ambiental. ¿Te gusta la idea de tener un invernadero en tu jardín?