Pensando en «verde»: jardinería biológica

22 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
¿Sabes qué es la jardinería biológica? Te proponemos seguir leyendo para que aclares tus dudas. ¡Es muy interesante!

La jardinería biológica se basa en el diseño de espacios verdes de forma racional y respetuosa con el medio ambiente; de esta forma, la propia naturaleza es capaz de mantenerlos.

La idea es reciclar los elementos naturales y recurrir a los productos biológicos para no destruir los organismos que acondicionan y mejoran la tierra de nuestro jardín.

De esta forma, el jardín biológico sustituye los herbicidas o cualquier producto químico por medios naturales, utilizando residuos orgánicos para nutrirse y autorregulando posibles plagas con otras especies presentes en la zona.

Se trata, a grandes rasgos, de convertir al jardín en una extensión del ecosistema donde plantas, animales o insectos interactúen en perfecta armonía.

Jardinería biológica, las bases

Creación de ambientes

Reglas para diseñar un jardín.

Tenemos que decirte que en un jardín biológico conviene crear diferentes ambientes. Una manera de hacerlo es agrupar las especies según sus necesidades de agua.

La finalidad es crear grupos similares a los que la propia naturaleza forma en el campo y que, además, servirán de refugio a la fauna de nuestro jardín. Por ejemplo, un zarzal en un rincón dará cobijo y alimento a aves.

Además cuanto mayor sea la variedad de plantas, más fácil será controlar y erradicar posibles plagas y enfermedades. Así, en el romero, por ejemplo, se hospedan insectos útiles para combatir determinadas plagas.

Elección de especies vegetales

Tipos de cactus.

A la hora de escoger las plantas se debe pensar en los beneficios que reportará una determinada especie en el jardín. Algunas veces las elegiremos por su belleza, otras porque sirven de abrigo a aves o bien, porque alimentan a la fauna del ecosistema.

El jardín biológico utiliza habitualmente plantas autóctonas ya que no necesitan adaptarse al terreno ni al clima. Además, requieren de un menor mantenimiento, ya que soportan mejor la falta de agua, las plagas y las enfermedades.

Así, es muy recomendable utilizar en este tipo de jardines cactus, crasas o determinadas especies exóticas que, hoy en día, crecen perfectamente adaptadas a casi cualquier clima.

Tenemos que decirte también que las amapolas, consideradas a veces como malas hierbas, pueden combinarse en un jardín biológico con otras plantas para evitar su propagación descontrolada.

Sin embargo, el césped no es muy aconsejable en este tipo de jardines porque requiere mucho mantenimiento: riego, abono, siega, perfilado, control de plagas y hongos, aspectos que impiden mantener un equilibrio con el ecosistema.

Jardinería biológica: una variante a tener en cuenta

Mantenimiento de un huerto.

Vamos a hablarte del huerto biológico, que es aquel que respeta el entorno natural y produce alimentos de calidad. Bajo estos dos principios se asienta lo que se conoce como agricultura ecológica.

Esta variante de agricultura está convirtiéndose en una tendencia cada vez más utilizada que busca el consumo de alimentos sanos y sin los restos de las sustancias tóxicas que se suelen incorporar en el proceso de cultivo, recolección, almacenamiento y comercialización.

Con ello, se obtienen alimentos ecológicos de mejor calidad, más nutritivos, sanos y sabrosos y con mejor aroma. Lo cual repercutirá a la larga en una mejor salud para nosotros y nuestros hijos.

Cómo conseguirlo

Para lograr hacernos con un huerto ecológico en condiciones y alcanzar buenos resultados en la producción, es necesario conservar y mejorar la fertilidad del suelo y acatar determinados principios básicos:

  • Utilizar la rotación de cultivos para evitar que la tierra se desgaste y pierda determinados nutrientes.
  • Usar material orgánico, como el estiércol, desechos de animales o restos de otros cultivos.
  • Evitar el uso de productos químicos para combatir plagas o enfermedades. Cualquier problema se erradica utilizando métodos naturales (con otros insectos, con insecticidas naturales…).

Jardinería biológica, una curiosidad

Huerto en tu jardín. Jardinería biológica

¿Sabías que la Luna tiene una gran influencia en las plantas? En la agricultura ancestral, las fases de la luna determinaban la ejecución de una labor u otra (sembrado, recolección…).

Actualmente, la agricultura y la jardinería biológica han recobrado esta antigua tradición. Vamos a mostrarte cómo influyen las fases de este satélite:

  • Luna llena: es el periodo más propicio para cosechar o sembrar plantas de fruto ya que esta fase favorece la producción.
  • Cuarto menguante: las tareas como labrar o abonar suelen ser más efectivas en esta fase lunar. También es el momento más propicio para sembrar raíces y tubérculos.
  • Luna nueva: no es una etapa muy buena para actividades que no sean el desbrozado de hierbas.
  • Cuarto creciente: es el momento más favorable para realizar la siembra de todas las plantas ya que su crecimiento vegetativo se verá favorecido.

¿Te ha gustado el post? Esperamos haberte ayudado a pensar más «en verde».