Cómo decorar tu salón de diseño

Estefany Hurtado · 6 junio, 2018
Un salón de diseño es un salón elegante, moderno y sofisticado. ¿Te atreves?. ¡Aquí tienes todas las claves para lograrlo!

A la hora de diseñar nuestro salón entramos en el bucle de ¿qué estilo elijo? El salón de diseño es una opción si te gusta la elegancia, la modernidad y la sofisticación. Además, es un tipo de salón muy sencillo ya que está inspirado en el minimalismo. Por lo tanto el salón de diseño es muy limpio y con lineas muy rectas.

En general, elegir bien el estilo con el que vamos a decorar nuestro salón es importante. El salón es una de las estancias que primero conocen nuestros invitados. 

Por lo tanto, podríamos decir que se trata de una estancia de “primera impresión”. Para ayudarte a decidir el estilo de tu salón, hoy te hablamos de el salón de diseño como una opción. 

Importancia del salón de diseño

Como mencionábamos anteriormente, el salón es una estancia muy importante de nuestra casa. Habitualmente es la zona de la casa más grande y en la que pasamos más tiempo.

Por otra parte, el salón es una zona en la que recibimos a nuestros invitados. Además donde realizamos reuniones familiares o informales e incluso formales o de trabajo. Sin embargo, no podemos olvidarnos que el salón es también una zona para el descanso y para el relax.

Salón elegante.

Por todo ello, el salón debe cumplir con diferentes funciones. Debe causar una buena impresión para las personas que no son de nuestra familia, pero también debe ser cómodo y acogedor para los miembros de la familia. 

Un salón, debe conjugar a la perfección un buen estilo decorativo y una buena funcionalidad. 

Por ello, es importante que antes de decidir qué tipo de decoración quieres que marque tu salón te informes, investigues y leas mucho sobre los diferentes tipos de salón.

En esta ocasión, hablaremos del salón de diseño como una propuesta bastante válida pues consideramos que este tipo de salón cumple con una buena decoración y con una buena funcionalidad. Veamos pues las características de este tipo de salón.

Colores

Los colores que predominan en un salón de diseño son los colores neutros: blanco, negro o gris.

Generalmente son salones monocromáticos aunque también podemos encontrar salones de diseño con un toque de color. 

Salón monocromático.

Para dar ese toque de color y romper con la estructura cromática, elige elementos como el sofá, los textiles, cojines o pequeños detalles. De esta forma no perdemos de vista la sobriedad que caracteriza un salón de diseño.

Techos altos

Los techos altos también son una de las características de este tipo de salón. Evidentemente esto es más difícil de conseguir ya que muchas veces no tenemos la oportunidad de diseñar junto con un arquitecto nuestra casa.

La mayoría de veces compramos la casa hecha y tiene el salón que tiene y no podemos hacer nada. Sin embargo, si tienes opción de elegir, decántate por techos altos.

Salón de techos altos.

Un salón de diseño con techo alto proporciona más luz y mayor sensación de amplitud. Además, los techos altos permiten colocar una lámpara de diseño que llene nuestra estancia de luz y elegancia.

Equilibrio

Los salones de diseño también se caracterizan porque ofrecen un equilibrio entre los diferentes elementos.

A menudo son salones muy espaciosos y si colocamos elementos pequeños se van a ver “perdidos” en la estancia.

Equilibrio en el salón.

Es por ello, que en un salón de diseño podemos observar grandes sofás en L. Mesas de centro grandes pero bajas. Así como una gran TV que pasa por un cuadro ya que cada vez son más finas y discretas.

Formas de los elementos

Además de espacios amplios, elegantes y de techos altos, a los salones de diseño también los podemos identificar por la forma de sus elementos. 

Un salón de diseño debe inspirarse en el minimalismo. Por lo tanto, los elementos que lo componen son de lineas muy limpias y rectas.

Salón de diseño.

Además, nunca veremos un salón de diseño con sobrecarga en las paredes o en las estanterías. Recuerda, menos es más.

Elementos clave

Para que tu salón sea realmente un salón de diseño existen ciertos elementos que no deben faltar nunca. 

  • Cuadros: si es uno y grande mejor. Un cuadro abstracto con un toque de color es la manera perfecta de añadir color al salón. Eso sí, no recargues la pared de cuadros.
  • Iconos del diseño: escoge alguna pieza clásica de diseño. Por ejemplo una silla, una escultura, una lámpara, etc. que sean un icono del diseño.
  • Muebles funcionales: en un salón de diseño triunfan los muebles que “esconden” otros elementos. Por ejemplo, un aparador que esconde un minibar, un panel en la pared que esconde la TV, etc.
  • Elementos de materiales como la madera o el metal y el cristal no deben faltar. 

Conclusión

Como ves el salón de diseño es un salón que aparentemente es sencillo pero que está lleno de cuidados y de detalles. 

Con estos consejos clave conseguirás un salón de diseño que dejará a todos con una más que buena impresión.