Claves para combinar las toallas de la ducha con el baño

26 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Generalmente, nos olvidamos de la importancia estética que pueden adquirir las toallas en el baño, colaborando en la decoración de este espacio.

El cuarto de baño es un espacio en el que podemos trabajar la estética de forma sofisticada y minuciosa. Un punto de referencia importante son las claves para combinar las toallas de la ducha con el baño. Esta fórmula es la más conveniente para armonizar los recursos de forma eficiente.

Los colores y las texturas son los principios fundamentales para relacionar los elementos que configuran el baño. Hay que tener en cuenta que este espacio debe proporcionar relajación, desasosiego e higiene, sin olvidar que es un cuarto de tamaño reducido.

Las toallas deben estar presentes en el lugar. De hecho, suelen quedar visibles, de tal manera que podemos emplearlas como un recurso decorativo más y tratar de vincularlas de forma directa con el conjunto. Así se produce un contenido decorativo apacible y bien cuidado.

Tipos de toallas de ducha

Lavar toallas.

La principal diferencia que vamos a encontrar entre las toallas de ducha son los tamaños. Las hay más pequeñas y más grandes. Esto dependerá si son infantiles, o de adulto, o si, simplemente, son para determinadas partes del cuerpo o para la cabeza.

Evidentemente, aquellas que son de mayor tamaño pueden adquirir protagonismo y convertirse, así, en un recurso decorativo. Por eso, es importante que adquieran un determinado papel dentro de la decoración del baño, cuidando aspectos de forma y color.

No debemos olvidar a los albornoces, los cuales cumplen la misma función que las toallas y tienen un formato diferente. Al igual que las toallas, habría que trabajar su cromaticidad, textura y tamaño para conocer cuál sería el alcance de su influencia sobre el espacio.

Aunque no lo creamos, existe una amplia variedad de toallas de ducha.

5 claves para combinar las toallas de la ducha con el baño

Toallas para el baño de la gama pastel: azul, beige, amarillo claro.

Además de las ideas que se han planteado anteriormente, debemos tener presente otras claves que fundamenten la presencia de estas toallas en el espacio. Para ello, debemos controlar cuáles son los puntos fuertes y los más débiles para relacionar de forma coherente.

  1. En primer lugar, debemos partir del concepto de orden. Las toallas no pueden amontonarse ni colocarse de forma aleatoria o variable sobre la superficie muraria. Deben estar correctamente dispuestas consecutivamente.
  2. Hay que prestar seria atención en el color que domina en el baño. Si este es demasiado oscuro, entonces debemos utilizar toallas que permitan clarificar el ambiente. En cambio, si tenemos la situación inversa, las que sean oscuras pueden ser una buena opción.
  3. Normalmente, los baños suelen ser de color blanco, así que no resulta descabellado que podamos emplear otras tonalidades más llamativas, como los rojos, naranjas, amarillos o verdes. En este sentido, se puede conseguir un realzamiento cromático.
  4. Es posible que tengamos gustos peculiares y queramos toallas de colores llamativos: violeta, rosa, fucsia, etc. Obviamente, van a ser más vistosos, pero es mejor que no desentonen las unas con las otras; a poder ser, que guarden cierto paralelismo cromático para evitar tensiones.
  5. En cuanto a las texturas, no va a suponer un problema. La rugosidad de las paredes van a relacionarse perfectamente con las toallas, incluso, aunque los muros sean de cerámica, la pureza superficial que ofrece no genera ningún tipo de enfrentamiento con la telas.

Toallas para los pies, ¿cómo combinarlas?

Toalla para pies azul.

En este caso, suelen utilizarse para los pies únicamente; por tanto, el tamaño es bastante reducido. Si queremos que combinen bien con el suelo, todo dependerá del tipo de tonalidad que tenga este. Eso sí, debemos evitar la coincidencia cromática ante todo.

Busca el contraste de forma efectiva. Generalmente, solemos escoger suelos blancos, azules o grises. Para todos ellos, una toalla de color intenso, como el rojo, no encajará del todo bien. Trata de neutralizar mejor los colores y que no destaquen en exceso.

Por ejemplo: los verdes quedan muy bien con los suelos blancos, al igual que los rosas y naranjas con los azules. En cambio, el suelo negro puede combinarse muy bien con terrosos u otros más atrevidos, como son los rojos o amarillos.

¿Cuál es el mejor lugar para colgarlas?

Colores de toallas de baño.

Aunque no lo parezca, la disposición de las toallas en el baño juega un papel muy importante. Dependiendo del lugar donde se sitúen, adquirirán mayor protagonismo y ofrecerán una estética determinada.

Es preferible colgarlas en un punto próximo a la ducha, que se vea claramente que forman parte de ella. Evita su disposición junto al lavabo o el váter, evitando que ocupen espacio funcional. Busca huecos vacíos que tengan algo que decir.

  • Gilliatt, Mary: El libro de la decoración, Círculo de lectores, 1987.