La guía definitiva para limpiar bien tu baño

Mónica Heras Berigüete · 20 marzo, 2020
Si eres de los que necesita un paso a paso para hacer las cosas, estás de suerte porque siguiendo nuestros consejos, limpiar tu baño será coser y cantar.

Seguramente le dedicas un buen rato a la limpieza de tu hogar pero hay zonas que demandan aún más atención. Por ello, no puedes perderte este paso a paso para limpiar tu baño y dejarlo libre de gérmenes y bacterias. ¡Manos a la obra!

Limpiar tu baño: empieza por las toallas

Colores de toallas de baño.

¿Sabías que la humedad es un caldo de cultivo para algunas bacterias? Una de las más comunes es la E.coli, presente en la materia fecal y causante de muchas infecciones.

Las toallas suelen estar húmedas y con el calor es fácil que se cree un parque de diversiones para las dichosas bacterias. Lo mejor es que las uses entre tres y cinco veces seguidas y que no las pongas todas juntas en el toallero ya que el contagio será peor.

También hay que lavarlas con detergentes antigérmenes y a una temperatura alta para garantizar que queden 100% libres de residuos.

El WC: el rey del baño

Echar más agua al inodoro.

Lo creas o no, el inodoro seguramente es uno de los lugares más limpios de tu cuarto de baño. ¿Por qué? Pues porque, al saber que está lleno de microorganismos, pones especial empeño en dejarlo impecable.

Aunque hay un pequeño lugar que acumula bacterias y que probablemente no limpies tan a fondo: el botón de descarga. El consejo es limpiarlo diariamente y bajar la tapa antes de tirar de la cadena, así evitarás que las bacterias fecales se esparzan en el aire.

La alfombrilla: ese gran olvidado a la hora de limpiar bien tu baño

Los inodoros suspendidos son prácticos para la limpieza.

Admítelo, suele ser de esas cosas que olvidas limpiar, al menos tan a menudo como haría falta. Ten en cuenta que está en el suelo y suele humedecerse constantemente y, así una vez más, se generar el lugar favorito de los pequeños bichitos.

Lo mejor es que la cambies con la misma frecuencia que las toallas. Es recomendable que la sacudas muy bien antes de meterla a la lavadora y que uses algún producto específico o vinagre. Este último es uno de los productos naturales que mejor funcionan a la hora de desinfectar.

La ducha y la bañera

Cómo limpiar tu baño

La bañera y la ducha son un foco de suciedad y lo ideal es que les des un repaso después de cada uso, así no acumulan la suciedad y los restos de cal. 

Además, una vez por semana, saca todo lo que hay dentro y utiliza un producto antibacterial y antimoho para las zonas más difíciles. No te olvides de poner especial atención a los bordes y a los grifos. 

Para las manchas más difíciles, aplica el producto y déjalo actuar por unos minutos, después frota con una esponja que no raye. Un truco para la cal es mezclar vinagre blanco con agua; funciona muy bien para eliminar la cal incrustada.

Y una última cosa hablando de la ducha: la alcachofa. Las gotas estancadas en el rociador pueden propiciar la población de bacterias como la Legionella. Cada dos meses déjala sumergida en vinagre blanco y quedará impecable.

A la hora de limpiar tu baño, no te olvides del lavamanos

limpiar el baño con guantes

Otro de los lugares más sucios del baño es el sumidero del lavamanos; por eso, hay que lavarlo a conciencia semanalmente. Por otra parte, se aconseja que lo laves cada dos semanas con mayor profundidad. Para ello, vierte en el desagüe una mezcla hecha con dos medidas de agua hirviendo, una de bicarbonato de sodio y una de vinagre blanco.

Ojito con los juguetes de los niños

Cómo limpiar los juguetes de plástico

Para limpiar tu baño a conciencia, no te olvides de todos los accesorios que pululan por ahí y en este sentido, ten mucho cuidado con los juguetes de los peques.

Son de plástico y, al quedar mojados, el moho puede instalarse en ellos a sus anchas. Ponlos en una bolsa con agujeros para que se escurran y, una vez por semana, hiérvelos o mételos en el lavavajillas para que se elimine toda la suciedad.

Ahora sí, tu baño está más limpio y tú más tranquilo, ahora solo te queda mantenerlo así.