7 tipos de revestimientos para las paredes de tu hogar

Yamila Papa · 26 julio, 2018
Los diferentes tipos de revestimientos para las paredes nos permiten decorar y al mismo tiempo “esconder” algunas imperfecciones. Elige aquella opción que más se adapte a tus gustos y estilo.

Si en lugar de pintar quieres algo diferente para las paredes del hogar, no dudes en leer el siguiente artículo. Te contaremos cuáles son los tipos de revestimientos que puedes conseguir o hacer en la actualidad.

Los diferentes tipos de revestimientos para las paredes nos permiten decorar y al mismo tiempo “esconder” algunas imperfecciones. Elige aquella opción que más se adapte a tus gustos y estilo.

Tipos de revestimiento para paredes: ¿cuál elijo?

Cuando queremos darle vida a nuestras paredes tenemos varias opciones; una de ellas es revestirlas. Existen diferentes tipos de revestimiento que podemos utilizar, según nuestros gustos, nuestro presupuesto y, por supuesto, el estilo decorativo que tenga el ambiente.

1. Madera

Los paneles de madera son una apuesta segura para una sala, un recibidor o, incluso, para el exterior. Tienen muchas ventajas, ya que cubren imperfecciones de la pared y aíslan tanto a nivel acústico como térmico. Por lo tanto, pueden evitar los ruidos de la calle y mantener el calor en el invierno.

Además, es uno de los tipos de revestimientos más usados debido a la calidez y la elegancia que le aporta al ambiente. Debes tener en cuenta que si eliges madera natural el mantenimiento lleva bastante tiempo. Una buena alternativa es la imitación.

Mueble antiguo de madera

2. Cerámica, pizarra y piedra

Si tu presupuesto es algo acotado, siempre puedes elegir lo artificial antes que lo natural. Hay versiones muy buenas con las que casi no se nota la diferencia… ¡Y el precio será muy distinto!

La cerámica, la piedra o la pizarra son ideas más que interesantes para revestir el salón si queremos que tenga un toque atractivo. Pero, atención, ya que si exageramos con la cantidad la estancia puede quedar muy recargada y perder el efecto que deseábamos.

3. Mármol

Cuando pensamos en mármol quizás lo relacionamos con la cocina, el baño o incluso el patio. Sin embargo, en la actualidad se emplea para diferentes ambientes, ya que se consigue en varios colores. ¡Le dará un aire más que elegante y distinguido a la pared!

La mala noticia es que se trata de uno de los tipos de revestimientos más costosos del mercado. Lo bueno es que no hace falta usar mucha cantidad y solo colocarlo en un sector de la pared. Y además, siempre podemos recurrir a las imitaciones, que suelen ser bastante fieles.

4. Azulejos

También lo relacionamos con la cocina y el baño, sin embargo, los azulejos son cada vez más elegidos para revestir otros ambientes. Siempre y cuando los usemos con moderación, quedan muy bien y son excelentes debido a su facilidad de limpieza.

Se pueden colocar, por ejemplo, en la habitación de los niños, en un pasillo muy concurrido y por supuesto en exteriores. Algunos azulejos imitan otros materiales de manera asombrosa.

Combinación de azulejos.
Combinación de azulejos / imidro.com

5. Fibras naturales

Si te gustan las opciones más naturales o ecológicas, puedes elegir fibras naturales para revestir tus paredes. Entre ellas, el corcho, el junco y las telas. Las principales ventajas de estos tipos de revestimientos: aíslan muy bien y le dan un aspecto original al ambiente.

Desgraciadamente, su mantenimiento es necesario y con el paso del tiempo se deterioran y se debe cambiar.

6. Papel pintado

Tal vez puedas pensar que poner papel pintado en las paredes es algo ‘antiguo’, pero cada vez es más común en hogares modernos o en aquellos que desean emular el estilo inglés, con sus papeles de flores en la sala.

Existe una gran variedad de papeles pintados hoy en día, y quedan perfectos en la habitación principal o en la de los niños. Cuando se estropea o nos aburrimos es tan simple como quitarlo y poner otro.

7. Espejos

Otro de los tipos de revestimientos que podemos elegir para nuestros ambientes. Lo mejor de todo es que el espejo le da una sensación de amplitud a la sala o a donde lo coloquemos. ¡Nos parece que el salón mide el doble!

También podemos elegir el vidrio si queremos aportarle luminosidad a los espacios y fluidez de comunicación entre dos estancias. Al ser un material frío es importante combinarlo con otros cálidos; también nos da la opción de pegarle vinilos o elegirlo de diferentes colores.

Y si lo que buscas es algo más vanguardista para una oficina o tienda, el metal es perfecto. Ideal para combinar con ladrillo, microcemento u hormigón… ¡y decorar con elementos reciclados!