Crea tu propio rincón de costura

Francisco · 20 noviembre, 2018
Si sueles realizar labores de costura, tienes una habitación desaprovechada y quieres poder desempeñar la actividad de manera más profesional, puedes habilitar un rincón para trabajar de manera más cómoda.

Si lo que estás buscando es darle un nuevo toque decorativo a una habitación y, a su vez le sueles dedicar tiempo a la costura, es el momento de cambiar y convertir ese espacio en un lugar que denote profesionalidad y un buen diseño; por eso, crea tu propio rincón de costura.

En ocasiones, realizamos labores del hogar en lugares mal acondicionados para ello: sin buena luz, sin una mesa, un asiento incómodo, un ambiente poco acogedor, etc. Lo que se consigue con esto es generar crispación e incomodidad.

Hay que tratar de hacer un espacio óptimo, que invite al trabajo y que esté destinado única y exclusivamente a la costura; de este modo, se puede conseguir un resultado factible y la comodidad ayudará a desempeñar la labor de manera eficiente.

Búsqueda de un espacio adecuado

Espacio para coser.

Es importante que el espacio donde se vaya a situar el rincón de costura sea el apropiado. Por tanto, se debe evitar cualquier lugar que no cumpla unos requisitos mínimos. Características que debe tener una habitación:

  • Que sea un lugar espacioso. De nada sirve tener una habitación llena de trastos que ocupen espacio y que no nos permita estar cómodos; por eso, hay que evitar trasteros o cuartos destinados para almacenaje.
  • Que tenga buena iluminación, especialmente si hay una ventana orientada hacia la calle. Tener luz natural es algo muy importante, ya que no perjudica tanto nuestra vista. Pero además conviene tener luz artificial de buena calidad.
  • Buen sistema de calefacción o de aire acondicionado con el que poder calentar o refrescar el lugar. Se van a pasar muchas horas allí, por lo que es necesario que haya un buen ambiente de trabajo.

– Lo mejor para conseguir un buen resultado en el trabajo es estar a gusto en el ambiente que te rodea.-

Accesorios para la decoración

Una vez elegida la habitación donde poder trabajar, es imprescindible acondicionarlo con los mejores muebles y la mejor decoración. La finalidad es crear un rincón en que se esté cómodo.

  • Lo primero de todo, una mesa de trabajo. Debe ser amplia, del estilo de un escritorio para el estudio. Ten presente que en ella realizarás labores que te exigirán tener el suficiente espacio como para estar a gusto.
  • Estantería: puede situarse encima de la mesa o junto a ella, pero interesa que ambos muebles conformen un equipo de trabajo. Bien es cierto que su utilización será básicamente para guardar utensilios y tenerlos a mano.
  • Silla confortable: es imprescindible tener un asiento cómodo, que sea regulable para que no generes ningún tipo de daño en la columna. Siempre que se ajuste a la altura de la mesa. Se recomienda tener una almohada especial para evitar lesiones.
  • Flexo o lámpara: además de la luz natural, que conviene tener la ventana delante, es importante tener un flexo que ofrezca luz directa a la mesa para poder realizar las labores. Las lámparas de tipo pinza son muy útiles.
  • Máquina de coser: no puede faltar este aparato. Evidentemente, cumplirá un papel funcional, pero también puede ayudar en la decoración.
Máquina de coser y estantería.

Recursos para el descanso

Como la costura puede provocar cierto cansancio, conviene que se tenga cerca un sofá para poder estar más relajado, estirar las piernas y cambiar la posición. La tonalidad del sofá debe estar en diálogo con el resto del mobiliario.

De la misma manera ocurre con el suelo. Una alfombra en el cuarto haría que el suelo esté más acolchado. Es otra manera de contribuir en la decoración. Sin embargo, no hay que utilizar colores intensos; no interesa destinar el protagonismo en la alfombra.

Estética y color para el rincón de costura

No es necesario que toda la habitación se destine para la actividad de la costura. Puede emplearse únicamente un rincón; eso sí, interesa que haya un diálogo con el resto de decoración.

Las tonalidades que haya en el conjunto deben estar a la par; por tanto, no hay que generar distinción o enfrentamiento entre el mobiliario y los colores. Los tonos blanco, azul cielo, celeste, gris, crema y verde ayudan a la concentración en el trabajo.

En cuanto al resto de decoración, conviene que haya un toque fresco a través de plantas que puedan darle cierta naturalidad al sitio.

Por supuesto, hay que evitar el recargamiento con materiales de costura. Trata de no convertir el lugar en un almacén y que tampoco haya desorden.