Ideas para elegir una lámpara de pie

Teresa Montes · 20 marzo, 2018
Será importante que la lámpara armonice con el resto de los elementos de la casa.

La iluminación interviene de una forma muy marcada en la decoración. Podemos decir que es un de los elementos clave. Nos permite jugar con la luz ambiente, su intensidad e incluso su color.

Un elemento que facilita los ambientes cálidos en las casas, son las lámparas de pie. Estas se colocan directamente sobre el suelo y se mantienen de pie sin necesidad de tener otro punto de sujeción. Sin duda, consiguen crear un ambiente único y especial en la habitación.

Además, pueden ser meramente funcionales para iluminar determinadas estancias o tener un punto decorativo. Por eso, es importante que la lámpara armonice con el resto de los elementos de la casa. 

Tipos de lámparas de pie

Dependiendo la pantalla que tengas podemos diferenciar varios estilos de lámparas de pie.

Estilo japonés

Es una pantalla que se integra a lo largo del pie. Suele estar fabricada de papel, seda o lino. Se integra a lo largo del pie o lo cubre.

Tipo cónico

Este tipo de pantallas suele tener la base más ancha y aportan más luz hacia abajo. Son más tradicionales por lo que serán muy buena opción para un salón rústico, retro o clásico.  

Tipo tambor

Las pantallas de tipo tambor presentan la misma apertura por arriba y por abajo. Su luz se distribuye de forma uniforme creando una luz de ambiente muy cálida.

Con cabezal flexible

Este tipo de lámparas son una muy buena alternativa para los espacios de lectura o trabajo ya que dirigen la luz hacia el punto que desees.

Nuestra recomendación es que gradúes la intensidad a 400 lúmenes y una altura de 150 cm.

Lámpara de pie con un cabezal flexible.

Tips para elegirla

Uno de las aspectos en los que deberemos incidir más, es en el uso que se vaya a dar a la lámpara. Es decir, si la vamos a utilizar para alumbrar toda una habitación como foco principal de luz, o si va a alumbrar una zona en concreto. De esto dependerá después la intensidad que le queramos dar, la bombilla que mejor se adecue y si va a necesitar un brazo ajustable u otro punto de luz.

Dependiendo de esta elección, podremos jugar con la luz haciendo empequeñecer o agrandar la estancia en la que se sitúe.

Otro punto a tener en cuenta, es el color de las paredes, del techo y del suelo. Los colores oscuros necesitan más puntos de luz para conseguir la misma luminosidad que un color claro.

Lámpara de pie con tres patas.

Tipos de bombillas

Escoger la bombilla adecuada, será esencial para ahorrar consumo de energía. Existe un amplio abanico de bombillas de las que a continuación hablaremos:

  • LED: son las que más vida útil tienen y por tanto, las más eficientes. Las bombillas LED duran hasta 50.000 horas y consumen un 80% menos con respecto a otras bombillas tradicionales.
  • Fluocompactas: este tipo de bombillas tiene una vida útil de entre 6.000 y 10.000 horas. Su problema es que tardan un poco en alcanzar su máxima potencia. Por eso, es recomendable utilizarla para largos periodos de tiempo.
  • Halógenas: estas, en cambio, se encienden instantáneamente. Su vida útil es de unas 2.000 horas y consumen un 30% menos que las incandescentes. Este tipo de bombillas son las más frecuentes en lámparas de pie.

Cómo regular la intensidad

Dependiendo de la estancia en la que nos encontremos, debemos dar una intensidad u otra. No será lo mismo iluminar un dormitorio que un salón ya que se realizan actividades totalmente diferentes como leer, ver la tele, cenar, dormir o trabajar.

Es por eso, que las lámparas de pie, además de iluminar nos ayudan a diferenciar los distintos ambientes de una casa. Nuestra recomendación, por tanto, será que compres una lámpara con regulador de intensidad.

Hay modelos en el mercado que cuentan con dos luces. Una general que tiene una mayor potencia de luz y otra con un brazo adicional como si de un flexo se tratara. Esto es muy útil ya que permite dirigir el foco de luz hacia la zona que más nos interese, con la graduación con la que más a gusto estemos.

No obstante, es graduar la intensidad dependiendo del tipo de actividad que estemos realizando. No pondremos la misma intensidad para leer, con la que podremos poner una luz tenue, que para cenar, con la que necesitaremos una luz más bien intensa.

Lámpara de pie flexible con una campana negra.

Mantenimiento

Las lámparas de pie cuentan con el problema de que se suele acumular el polvo sobre ellas sin que lo veamos. Incluso en verano, pueden caer bichos cegados por la luz.

Por eso, recomendamos humedecer un paño con la lámpara desenchufada para limpiar la superficie. El trapo puede ser de tela echando algún producto de limpieza especial o de papel. También podemos retirar la suciedad con una esponja con jabón especializado.