Poner visillos en casa. ¿Te lo has planteado?

13 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
Los visillos tienen un gran potencial decorativo. Además de adornar, tamizan la luz y también nos ayudan a disimular o atenuar algunos defectos de la casa. No lo dudes y colócalos en tu vivienda, verás que te encantarán.

Poner visillos en casa es una opción sencilla y práctica para difuminar la luz que recibe una estancia, ganar privacidad o agregar una nota de color. Tienen una bonita caída y, al ser por lo general muy ligeros, crean sensación de frescura y movimiento.

Los visillos destacan por su simplicidad y delicadeza. Translúcidos, de colores o estampados, se reservan un papel más discreto que otros tipos de cortinas más llamativas y pesadas, pero siempre resultan prácticos y decorativos.

Las telas más recomendadas para confeccionar visillos son el lino, la muselina y tejidos más costosos y elegantes como la gasa, la organza, el tul y el encaje. Al elegir determinados tejidos no hay que olvidarse de estudiar la cantidad de luz que recibe la estancia.

También hay que tener en cuenta, que hay telas para visillos que son brillantes, como el organdí o la seda, y otras, como la gasa o la muselina, que son mates. Es recomendable tenerlo en cuenta a la hora de combinar nuestros visillos con el resto de las telas que conforman la decoración de nuestra casa.

¡Y no te olvides! Es recomendable elegir un sistema de sujeción que permita descolgarlos con facilidad para lavarlos, por lo que se recomienda evitar los rieles.

Poner visillos en casa: diferentes usos

hacer tus propias cortinas

Todavía hay quien piensa que los visillos tienen un uso muy limitado, ¿no pertenecerás tú a ese grupo? Déjame decirte que nada más alejado de la realidad.

Los visillos encajan a la perfección en espacios pequeños o en los que no se quiere dar mucho protagonismo a la abertura de puertas y ventanas, ya que ocupan menos volumen que unas cortinas normales.

Son muy prácticos en la cocina o en el dormitorio, lugares en los que esta opción más ligera no resta espacio ni entorpece movimientos. Estarás de acuerdo con nosotros en que dan sensación de ligereza a la estancia.

Los acompañantes de los visillos

Cortinas clásicas.

Este tipo de cortinas se combina a menudo en dormitorios y zonas de estar con persianas detrás o con cortinas pesadas delante. De esta forma, se crea un conjunto decorativo más complejo y se disfrutan las ventajas de vestir las puertas o las ventanas de dos formas diferentes.

Los visillos protegen la casa del polvo cuando las ventanas están abiertas y resguardan las cortinas principales de la decoloración provocada por los rayos solares.

Destacan más con un ligero fruncido, aunque si la tela es estampada quizá valga la pena restarle caída y permitir que los dibujos se aprecien mejor en la superficie de esta.

Poner visillos en casa

Texturas de las cortinas.

Los visillos están entre los tipos de cortina más sencillos de confeccionar y de instalar. La ligereza de los tejidos empleados y las escasas dimensiones de la tela en la mayoría de los casos facilitan ambas tareas.

La forma más simple de colgarlos es mediante un cable plastificado, sistema que no es posible aplicar a cortinas de mayor peso y tamaño, pero que en este caso es una solución rápida y funcional.

El cable flexible va prendido de unos ganchos que se clavan a los lados de la abertura. Se trata de una buena opción para los visillos que permanecen siempre cerrados.

Cuando no es así, también se pueden sujetar con barras, e incluso doblarlos o anudarlos a su soporte de una forma original. ¡Elige la opción que más te guste!

Mínima expresión

Los visillos también se pueden ajustar al cristal con varios puntos de sujeción situados en los cuatro lados de la tela, de forma que prácticamente se limitan a cubrir los cristales.

El velcro es muy útil en estos casos ya que su tira lisa se cose a la cortina con unas puntadas y su parte rugosa se pega a los marcos de la ventana. ¡Prueba a hacerlo!

Confección

Visillos en casa

Al estar desprovistos de forro y ser ligeros, los visillos son fáciles de elaborar. Basta con hacer los dobladillos y agregar, si se quiere, algún tipo de fruncido.

Puede completarse su efecto decorativo con ribetes, cenefas, aplicaciones de croché o combinando más de una tela. Ten en cuenta que necesitarás lo siguiente: máquina de coser, tiza, cinta métrica, alfileres, aguja, tijeras, hilo de hilvanar, hilo de coser y la cinta o varilla para colgarlos.

Debes tener en cuenta que las telas más delicadas se tendrán que coser a mano, igual que cuando vayas a hacer los dobladillos, ya que evitaremos que se vea la costura en el derecho del visillo.

¿Cómo lo ves? Sencillo, ¿verdad?