¿Qué colores combinan con el azul marino?

Francisco · 18 enero, 2019
El color azul oscuro le aportará a tu hogar seriedad y serenidad, pero su combinación con otros colores debe ser bien estudiada.

La complementariedad entre colores puede llegar a ser complicada. Dependiendo de la intensidad y de las sensaciones que transmitan, pueden estar más vinculados a unos que a otros. Por eso, surge la siguiente pregunta: ¿qué colores combinan con el azul marino?

Cuando tenemos una casa y queremos pintarla, no es necesario que todo el conjunto sea del mismo color. En realidad, cada habitación puede ser diferente. No obstante, el principal objetivo es tratar de vincular correctamente todos los espacios.

Pueden surgir problemas con algunos colores y la relación que se establece entre ellos. En el caso de que nos guste mucho uno, como puede ser el azul marino, y queramos que tenga presencia en nuestro hogar, hay que saber cómo combinarlo adecuadamente.

Sensaciones que aporta el azul marino

Sofá azul.

Lo primero que debemos tener claro es el tipo de color al que nos estamos enfrentando. Encaja dentro de la paleta de los fríos y, a su vez, en el grupo de los oscuros, siendo muy diferente a otros tipos de azules.

Las propias sensaciones que transmite este color pueden ser subjetivas para cada persona. Según se observa, a cada persona puede aportarle un estado de ánimo, o simplemente una apreciación estética. Eso sí, estamos hablando de un color serio y firme.

Algunas de las sensaciones que transmite son estas:

  • Calma y tranquilidad: elimina las tensiones y serena el espíritu, ofreciendo cierta templanza.
  • Reposo y relajación: además de las características anteriores, también transfiere cierto relax y no estimula el interior.
  • Estéticamente es agradable y suele gustar entre la gente.
  • Puede que recuerde más bien a un ámbito masculino y maduro. No tiene nada que ver con otros tonos más frescos y jóvenes, como pueden ser el naranja o el rosa.
  • Estabilidad y desasosiego: aporta cierta consistencia y firmeza, siendo un buen fondo sobre el que trabajar la decoración.

Un recurso elegante y serio

Paredes en azul marino.

Tal y como hemos dicho, el azul marino es serio, adulto y suave para la mirada. A la hora de utilizarlo en la decoración, puede aportar mucho carácter a una estancia. Para combinarlo con otros colores, algunas soluciones son las siguientes:

  • Es más fácil de trabajarlo si se dispone sobre las paredes de un cuarto, creando un espacio delimitado por un color oscuro con el que hay que tratar de establecer un contraste.
  • En el caso de un dormitorio, conviene que la ropa de cama sea clara. Por ejemplo: los blancos y grises pueden amoldarse muy bien con este azul oscuro. El turquesa también puede entablar cierta relación, pero interesa que sea de tendencia oscura.

El azul marino genera un fondo que puede resultar, incluso, atractivo y maduro.

¿Puede combinarse con colores cálidos?

Azul marino combinado con el rosa palo.

Quizá no sea lo más conveniente, pero sí que puede tener cierta relación y conseguirse igualmente la armonía en el ambiente. Sin embargo, no vale cualquier color cálido. Hay que estudiar muy bien el paso que se va a dar.

  • ¿Qué ocurre si ponemos mobiliario rojo con paredes en azul marino? En primer lugar, se va a generar contraste y tensión. Desentona bastante y provoca un conflicto cromático, pero si lo que buscas es esta idea, puede ser una solución.
  • Un color que puede encajar bien es el rosa pálido: su apariencia es más bien blanquecina y con un ligero toque rosa. De esta manera, se produce cierto contraste, pero se complementa perfectamente.
  • En el caso de los terrosos, de nuevo hay que intentar que sean oscuros y, así, que puedan entablar diálogo. Si se pone un beige u ocre claro, va a distorsionar la decoración.
  • En cuanto a los amarillos o naranjas, no quedan bien. Pero en el caso del verde, puede complementarse perfectamente.

Aplicación dentro del mobiliario

Complementos en azul marino.

En el caso de que las paredes y algunos muebles tengan tonos claros (grises o blancos), puede quedar muy bien algún artículo que sea azul oscuro. Un claro ejemplo es el sofá, convirtiéndose en el protagonista de la habitación y transmitiendo comodidad.

Otro caso puede ser la alfombra. Si hay parqué, puede convertirse en un buen recurso para que se genere contraste con la calidez terrosa de la madera. La oscuridad de la alfombra transmite estabilidad y templanza.

También existe la posibilidad de que las sillas o una mesa tengan este color. Sería algo atípico, pero obtendrían una seriedad y consistencia muy diferentes a si fuesen de color claro.

Gwynn, Kate; Sloan, Annie: El color en la decoración, Blume, 1999.