Convertir una puerta en una mesa original

Sofía Sangrador · 9 abril, 2018
Si eres de los que le gustan los muebles hechos a partir de madera reciclada, palés y demás, prueba a convertir una puerta vieja en una mesa. Hay muchísimas opciones disponibles y si te gusta la tendencia DIY, es algo fácil de hacer.

Si eres de los que se preocupan por reciclar, convertir una puerta en una mesa puede ser muy buena opción. En este artículo vamos a explicarte paso a paso cómo hacerlo.

Además, es perfecto si te gusta todo lo relacionado con la tendencia DIY, conocida también como hazlo tú mismo. Es una tendencia muy similar al handmade. La principal diferencia es que el handmade tiene un carácter más profesional, mientras que el DIY es algo más personal, más para el autoconsumo.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que en el mundo del diseño, cada vez se está dando más importancia al uso de maderas recicladas en interiorismo. Hace algunos años hubiera sido imposible pensar en su uso fuera de las casas de los okupas. En cambio, en lo últimos años encontramos distintos colectivos que realmente están ganando mucho dinero al diseñar muebles con este tipo de material.

Gracias a estas iniciativas se pueden lograr diseños llamativos e interesantes sin tener que talar tantos árboles.

Por eso, en el siguiente artículo queremos hablarte de un ejemplo concreto: convertir una puerta en una mesa. Sin ninguna duda, esto no deja de ser un ejemplo más de cómo podemos reciclar y reutilizar la madera.

A continuación te dejamos algunos datos importantes sobre el procedimiento que has de seguir, para que te resulte todo lo más sencillo posible. Esperamos que te sirvan de ayuda.

¿Qué materiales/herramientas necesitarás?

En la siguiente lista encontrarás los principales materiales y herramientas necesarias para convertir una puerta en una mesa. Como verás, son bastante fáciles de encontrar. Es más, es posible que tengas algunos ya en casa, así que mejor todavía. Estos artículos son:

  • Dos caballetes
  • Una pasta o masilla para rellenar imperfecciones
  • Algo para raspar y lijar
  • Barniz
  • Pintura
  • Tornillos
  • Puedes añadir una encimera de cristal para colocarla encima de la madera a modo decorativo o de protección.
Herramientas necesarias para transformar la puerta en mesa.

Ahora te dejamos los pasos que tienes que seguir una vez que hayas escogido la puerta que deseas convertir en mesa.

1. Preparar nuestra puerta

Esto supone coger la puerta elegida y colocarla sobre alguna superficie lisa y estable. Cuando la tengamos ya colocada, tenemos que eliminar todos aquellos elementos sobrantes. Con esto nos referimos a:

  • Cerradura
  • Picaporte
  • Mirilla
  • Otros

Tras esto, aplicaremos la pasta de relleno en todos los huecos, grietas y demás imperfecciones que tenga la madera. Obviamente, cuanto mayor sea su antigüedad, más “defectos” habrá que cubrir. Si nos damos cuenta de que faltan fragmentos considerables, será mejor usar masilla y no pasta.

Para ello nos podemos ayudar de una espátula, para poder esparcir mejor la pasta a lo largo de toda la superficie. Este tipo de pastas suelen estar hechas a base de serrín y resinas sintéticas.

Cuando acabemos de esparcir la pasta, es importante que dejemos que se seque bien. En ocasiones con esperar una hora será más que suficiente (la masilla tarda un poco más en secarse).

Tanto la pasta como la masilla para madera se pueden lijar, teñir, encerar, clavar, enroscar o barnizar cuando están secas.

Elementos que tienes que quitar de la puerta.

2. Lijar y barnizar toda la superficie

Lijar es un paso básico antes de proceder a barnizar y/o pintar cualquier madera. Esto se debe a que, gracias a este proceso, se nivela e iguala la totalidad de la superficie de nuestra puerta.

Lo mejor es hacerlo siguiendo la dirección de la veta de la madera. Si no, podríamos provocar la aparición de surcos sobre la superficie. Si lo hacemos bien, la superficie final quedará completamente pulida.

Para hacer más fácil esta tarea puedes escoger una lijadora eléctrica, así tardarás menos tiempo. Cuando acabes asegúrate de eliminar el polvo que haya podido quedar.

Después te recomendamos barnizar, sobre todo si quieres que se mantenga el aspecto de la madera. De esta manera protegerás la madera ante manchas y demás. Es decir, evitarás que la madera no sea vea ta afectada por el paso del tiempo y por las condiciones ambientales. Además, ayuda a embellecer la madera.

Si en cambio, quieres cubrir la madera, te recomendamos pintar en vez de barnizar. Con ambas opciones protegerás la madera, así que en lo que debes pensar es si quieres mantener el aspecto y color de la madera o, por el contrario, cubrirla con un color. Si decides pintar, la pintura acrílica da muy buen resultado.

Preparar la puerta antes de convertirla en mesa.

3. Colocar los soportes

Una vez que se haya secado perfectamente el barniz o pintura, solo queda unir lo que va a ser la superficie de la mesa con los soportes. En este caso, los soportes van a ser dos caballetes.

En cuanto a los caballetes, puedes dejar el tono natural de la madera o pintarlos para dar un toque de color. Esto dependerá de tus gustos y el estilo decorativo de la habitación en la que vayas a colocar la mesa.

Por último, para fijar la mesa a los caballetes, te recomendamos que los atornilles. Así, evitarás posibles riesgos.

Y ya tendrás lista tu nueva mesa. Si quieres ir un paso más allá, puedes atornillar uno o más tableros entre las patas de los caballetes (o solo en uno de ellos). De esta forma, lograrás que tu mesa tenga también capacidad de almacenamiento.

Puerta convertida en mesa.

Conclusión

Piensa que puedes personalizar la mesa de muchas maneras, para lograr un resultado más original y llamativo. La pintura será nuestra principal aliada para ello.

Nunca olvides que la originalidad, creatividad y la innovación no tiene ningún tipo de límites. Como has podido ver, convertir una puerta en mesa es un proceso que solo te llevará unas pocas horas.