Lo que debes tener en cuenta a la hora de pintar un cuadro

6 agosto, 2018
¿Te gustaría pintar un cuadro? Entonces hay algunas cuestiones que no puedes dejar de lado, desde los materiales hasta las técnicas adecuadas.

Tal vez creas que pintar un cuadro es una actividad que solo está permitida para aquellos con ciertas ‘dotes artísticas’ o que hayan asistido a clases de pintura. ¡Nada más alejado de la realidad! Cualquiera puede convertirse en un artista y exhibir sus obras (o usarlas para decorar su propia casa). En este artículo te contaremos qué debes tener en cuenta si te gusta la idea.

Pintar un cuadro puede ser una actividad perfecta para eliminar el estrés, para quitarnos el aburrimiento o para canalizar esa creatividad que tenemos escondida o dormida. No hace falta ser un excelente pintor para tomar un lienzo y hacer arte. Pero para comenzar, sería bueno que tuvieses en cuenta las siguientes recomendaciones:

1. Pinta con acuarelas

Se trata del tipo de pintura más asequible, más simple de usar y más sencilla de conseguir. La acuarela se compra en estuches o tubos y viene de diferentes colores, tanto claros como oscuros, brillantes o pasteles.

Cuadros en la cocina.

No te asustes cuando viertas un poco del material en la paleta, puede ser algo espeso y pesado. Todo cambia cuando mojas el pincel y le pones agua. La idea es que quede claro y aguado para que se extienda más fácil por el lienzo.

Aunque sea la primera vez que vayas a pintar un cuadro con acuarelas te recomendamos que uses material de buena calidad, evita los productos que venden en librerías escolares.

Una vez que hayas experimentado con acuarelas, puedes ir variando de pintura: los acrílicos suelen ser más versátiles, los óleos son para profesionales e incluso tienes la opción de usar pigmentos naturales como frutos, tizas, carbón, ceniza, hierbas, etc.

2. Elige los pinceles

Cuando vayas a la tienda dispuesto a comprar un pincel, te darás cuenta de que hay cientos de opciones. No desesperes. Encontrarás los más adecuados para pintar un cuadro a tu manera, según tus gustos y tu presupuesto.

Para acuarela se aconsejan pinceles de punta redonda; para acrílicos que sean sintéticos de punta plana y para óleos los conocidos como ‘lengua de gato’. En cuanto al grosor de la brocha, este dependerá de qué quieras pintar, si necesitas precisión, el tamaño del lienzo, si rellenarás de color el diseño, etc.

3. Compra todos los materiales

Además de los pinceles y las pinturas, también precisarás otros materiales para pintar un cuadro. Para empezar, un buen lienzo, del tamaño que desees que sea tu obra de arte. Opta por uno que sea enmarcado si vas a pintar con óleo o acrílico. Existe también un papel especial para acuarelas que evita que la humedad de la pintura lo doble o quiebre.

También precisarás un caballete para apoyar los lienzos: invierte en uno que sea de buena calidad, así lo emplearás para los demás cuadros que hagas. Otro objeto que no te puede faltar es la paleta o bandeja para las pintura. Trata de que tenga buena superficie y te permita mezclar allí mismo los colores.

pintar un cuadro

4. Agrega elementos adicionales

Todo lo dicho anteriormente se puede comprar en una tienda especializada. Pero hay otras cosas que quizás tienes en casa o puedes conseguir en otro lado. Nos referimos a la ropa, que pueda mancharse sin problemas, a tazones o recipientes para agua donde limpiar los pinceles y a alguna sábana o trapo viejo que puedas colocar debajo del caballete por si salta pintura.

5. Comienza a pintar

Ya tienes todo lo que necesitabas para pintar un cuadro. ¡Es momento de poner manos a la obra! Quizás para empezar quieras copiar alguna pintura que te guste o tomar un paisaje que veas por la ventana o está en tu mente.

Bosqueja la pintura con un lápiz y úsalo como guía si aún no manejas muy bien las pinturas y pinceles. Al principio puedes hacer formas básicas, como una flor o una casa y pintarlas de un solo color. Con la práctica podrás animarte a diseños más complejos y coloridos.

Pintar un cuadro es algo muy divertido y puede convertirse en esa actividad que necesitabas para eliminar el estrés o disfrutar de tus ratos libres. Recuerda ser muy cuidadoso con tus materiales y limpiar muy bien todo al terminar cada sesión. ¡Te sentirás más que orgulloso de tus creaciones!

Te puede gustar